{"id":30189,"date":"2023-05-11T06:00:00","date_gmt":"2023-05-11T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=30189"},"modified":"2023-05-11T08:17:53","modified_gmt":"2023-05-11T07:17:53","slug":"lecturas-domingo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/lecturas-domingo-4\/","title":{"rendered":"El Amor que se nos entrega. Domingo VI de Pascua (A)"},"content":{"rendered":"<p>Ser abogado es actuar y hablar en nombre de otro, estar a su lado, ponerse de su parte. Al describir al Esp\u00edritu Santo como <em>\u201cotro abogado\u201d<\/em> (Jes\u00fas es el primer abogado: v\u00e9ase 1 Jn 2, 1), Nuestro Se\u00f1or nos est\u00e1 ense\u00f1ando mucho sobre la realidad del amor. No es s\u00f3lo un sentimiento agradable, es una opci\u00f3n radical de apoyar a los dem\u00e1s y asumir su situaci\u00f3n y sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios Hijo hizo eso como Jes\u00fas en su Encarnaci\u00f3n, haciendo suyas todas las cosas, asumiendo en \u00faltima instancia nuestros pecados y nuestra miseria. Habl\u00f3 por nosotros sobre todo a trav\u00e9s de su sufrimiento y muerte, pues sangre habla con m\u00e1s fuerza que la de Abel (cfr. Hebreos 12, 24). La sangre de Abel hab\u00eda clamado justicia y el castigo de su asesino, mientras que la sangre de Cristo clamaba misericordia para sus verdugos, que no son s\u00f3lo los jud\u00edos de su tiempo, sino tambi\u00e9n todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La apolog\u00eda se expresa tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s humildes y rechazados son aquellos a quienes uno defiende. As\u00ed, en la primera lectura de hoy vemos que la defensa divina llega a los samaritanos, un grupo odiado y despreciado hasta entonces por el pueblo jud\u00edo. Y tambi\u00e9n a los samaritanos se les concede el don del Esp\u00edritu Santo, el segundo abogado, para que en adelante pueda actuar en ellos y a trav\u00e9s de ellos, hablando en su nombre y capacit\u00e1ndoles para abogar por los dem\u00e1s. Porque \u00e9ste es el genio del amor divino: Dios no s\u00f3lo nos da su amor, sino que nos da el poder de amar a los dem\u00e1s, y al hacerlo nos hacemos m\u00e1s divinos y amorosos -y amables- nosotros mismos. Los sujetos de la abogac\u00eda pueden entonces abogar por los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas nos ense\u00f1a m\u00e1s sobre el amor<em>: \u201cSi me am\u00e1is, guardar\u00e9is mis mandamientos\u201d.<\/em> M\u00e1s que meras emociones, el amor es conformar nuestra voluntad y nuestras acciones a la voluntad de otra persona. Cualquier declaraci\u00f3n de amor suena vac\u00eda si no estamos dispuestos a cumplir la voluntad del otro, siempre que esa voluntad no sea mala, porque -en tal caso- lo amoroso es rechazarla. Pero con Dios, su voluntad es siempre buena y para nuestro bien. Jes\u00fas insiste: \u201c<em>El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama\u201d. \u201cObras son amores, no buenas razones\u201d,<\/em> como dijo Dios una vez a san Josemar\u00eda. Y, como dijo Jes\u00fas en el Evangelio de Mateo, \u201cNo todo el que me dice <em>(Se\u00f1or, Se\u00f1or) entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d<\/em> (Mt 7, 21).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto implica un esfuerzo consciente por escuchar a Dios y por introducirlo en nuestras decisiones cotidianas. No podemos hacer su voluntad si estamos demasiado distra\u00eddos para escucharla. Dios tambi\u00e9n nos habla a trav\u00e9s de nuestra conciencia y debemos ser sensibles para escucharla y obedecerla, evitando toda impetuosidad y soberbia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El amor es abogar por los dem\u00e1s y hacer su voluntad. En otras palabras, es ponerlos por encima de nosotros mismos. Dios nos pide esto, pero s\u00f3lo porque es lo que \u00c9l mismo hizo por nosotros en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La homil\u00eda sobre las lecturas del domingo VI de Pascua (A)<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote\u00a0<strong>Luis Herrera Campo<\/strong>\u00a0ofrece su\u00a0<em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCYYmE6YwDTDrfBnidp327dw\/videos\">nanomil\u00eda<\/a><\/em>, una peque\u00f1a reflexi\u00f3n de un minutos para estas lecturas del domingo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Nanomil\u00eda del Domingo 6 de Pascua\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/HpOuktWuetk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ser abogado es actuar y hablar en nombre de otro, estar a su lado, ponerse de su parte. 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