{"id":29274,"date":"2023-03-06T06:00:00","date_gmt":"2023-03-06T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=29274"},"modified":"2023-03-03T12:09:20","modified_gmt":"2023-03-03T11:09:20","slug":"papa-africa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/papa-africa\/","title":{"rendered":"Compartir y desarmar el coraz\u00f3n. <em>El Papa en \u00c1frica<\/em>"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay palabras que piden escribirse, en nuestro mundo, como gritos: \u00a1basta! (de violencia), \u00a1juntos! (debemos trabajar por la paz), \u00a1no! (a la resignaci\u00f3n), \u00a1s\u00ed! (a la esperanza). Pueden representar las ense\u00f1anzas del Papa en este <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/papa-africa-llegada\/\">viaje<\/a>; ense\u00f1anzas que, como siempre, nos interpelan a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Del 31 de enero al 5 de febrero el Papa realiz\u00f3 un viaje pastoral a la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo y a Sud\u00e1n del Sur, con el fin de \u201c<em>testimoniar que es posible y necesario colaborar en la diversidad, especialmente si se comparte la fe en Jesucristo<\/em>\u201d (Audiencia general, 8-II-2023, en la que hizo un balance del viaje).<\/p>\n\n\n\n<p>Como tambi\u00e9n dijo el mi\u00e9rcoles siguiente, ya en Roma, el viaje fue realizaci\u00f3n de dos antiguos sue\u00f1os suyos: al Congo (<em>\u201ccoraz\u00f3n verde de \u00c1frica\u201d,<\/em> que junto a la Amazon\u00eda constituye el <em>\u201cpulm\u00f3n\u201d<\/em> principal del mundo, <em>\u201ctierra rica de recursos y ensangrentada por una guerra que no termina nunca porque siempre hay quien alimenta el fuego\u201d<\/em>); y a Sud\u00e1n (donde fue acompa\u00f1ado del arzobispo de Canterbury Justin Welby, y el moderador general de la Iglesia de Escocia, Iain Greenschilds).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Buscar la paz y la justicia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los tres primeros d\u00edas, en Kinshasa (capital de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo), dirigi\u00f3 un mensaje n\u00edtido a la naci\u00f3n con dos palabras claves: la primera negativa: <em>\u00a1basta!,<\/em> para pedir el cese de la explotaci\u00f3n de ese pueblo, en alusi\u00f3n a las contiendas y violencias asociadas a la extracci\u00f3n del diamante, que parad\u00f3jicamente han tra\u00eddo el empobrecimiento de las gentes. La segunda, positiva, <em>\u201cjuntos\u201d, <\/em>como apelaci\u00f3n a la dignidad y al respeto, juntos en el nombre de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>De manera especial\u201d \u2013<\/em>se\u00f1al\u00f3 el Papa<em>\u2013 \u201clas religiones, con su patrimonio de sabidur\u00eda, est\u00e1n llamadas a contribuir a ello, en su esfuerzo cotidiano por renunciar a toda agresi\u00f3n, proselitismo y coacci\u00f3n, que son medios indignos de la libertad humana<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, \u201c<em>cuando se degenera al imponerse, persiguiendo adeptos indiscriminadamente, mediante el enga\u00f1o o la fuerza, se saquea la conciencia de los dem\u00e1s y se da la espalda al Dios verdadero, porque -no lo olvidemos- \u2018donde est\u00e1 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, all\u00ed est\u00e1 la libertad\u2019 (<\/em>2 Co&nbsp;3, 17<em>) y donde no hay libertad, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or no est\u00e1<\/em>\u201d (Encuentro con las autoridades, sociedad civil y cuerpo diplom\u00e1tico<em>,<\/em> 31-I-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el