{"id":31640,"date":"2023-07-06T06:00:00","date_gmt":"2023-07-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=31640"},"modified":"2023-07-06T10:46:22","modified_gmt":"2023-07-06T09:46:22","slug":"lecturas-domingo-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-domingo-13\/","title":{"rendered":"La humildad trae la paz. Domingo XIV del Tiempo Ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>Es hermoso ver c\u00f3mo Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas vincula una actitud infantil con la paz del alma. Pero quiz\u00e1 no sea sorprendente, porque todos sabemos que los ni\u00f1os son mucho m\u00e1s despreocupados que los adultos, agobiados por los problemas de la vida, reales o inventados. San Josemar\u00eda Escriv\u00e1, que tanto sab\u00eda de la infancia espiritual y tan poderosamente escribi\u00f3 sobre ella, lo expres\u00f3 muy bellamente en su obra <em>Camino<\/em>: <em>\u201cSiendo ni\u00f1os no tendr\u00e9is penas: los ni\u00f1os olvidan en seguida los disgustos para volver a sus juegos ordinarios. \u2014Por eso, con el abandono, no habr\u00e9is de preocuparos, ya que descansar\u00e9is en el Padre\u201d<\/em> (n. 864). Y as\u00ed nos lo dice Jes\u00fas en el evangelio de hoy:<em> \u201cTe doy gracias, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los peque\u00f1os\u201d. <\/em>Hay cosas que s\u00f3lo los ni\u00f1os entienden y hay una paz que s\u00f3lo los ni\u00f1os disfrutan. Y as\u00ed contin\u00faa Nuestro Se\u00f1or: <em>\u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is descanso para vuestras almas\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas preciosas palabras a su vez me hacen pensar en esas deliciosas l\u00edneas del salmo 131: \u201c<em>Sino que acallo y modero mis deseos, como un ni\u00f1o en brazos de su madre; como un ni\u00f1o saciado as\u00ed est\u00e1 mi alma dentro de m\u00ed\u201d<\/em>. Cuanto m\u00e1s aprendamos a ser como un ni\u00f1o ante Dios, m\u00e1s paz de alma adquiriremos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar que Jes\u00fas pusiera como condici\u00f3n para entrar en el reino de los cielos ser como ni\u00f1os (cfr. Mt 18, 3).<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera lectura, la Iglesia nos ofrece otra cualidad infantil, que tambi\u00e9n conduce a la paz. Se nos presenta al Mes\u00edas rey entrando en Jerusal\u00e9n, <em>\u201cpobre y montado en un borrico\u201d.<\/em> En su humildad, <em>\u201cproclamar\u00e1 la paz a los pueblos\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La humildad trae siempre la paz. Y los ni\u00f1os son humildes por naturaleza: dan por sentada su peque\u00f1ez e incluso podr\u00edamos decir que se convierte en su fuerza, pues atrae nuestra compasi\u00f3n y protecci\u00f3n hacia ellos. A continuaci\u00f3n, la segunda lectura, al invitarnos a vivir \u201cespiritualmente\u201d en el Esp\u00edritu Santo, nos recuerda tambi\u00e9n que es \u00c9l quien activa en nosotros el don de la piedad y, con \u00e9l, nuestro sentido de la filiaci\u00f3n divina. Aunque no se da en esta lectura, el cap\u00edtulo, de la ep\u00edstola de Pablo a los Romanos, continuar\u00e1 diciendo<em>: \u201chab\u00e9is recibido un Esp\u00edritu de hijos de adopci\u00f3n, en el que clamamos: \u2018\u00a1Abba, Padre!\u2019.&nbsp;Ese mismo Esp\u00edritu da testimonio a nuestro esp\u00edritu de que somos hijos de Dios\u201d. <\/em>As\u00ed pues, la lecci\u00f3n de esta semana es clara: guiados por el Esp\u00edritu para parecernos cada vez m\u00e1s a los ni\u00f1os, con su humildad, alcanzaremos una paz profunda y llegaremos a conocer a Dios con esa perspicacia reservada a los ni\u00f1os y que se niega a <em>\u201clos sabios y entendidos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XIV del Tiempo Ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 14\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/oagv9CwuCNI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es hermoso ver c\u00f3mo Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas vincula una actitud infantil con la paz del alma. 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