{"id":33800,"date":"2023-09-14T05:00:00","date_gmt":"2023-09-14T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=33800"},"modified":"2023-09-13T18:18:24","modified_gmt":"2023-09-13T16:18:24","slug":"aniversario-fides-et-ratio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/aniversario-fides-et-ratio\/","title":{"rendered":"Fe y raz\u00f3n, una relaci\u00f3n complementaria y necesaria"},"content":{"rendered":"<p>Cuando, hace hoy veinticinco a\u00f1os, Juan Pablo II publicaba\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_14091998_fides-et-ratio.html\">Fides et ratio<\/a><\/em>, el final del siglo estaba pr\u00f3ximo. <\/p>\n\n\n\n<p>El Papa conoc\u00eda bien su misi\u00f3n: guiar la nave de Pedro hasta el oc\u00e9ano del tercer milenio cristiano. No es, pues, poco significativo que, despu\u00e9s de un ya largo pontificado, decidiera tratar la cuesti\u00f3n de \u201cla fe y la raz\u00f3n\u201d en una enc\u00edclica. <\/p>\n\n\n\n<p>No es que sea un problema exclusivo de nuestro tiempo, pero cada \u00e9poca debe abordarlo de manera propia, de modo que&nbsp;<em>Fides et ratio<\/em>&nbsp;proporcionaba claves para hacerlo en la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fe<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando se habla de \u201cfe y raz\u00f3n\u201d no se quiere decir que en el hombre haya dos tipos de funciones por completo diversas. No es que creer y razonar sean tan distintos como escuchar m\u00fasica y montar en bicicleta. Son m\u00e1s bien distintos como lo son montar en bicicleta y hacerlo en patinete: ambas operaciones se hacen con las extremidades, no con los o\u00eddos. Pues bien, tanto creer como razonar se hacen con una sola facultad humana: con la raz\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los cristianos hablamos de fe pensamos en algo que s\u00f3lo pueden hacer los seres racionales. Creer es por s\u00ed mismo algo racional. En general, creer es saber algo aprendi\u00e9ndolo gracias a otra persona: es, pues, una especie de conocimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Igual que lo que aprendemos por nosotros mismos, lo que creemos lo hemos de entender y nuestra inteligencia reclama que nos esforcemos por entenderlo cada vez mejor. Que por la fe cristiana creamos Dios bajo el impulso del Esp\u00edritu Santo no la convierte en algo totalmente distinto a nuestro humano creer, s\u00f3lo lo eleva \u2014que no es poca cosa\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica ven\u00eda a recordar este car\u00e1cter racional de la fe y la natural afinidad entre el creer y el razonar. Deber\u00eda resultarnos evidente si pensamos que, all\u00ed donde los cristianos han anunciado el evangelio, se han ocupado de acaparar y difundir toda clase de saber, han fundado colegios y universidades, han escrito mir\u00edadas de libros\u2026 <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La raz\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Pese a tan patentes hechos, o\u00edmos la cantinela de un presunto enfrentamiento de la fe contra la ciencia. Incluso algunos cristianos han integrado semejante discurso y temen hacerse demasiadas preguntas, no vaya a ser que la verdad desmorone su fe. Por tales motivos, nunca est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la fe es amiga de la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La amistad entre la raz\u00f3n y la fe se aprecia en que la fe, que es recibida en la raz\u00f3n del ser humano, est\u00e1 llamada a ser conocida mejor y ser profundizada. Lo fundamental es entender lo anunciado por quien nos ense\u00f1a la fe, lo que se ha de creer, pero detenerse con la inteligencia sobre ello tambi\u00e9n supone un crecimiento en la fe. <\/p>\n\n\n\n<p>Viceversa, tambi\u00e9n la fe nos impulsa a conocer mejor, no s\u00f3lo a Cristo y el evangelio, sino incluso las dem\u00e1s cosas. No nos deber\u00eda extra\u00f1ar el gran inter\u00e9s que han cultivado tantos cristianos por estudiar toda clase de tem\u00e1ticas, pues en la naturaleza y en los productos del ingenio humano destella la benigna intervenci\u00f3n del creador. <\/p>\n\n\n\n<p>Me hago cargo aqu\u00ed de una de las ideas m\u00e1s conocidas de&nbsp;<em>Fides et ratio<\/em>, la de la \u201ccircularidad\u201d entre raz\u00f3n y fe. La fe cristiana nos invita a razonar, tanto a razonar lo que creemos como a sumergirnos en toda suerte de saber; igualmente, cuanto m\u00e1s profundizamos en la verdad en todas las facetas que nos revelan los diversos conocimientos humanos, se nos brindan sendas