Papa celebr\u00f3 la Misa por la paz y la justicia en el aeropuerto de Ndolo. Tomando pie del evangelio de san Juan (Jn 20, 20), observaba Francisco: \u201c<em>Jes\u00fas anuncia la paz mientras el coraz\u00f3n de los disc\u00edpulos est\u00e1 lleno de escombros; anuncia la vida mientras ellos sienten dentro la muerte. En otras palabras, la paz de Jes\u00fas llega en el momento en que todo parec\u00eda haber terminado para ellos, en el momento m\u00e1s imprevisto e inesperado, cuando no hab\u00eda atisbos de paz<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo abatido por la violencia y la guerra, se\u00f1alaba el obispo de Roma, los cristianos no podemos dejarnos vencer por la tristeza, la resignaci\u00f3n o el fatalismo; m\u00e1s bien estamos llamados a proclamar el anuncio, prof\u00e9tico e inesperado, de la paz. Para conservar y cultivar la paz, Francisco propuso tres fuentes: el perd\u00f3n, la comunidad y la misi\u00f3n<em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n \u2013dijo\u2013 nace de las llagas del costado y de las manos de Cristo:\u201c<em>Nace cuando las heridas sufridas no dejan cicatrices de odio, sino que se convierten en un lugar para hacer sitio a los dem\u00e1s y acoger sus debilidades. Entonces las fragilidades se convierten en oportunidades y el perd\u00f3n en el camino hacia la paz<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas pide una gran amnist\u00eda del coraz\u00f3n, que consiste en limpiar el coraz\u00f3n de ira y remordimientos, resentimiento y envidia. Nos pide, tambi\u00e9n como cristianos, dejar las armas, renunciar a la violencia y abrazar la misericordia; para poder decir a aquellos con los que nos encontramos: \u201c<em>La paz est\u00e9 con vosotros<\/em>\u201d. Por tanto, \u201c<em>dej\u00e9monos perdonar por Dios y perdon\u00e9monos unos a otros<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Vale la pena servir<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El mismo d\u00eda 1 se encontr\u00f3 el Papa con las v\u00edctimas de la violencia en el este del pa\u00eds, desgarrado desde hace a\u00f1os por la guerra azuzada desde intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos. \u201c<em>La gente\u201d <\/em>-constat\u00f3-<em> \u201cvive en el miedo y en la inseguridad, sacrificada en el altar de negocios ilegales<\/em>\u201d. Escuch\u00f3 diversos testimonios y reafirm\u00f3 su \u201cno\u201d a la violencia y a la resignaci\u00f3n, y su \u201cs\u00ed\u201d a la reconciliaci\u00f3n y a la esperanza. Pidi\u00f3 perd\u00f3n a Dios por la violencia contra el hombre. Clam\u00f3 contra la explotaci\u00f3n y el sacrificio de v\u00edctimas inocentes: <em>\u201c\u00a1Basta! \u00a1Basta de enriquecerse a costa de los m\u00e1s d\u00e9biles, basta de enriquecerse con recursos y dinero manchado de sangre!<\/em>\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el \u201cno\u201d a la violencia, les pidi\u00f3 desarmar y desmilitarizar el coraz\u00f3n. Con el \u201cno\u201d a la resignaci\u00f3n, invit\u00f3 al esfuerzo por la fraternidad y la paz: \u201c<em>Un futuro nuevo llegar\u00e1, si el otro, sea\u00a0tutsi\u00a0o\u00a0hutu, ya no es m\u00e1s un adversario o un enemigo, sino un hermano y una hermana \u2013porque todos somos hijos de un mismo Padre\u2013 en cuyo coraz\u00f3n es necesario creer que existe, aun escondido, el mismo deseo de paz<\/em>\u201d. Tambi\u00e9n ese d\u00eda se reuni\u00f3 con los representantes de algunas obras caritativas,que trabajan con los pobres en favor del bien com\u00fan e impulsando la promoci\u00f3n