{"id":33303,"date":"2023-08-31T06:00:00","date_gmt":"2023-08-31T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=33303"},"modified":"2023-08-31T08:52:47","modified_gmt":"2023-08-31T06:52:47","slug":"lecturas-del-domingo-xxii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-del-domingo-xxii\/","title":{"rendered":"La cruz como camino de salvaci\u00f3n. Domingo XXII del Tiempo Ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>Las grandes religiones del mundo han intentado abordar el problema del sufrimiento de diferentes maneras. El budismo propone una v\u00eda asc\u00e9tica para intentar liberarnos de todas las pasiones, aspirando a un desapego tan radical de ellas que podamos ser indiferentes incluso al sufrimiento. La cumbre del pensamiento jud\u00edo e isl\u00e1mico es reconocer lo poco que sabemos y que el sufrimiento forma parte de un plan divino mayor que nunca podremos, y ni siquiera deber\u00edamos intentar, comprender. Solo debemos aceptarlo. Vemos este enfoque en el libro de Job del Antiguo Testamento.<br>Pero el cristianismo, basado en la vida de Jes\u00fas y en la profec\u00eda de Isa\u00edas que anuncia un Mes\u00edas que salva al pueblo a trav\u00e9s del sufrimiento (algo que el antiguo Israel nunca pudo aceptar), lleg\u00f3 a ver en el sufrimiento un camino hacia la salvaci\u00f3n, la nuestra y la de los dem\u00e1s. En el evangelio de hoy, Jes\u00fas anuncia este camino a los ap\u00f3stoles, pero Pedro, demasiado influido a\u00fan por su formaci\u00f3n jud\u00eda, se escandaliza ante esta posibilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a manifestar a sus disc\u00edpulos que ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n y padecer all\u00ed mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que ten\u00eda que ser ejecutado y resucitar al tercer d\u00eda. Pedro se lo llev\u00f3 aparte y se puso a increparlo: \u2018\u00a1Lejos de ti tal cosa, Se\u00f1or! Eso no puede pasarte\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pedro comete un error tan grande que Nuestro Se\u00f1or tiene que reprenderle p\u00fablicamente. \u201c<em>Dijo a Pedro: \u2018\u00a1Ponte detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s! Eres para m\u00ed piedra de tropiezo, porque t\u00fa piensas como los hombres, no como Dios\u2019\u201d. <\/em>Al intentar apartar a Jes\u00fas de su Pasi\u00f3n, Pedro actuaba, aunque sin saberlo, como instrumento de Satan\u00e1s, porque es a trav\u00e9s del sufrimiento como Cristo nos salvar\u00eda. Es un misterio que nunca llegaremos a comprender del todo. Pero al menos podemos percibir que el mal causa necesariamente sufrimiento y que, aceptando su \u201caguij\u00f3n\u201d en uni\u00f3n amorosa con Dios, podemos convertir algo malo en algo bueno. El veneno del pecado trae sufrimiento, pero podemos aceptar este sufrimiento y vencerlo mediante el \u201cant\u00eddoto\u201d del amor. As\u00ed insiste Nuestro Se\u00f1or: \u201c<em>Si alguno quiere venir en pos de m\u00ed, que se niegue a s\u00ed mismo, tome su cruz y me siga\u201d. <\/em>Debemos estar dispuestos a perder esta vida, explica, para ganar la otra. Con la misma visi\u00f3n, san Pablo nos exhorta a presentar \u201c<em>vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; este es vuestro culto espiritual\u201d.<\/em> Aceptado con amor, el sufrimiento puede convertirse en una forma de culto, corporal al menos, aunque nuestra mente no est\u00e9 suficientemente l\u00facida para rezar. El profeta Jerem\u00edas, en la primera lectura de hoy, aunque no capta plenamente el poder salvador del sufrimiento, lo vislumbra en su determinaci\u00f3n de seguir proclamando la palabra de Dios aunque sufra el rid\u00edculo por ello. Merece la pena hacerlo fielmente incluso cuando \u201c<em>la palabra del Se\u00f1or me ha servido de oprobio y desprecio a diario\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XXII del Tiempo Ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 22\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/RGi4RfHJN5o?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las grandes religiones del mundo han intentado abordar el problema del sufrimiento de diferentes maneras. El budismo propone una v\u00eda asc\u00e9tica para intentar liberarnos de todas las pasiones, aspirando a un desapego tan radical de ellas que podamos ser indiferentes incluso al sufrimiento. La cumbre del pensamiento jud\u00edo e isl\u00e1mico es reconocer lo poco que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-33303","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33303"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33303\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}