{"id":30836,"date":"2023-06-22T06:00:00","date_gmt":"2023-06-22T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30836"},"modified":"2023-06-21T09:54:32","modified_gmt":"2023-06-21T08:54:32","slug":"lecturas-domingo-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-domingo-12\/","title":{"rendered":"Miedo malo y temor santo. Domingo XII del Tiempo Ordinario (A)"},"content":{"rendered":"<p>Un tema claro que recorre las lecturas de esta semana es el miedo. Pero debemos distinguir entre el miedo bueno y el malo. Hay un temor santo: de hecho, precisamente uno de los dones del Esp\u00edritu Santo es el temor del Se\u00f1or. Se trata de una santa reverencia hacia Dios (no hay que confundir la confianza en Dios como Padre amoroso con la falta de respeto hacia \u00c9l). Este temor puede ser tambi\u00e9n un temor sensible al infierno, como el peligro \u00faltimo que con raz\u00f3n queremos evitar. Y, por \u00faltimo, puede ser una expresi\u00f3n de afecto: el tierno temor de ofender a quien amamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n puede haber miedo malo. Esto sucede cuando perdemos nuestra confianza en Dios, como Ad\u00e1n y Eva se escondieron del Se\u00f1or despu\u00e9s de haber comido del \u00e1rbol prohibido. El miedo puede ser el resultado de una comprensi\u00f3n equivocada de Dios, vi\u00e9ndole err\u00f3neamente como un juez estricto o un tirano y no apreciando que es un padre amoroso y misericordioso. Por \u00faltimo, puede haber miedo cuando uno sabe que se est\u00e1 comportando mal y tiene miedo de que lo descubran, como un delincuente que huye de la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El diablo provoca constantemente estos \u00faltimos tipos de miedo, llev\u00e1ndonos a temer a Dios y a perder nuestra confianza en \u00c9l. Esto lleva al p\u00e1nico, que a su vez conduce a malas acciones y decisiones. Lo vemos en las lecturas de hoy, cuando los adversarios de Jerem\u00edas le acusan falsamente de promover el terror entre los jud\u00edos de su tiempo, cuando Jerusal\u00e9n estaba siendo asediada por los babilonios: <em>\u201cO\u00eda la acusaci\u00f3n de la gente: &#8216;Pavor-en-torno, delatadlo, vamos a delatarlo!&#8217;\u201d<\/em>. Se trataba de una distorsi\u00f3n exagerada del mensaje de Jerem\u00edas, cuando en realidad su llamamiento a rendirse a los babilonios era lo correcto y habr\u00eda evitado mucho derramamiento de sangre y la destrucci\u00f3n de la ciudad, lo que en realidad ocurri\u00f3 porque desoyeron las palabras de Jerem\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmista, sin embargo, anima a confiar en el Se\u00f1or. Es capaz de sufrir burlas, verg\u00fcenza y rechazo porque conf\u00eda en Dios. Lo que causar\u00eda miedo a otros s\u00f3lo le lleva a renovar su abandono en Dios. Y en el Evangelio Jes\u00fas nos ense\u00f1a el santo temor y lo que san Josemar\u00eda llamaba la \u201c<em>santa desverg\u00fcenza\u201d<\/em>. Jes\u00fas nos dice que no temamos a los que le atacan a \u00e9l y a sus disc\u00edpulos. Al contrario, perdamos todo miedo y seamos valientes en nuestro testimonio: <em>\u201cA quien se declare por m\u00ed a-nte los hombres, yo tambi\u00e9n me declarar\u00e9 por \u00e9l ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo tambi\u00e9n lo negar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d<\/em>. Sin embargo, es justo temer y mantenerse bien lejos de Satan\u00e1s, como uno se mantendr\u00eda sensatamente alejado de una bestia viciosa: <em>\u201cNo teng\u00e1is miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdici\u00f3n alma y cuerpo en la gehenna\u201d<\/em>. Por \u00faltimo, lo que m\u00e1s confianza deber\u00eda darnos es saber cu\u00e1nto nos ama y nos valora Dios: <em>\u201cNo teng\u00e1is miedo: val\u00e9is m\u00e1s vosotros que muchos gorriones\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo XII del Tiempo Ordinario (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 12\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/9rSsdA44uYE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un tema claro que recorre las lecturas de esta semana es el miedo. Pero debemos distinguir entre el miedo bueno y el malo. Hay un temor santo: de hecho, precisamente uno de los dones del Esp\u00edritu Santo es el temor del Se\u00f1or. Se trata de una santa reverencia hacia Dios (no hay que confundir la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1441,"featured_media":13326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[554,647],"tags":[616,638],"class_list":["post-30836","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio","category-lecturas-del-domingo","tag-evangelio","tag-lecturas-del-domingo","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1441"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30836"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30836\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}