humana. \u201c<em>Cu\u00e1nto quisiera\u201d <\/em>\u2013se desahog\u00f3 Francisco\u2013<em> \u201cque los medios de comunicaci\u00f3n social dieran m\u00e1s espacio a este pa\u00eds y a toda \u00c1frica<\/em>\u201d. Lament\u00f3, una vez m\u00e1s, el descarte de los d\u00e9biles (ni\u00f1os y ancianos) como inhumano y anticristiano. <\/p>\n\n\n\n<p>Poniendo sus palabras en los relatos e historias que personas concretas le hicieron llegar, el Papa les invit\u00f3 a que los j\u00f3venes puedan ver \u201c<em>rostros que superan la indiferencia mirando a las personas a los ojos; manos que no empu\u00f1an armas ni manipulan dinero, sino que se extienden hacia quien est\u00e1 en el suelo y lo levantan a su dignidad, a la dignidad de hija e hijo de Dios<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, les anim\u00f3, al compromiso en el campo social y caritativo, a considerar el poder como servicio, a esforzarse por vencer la inequidad en nombre de la justicia y tambi\u00e9n de la fe, que, sin obras, est\u00e1 muerta (cfr. St 2, 26). Se\u00f1al\u00f3 que la caridad requiere ejemplaridad (credibilidad y transparencia), amplitud de miras (dando vida a proyectos sostenibles a largo plazo) y conexi\u00f3n (trabajar juntos redes y equipos para ayudar a otros, cristianos o no.<\/p>\n\n\n\n<p>El encuentro con los j\u00f3venes y los catequistas congole\u00f1os (cfr. Discurso en el Estadio de los m\u00e1rtires<em>,<\/em> Kinshasa, 2-II-2003) debi\u00f3 de dejar una huella especial en el Papa, que lo ha calificado de entusiasmante. Fue una catequesis apoyada en los cinco dedos de la mano, donde les indic\u00f3 cinco caminos por los que pod\u00edan encauzar su grito que invoca paz y justicia, como fuerza de renovaci\u00f3n humana y cristiana: la oraci\u00f3n, la comunidad, la honestidad, el perd\u00f3n y el servicio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe aqu\u00ed recoger unas palabras sobre el servicio, \u201c<em>poder que transforma el mundo<\/em>\u201d. Por eso les ped\u00eda el Papa a los j\u00f3venes preguntarse: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 puedo hacer yo por los dem\u00e1s?&nbsp;Es decir, \u00bfc\u00f3mo puedo servir a la Iglesia, a mi comunidad, a mi pa\u00eds?<\/em>\u201d. Teniendo en cuenta que en muchos lugares de \u00c1frica los catequistas son los que mantienen vivas a las comunidades cristianas, les agradeci\u00f3 su servicio, su luz y su esperanza, y les pidi\u00f3 que no se desanimen nunca, porque Jes\u00fas no les deja solos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Vida espiritual y formaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El mismo 2 de febrero, en la catedral de nuestra Se\u00f1ora del Congo (Kinshasa), Francisco mantuvo un encuentro con sacerdotes, di\u00e1conos, religiosos y religiosas, y seminaristas, muchos y muy j\u00f3venes. Les record\u00f3 unas palabras de Benedicto XVI dirigidas a sacerdotes africanos: \u201c<em>Vuestro testimonio de vida pac\u00edfica, por encima de los confines tribales y raciales, puede tocar los corazones<\/em>\u201d (Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Africae munus, <\/em>108).<\/p>\n\n\n\n<p>Para todo ello les recomend\u00f3 superar tres tentaciones: la mediocridad espiritual, la comodidad mundana y la superficialidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La mediocridad espiritual se evita cuidando la oraci\u00f3n personal (coraz\u00f3n con coraz\u00f3n), la Misa, la liturgia de las horas y la confesi\u00f3n de sus pecados, la oraci\u00f3n personal (coraz\u00f3n con coraz\u00f3n), el rezo del santo Rosario, las \u201cjaculatorias\u201d (oraciones peque\u00f1as y breves que se pueden recitar durante el d\u00eda). \u201c<em>La oraci\u00f3n nos hace salir del yo, nos abre a Dios, nos vuelve a poner en pie porque nos pone en sus manos; crea en nosotros el espacio para experimentar la cercan\u00eda de Dios, para que su Palabra nos sea familiar y, a trav\u00e9s de nosotros, lo sea a todos los que encontramos.