oportunidades de ahondar en nuestra fe cristiana. As\u00ed, ambos tipos de exploraci\u00f3n se benefician mutuamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fe y raz\u00f3n en el pontificado de Benedicto XVI <\/h2>\n\n\n\n<p>Contemplando la vida de la Iglesia desde 1998 hasta aqu\u00ed, cabe reconocer la presencia del mensaje de la enc\u00edclica. El pontificado de <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/benedicto-xvi-la-voz-de-la-razon-etica\/\">Benedicto XVI<\/a> (2005-2013) estuvo marcado por el prop\u00f3sito de mostrar al hombre contempor\u00e1neo, al hombre postmoderno, que creer es razonable, es profundamente humano. <\/p>\n\n\n\n<p>El Papa era en especial sensible a una idea a\u00fan presente entre nosotros: para muchas personas la \u201cverdad\u201d es un concepto agresivo, violento. Decir que uno tiene la verdad y quiere transmitirla a otro es percibido como un deseo de dominaci\u00f3n del pr\u00f3jimo. <\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es as\u00ed representada como una suerte de artefacto por el cual los hombres ri\u00f1en entre s\u00ed e incluso como un pedrusco que unos arrojan a otros. El hombre postmoderno cree necesario abandonar la verdad en beneficio de la paz. Sacrifica la verdad en el altar de la concordia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fides et ratio&nbsp;<\/em>ya insist\u00eda en que, en nuestros tiempos, forma parte de la misi\u00f3n de la Iglesia reclamar los derechos de la raz\u00f3n: es posible y urgente conocer la verdad. De manera similar, Benedicto XVI rehus\u00f3 a abandonar a los postmodernos en su voluntario ayuno de verdad. El ser humano vive de la verdad como los \u00e1rboles de la luz solar y del agua: sin ella, nos marchitamos. De ah\u00ed el esfuerzo de Benedicto por mostrar el car\u00e1cter amable de la verdad. <\/p>\n\n\n\n<p>En concreto, la verdad cristiana adopta, seg\u00fan \u00e9l, la forma de un encuentro. Encontrarse con alguien no es como tropezarse con el pedrusco que alguien acaba de tirar a su rival; sobre todo si nos encontramos con alguien que nos ama y, buscando eficazmente nuestro bien, suscita nuestra correspondencia. Con todo, el encuentro significa un choque con la realidad. No es lo mismo encontrarse con una persona que con otra. No depende de nosotros c\u00f3mo es la persona con quien nos encontramos, no lo decidimos, tampoco es producto de nuestra fantas\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el encuentro nos obliga a decidirnos, no hay manera de permanecer neutros. No reaccionar es ya tomar partido: el levita que pasa de largo ante el hombre herido no echa menos mano de su libertad que el buen samaritano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, la fe puede ser vista como un encuentro porque encontrarse con Cristo (en la Iglesia) es dar con alguien que viene a amarnos. Por eso mismo, el creyente no puede prescindir de la verdad: Cristo es como es, nos ha amado dando la vida y no de cualquier manera. <\/p>\n\n\n\n<p>Un aut\u00e9ntico amor significa entrar en relaci\u00f3n con una persona real, no con la idea que uno se ha hecho de ella. Un encuentro nos obliga a ceder ante la realidad. No inventamos a Cristo, no decidimos qui\u00e9n es, sencillamente es \u00c9l quien irrumpe en nuestra vida. <\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, un cristiano no aprecia este encuentro como si hubiera sido aplastado por la verdad, como si una fatalidad se cerniese sobre \u00e9l, sino como una liberaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>La verdad de Cristo viene a dar significado a la vida entera, puesto que le permite entender cu\u00e1l es el significado fundamental de ella y, por tanto, de todo lo que le rodea. No es una verdad que excluya buscar otras verdades, no es que el cristiano averig\u00fce en el acto todos los secretos del universo que son explorados por las ciencias. Sin embargo, proporciona un conocimiento seguro respecto de lo m\u00e1s importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta verdad no puede ser percibida como una apisonadora destructora porque es la revelaci\u00f3n de un amor aut\u00e9ntico. Es decir, un amor que hace un verdadero bien al hombre. De esta manera, no cabe ver semejante verdad como algo amenazador o terrible. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, introduce al ser humano en un contexto de amistad: Dios se ha comportado como amigo del hombre y le ha mostrado que, aunque ama a cada persona particularmente, no hay nadie a quien no ame. Por eso, semejante verdad, por su propia naturaleza, no puede convertirse en un pedrusco que arrojar a nadie. <\/p>\n\n\n\n<p>No crea adversarios sino hermanos. Al contrario, comunicarla, lejos de pretender el dominio sobre otros, ser\u00e1 una comunicaci\u00f3n desarrollada en el contexto del amor, que es recibido para ser entregado. Entregar el evangelio es un acto de cari\u00f1o. No cabe altivez tampoco al dar aquello de lo cual uno no dispone, pues s\u00f3lo lo retiene para darlo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fe y raz\u00f3n en Francisco<\/h2>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del pontificado de Benedicto XVI, tambi\u00e9n Francisco ha continuado estas ense\u00f1anzas, en primer lugar, publicando hace diez a\u00f1os la enc\u00edclica&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20130629_enciclica-lumen-fidei.html\"><em>Lumen fidei<\/em>,<\/a> redactada en buena medida por su predecesor inmediato. Asimismo, en su ense\u00f1anza m\u00e1s personal podemos encontrar el desarrollo de estas ideas en sus advertencias acerca del \u201cgnosticismo\u201d, un mensaje ya presente en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\"><em>Evangelii gaudium<\/em>&nbsp;<\/a>(2013) pero ampliado en&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html\">Gaudete et exultate<\/a><\/em>&nbsp;(2018). Se designa gnosticismo a una antigua herej\u00eda de los primeros siglos cristianos y se ha vuelto a usar el t\u00e9rmino para denominar ciertos movimientos esot\u00e9ricos m\u00e1s recientes. <\/p>\n\n\n\n<p>El Papa se refiere con \u201cgnosticismo\u201d m\u00e1s bien a una enfermedad en la vida del creyente: convertir la ense\u00f1anza cristiana en uno de esos pedruscos que unos hombres lanzan a otros. En el mundo postmoderno que ha renunciado a la verdad, algunos han convertido el discurso \u201cracional\u201d en eso, en una herramienta de dominaci\u00f3n de otras personas. Lo hacen deliberadamente porque creen que, no existiendo la verdad, lo crucial es ganar. <\/p>\n\n\n\n<p>Francisco denuncia el riesgo del cristiano de valerse de tan malas ma\u00f1as. Ello significar\u00eda extraer la verdad del evangelio de ese contexto amistoso en que nos aparece y hemos de comunicarla. Ni siquiera la verdad de la miseria moral de los otros es un pretexto para nuestra indiferencia ni para adoptar aires de superioridad. De hecho, la verdad que todos descubrimos en Cristo es tambi\u00e9n una buena noticia liberadora para el miserable, incluso para aqu\u00e9l cuya vida deja mucho que desear.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos veinticinco a\u00f1os de&nbsp;<em>Fides et ratio<\/em>&nbsp;han sido muy fecundos y entre te\u00f3logos e intelectuales esta apuesta de san Juan Pablo II por la raz\u00f3n ha recibido muchos aplausos. Quiz\u00e1 esta onom\u00e1stica represente una buena oportunidad para examinar c\u00f3mo ha calado en la vida cotidiana de la Iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p>Ante un generalizado desconocimiento de las m\u00e1s elementales verdades de fe, todo cristiano deber\u00eda sentirse impulsado a dar a conocer el bello mensaje que ha recibido. Tambi\u00e9n el aniversario debe ser un impulso para fomentar la formaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Las estupendas herramientas tecnol\u00f3gicas que configuran nuestro paisaje en 2023 nos han proporcionado sin duda m\u00e1s informaci\u00f3n, pero \u00bftenemos ahora m\u00e1s formaci\u00f3n? Desde luego, no faltan motivos de esperanza si hay muchas personas como t\u00fa, amable lector, que has preferido gastar estos minutos en recordar&nbsp;<em>Fides et ratio<\/em>, en lugar de emplearlos vagabundeando por la red a la caza de otras lecturas m\u00e1s sensacionalistas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando, hace hoy veinticinco a\u00f1os, Juan Pablo II publicaba\u00a0Fides et ratio, el final del siglo estaba pr\u00f3ximo. El Papa conoc\u00eda bien su misi\u00f3n: guiar la nave de Pedro hasta el oc\u00e9ano del tercer milenio cristiano. No es, pues, poco significativo que, despu\u00e9s de un ya largo pontificado, decidiera tratar la cuesti\u00f3n de \u201cla fe y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":33802,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[572,537],"tags":[1307,716],"class_list":["post-33800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","category-recursos","tag-fe-y-razon","tag-san-juan-pablo-ii","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33800\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}