&nbsp;\u2018Sin la oraci\u00f3n no se va lejos\u2019<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto como aqu\u00e9l \u2013de pobreza y de sufrimiento\u2013 se\u00f1al\u00f3 el Papa que la comodidad mundanase asocia al riesgo de\u201c<em>aprovecharse del papel que tenemos para satisfacer nuestras necesidades y nuestras comodidades<\/em>\u201d, convertirse en fr\u00edos bur\u00f3cratas del esp\u00edritu, dedicarse a alg\u00fan negocio ventajoso, lejos de la sobriedad y libertad interior y descuidando el celibato, en lugar de trabajar junto con los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer desaf\u00edo, la superficialidad, se puede vencer con la formaci\u00f3n espiritual y teol\u00f3gica, que ha de durar toda la vida, permaneciendo al mismo tiempo abiertos a las inquietudes de nuestra \u00e9poca, para poder comprender la vida y las exigencias de las personas, y as\u00ed poder acompa\u00f1arlas. \u201c<em>El viento no quiebra lo que sabe plegarse<\/em>\u201d, dice un refr\u00e1n popular all\u00ed. Eso nos habla, dijo Francisco, de flexibilidad, docilidad y misericordia: no dejarse quebrantar por los vientos de las divisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, a los obispos congole\u00f1os, reunidos en la sede de la Conferencia Episcopal, les pidi\u00f3 servir al pueblo como testigos del amor de Dios, con compasi\u00f3n, cercan\u00eda y misericordia, con esp\u00edritu prof\u00e9tico que no es acci\u00f3n pol\u00edtica, sino promoci\u00f3n de la fraternidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ecumenismo de la paz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La segunda parte del viaje, en Sud\u00e1n del Sur, se desarroll\u00f3 bajo el signo de la unidad, teniendo en cuenta las dos confesiones cristianas, la comuni\u00f3n anglicana y la Iglesia de Escocia, presentes en esa tierra. Se trataba de un paso m\u00e1s en el proceso \u2013intensificado en los \u00faltimos a\u00f1os, pero obstaculizado por la violencia y el tr\u00e1fico de armas, que fomentan muchos pa\u00edses llamados civilizados\u2013 del di\u00e1logo para lograr la paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A los obispos, sacerdotes y consagrados, Francisco les inst\u00f3 a evitar el clericalismo y la tentaci\u00f3n de querer resolver los conflictos simplemente a base de alianzas con los poderes humanos. La docilidad a Dios, alimentada en la oraci\u00f3n, debe ser la luz y la fuente del ministerio pastoral, entendido y ejercido como servicio al pueblo de Dios. El Papa les puso a Mois\u00e9s como modelo de esa docilidad y perseverancia en la intercesi\u00f3n por sus gentes (cfr. Encuentro en la catedral de Santa Teresa<em>,<\/em> Yuba, 4-II-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco valor\u00f3 sobre todo el momento de oraci\u00f3n celebrado el mismo d\u00eda con los hermanos anglicanos y con los de la Iglesia de Escocia. En un pa\u00eds peque\u00f1o, de 11 millones de habitantes, los desplazados alcanzan los 4 millones. No es extra\u00f1o que el Papa quisiera tener tambi\u00e9n un encuentro especial con un grupo de <em>d<\/em>esplazados internos, que la Iglesia local acompa\u00f1a desde hace bastantes a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sal y luz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo acto de la visita a Sud\u00e1n del Sur, y de todo el viaje, fue la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yuba_(Sud%C3%A1n_del_Sur)\">Yuba<\/a>. La homil\u00eda del Papa gir\u00f3 en torno a las palabras de Jes\u00fas: \u201c<em>Vosotros sois la sal de la tierra [\u2026]. Vosotros sois la luz del mundo<\/em>\u201d (Mt\u00a05, 13.14). La sal da gusto a todo y por ello es s\u00edmbolo de la sabidur\u00eda. Y la sabidur\u00eda que nos trae Jes\u00fas es la de las Bienaventuranzas. Ellas \u201c<em>afirman que, para ser bienaventurados \u2014es decir, plenamente felices\u2014, no tenemos que buscar ser fuertes, ricos y poderosos; m\u00e1s bien, humildes, mansos, misericordiosos. No hacer da\u00f1o a nadie, sino ser constructores de paz para todos<\/em>\u201d (<em>H<\/em>omil\u00eda en el Mausoleo John Garang, Yuba, 5-II-2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la sal conserva los alimentos. Y en la Biblia lo que hab\u00eda que conservar sobre todo era la Alianza con Dios. As\u00ed ense\u00f1aba: \u201c<em>Nunca dejar\u00e1s que falte a tu oblaci\u00f3n la sal de la alianza de tu Dios: sobre todas tus oblaciones deber\u00e1s ofrecer sal<\/em>\u201d (Lv&nbsp;2, 13). Y \u201c<em>por eso el disc\u00edpulo de Jes\u00fas, en cuanto sal de la tierra, es testigo de la alianza que \u00c9l ha realizado y que celebramos en cada Misa; una alianza nueva, eterna, inquebrantable (cf.&nbsp;1 Co&nbsp;11,25;&nbsp;Hb&nbsp;9), un amor por nosotros que ni siquiera nuestras infidelidades pueden da\u00f1ar<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en los pueblos antiguos, la sal era s\u00edmbolo de amistad, siendo as\u00ed que es un peque\u00f1o ingrediente que desaparece para dar sabor, los cristianos, \u201c<em>aun siendo fr\u00e1giles y peque\u00f1os, aun cuando nuestras fuerzas nos parezcan pocas frente a la magnitud de los problemas y a la furia ciega de la violencia, podemos dar un aporte decisivo para cambiar la historia. En el nombre de Jes\u00fas, de sus Bienaventuranzas, depongamos las armas del odio y de la venganza para empu\u00f1ar la oraci\u00f3n y la caridad<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas usa tambi\u00e9n la imagen de la luz, llevando a plenitud una antigua profec\u00eda acerca de Israel: \u201c<em>Yo te destino a ser la&nbsp;luz de las naciones, para que llegue mi salvaci\u00f3n hasta los confines de la tierra<\/em>\u201d (Is&nbsp;49, 6). Jes\u00fas es la verdadera luz (cfr. Jn 1, 5.9, Jn 8, 12). Y nos ha pedido a los cristianos que seamos luz del mundo, como ciudad puesta en alto, como candelero que no ha de apagarse (cfr&lt;. Mt 5, 14-16); pues las obras del mal no deben apagar el aire de nuestro testimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco quiso dejarles finalmente dos palabras: <em>Esperanza<\/em>, \u201c<em>como un don para compartir<\/em>\u201d, vinculado a la figura de santa Josefina Bakhita, que con la gracia de Dios transform\u00f3 en esperanza su sufrimiento. Y <em>paz<\/em>, bajo el manto de Mar\u00eda, Reina de la Paz. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay palabras que piden escribirse, en nuestro mundo, como gritos: \u00a1basta! (de violencia), \u00a1juntos! (debemos trabajar por la paz), \u00a1no! (a la resignaci\u00f3n), \u00a1s\u00ed! (a la esperanza). Pueden representar las ense\u00f1anzas del Papa en este viaje; ense\u00f1anzas que, como siempre, nos interpelan a todos. 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