{"id":27079,"date":"2022-12-20T06:00:00","date_gmt":"2022-12-20T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=27079"},"modified":"2022-12-19T09:47:41","modified_gmt":"2022-12-19T08:47:41","slug":"navidad-dulce-y-sobria-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/navidad-dulce-y-sobria-navidad\/","title":{"rendered":"Navidad, dulce (y sobria) Navidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">C. S. Lewis dijo: \u00abUna vez en nuestro mundo, un establo tuvo algo dentro que era m\u00e1s grande que todo nuestro mundo\u201d. Pero lo cierto es que, aunque en estos d\u00edas los comercios, la publicidad, la decoraci\u00f3n de las calles y las plataformas audiovisuales nos hablan continuamente de la Navidad, son relativamente pocos los que viven esta celebraci\u00f3n con un sentido trascendente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escalada consumista en esta \u00e9poca del a\u00f1o ha alcanzado la categor\u00eda de tradici\u00f3n. Y aunque a nadie se le escapa que esta vez las circunstancias econ\u00f3micas llevar\u00e1n a muchos a moderar el gasto, desde hace semanas vuelve a notarse el tir\u00f3n del consumo propio de estas fechas. Resulta llamativo que hasta un 70% de los ciudadanos afirme que gastar\u00e1 lo mismo que en la Navidad el a\u00f1o pasado (el dato es de la Asociaci\u00f3n de Fabricantes y Distribuidores).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es cuesti\u00f3n de desalentar el consumo en un momento tan delicado como este, pero lo cierto es que a las familias que s\u00ed tendremos que apretarnos el cintur\u00f3n en estas fiestas se nos presenta una excelente oportunidad para educar a nuestros hijos, ense\u00f1\u00e1ndoles a prescindir de todo lo que no necesitan y a vivir la Navidad con autenticidad; al tiempo que hacemos un poco m\u00e1s viable la econom\u00eda familiar: dos p\u00e1jaros de un tiro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En los regalos\u2026 menos es m\u00e1s<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las peores cosas que podemos hacer a los ni\u00f1os es concederles todo lo que nos piden. A veces, como padres, queremos darles siempre \u201clo mejor\u201d y evitarles cualquier sufrimiento, por peque\u00f1o que sea, aunque forme parte de su aprendizaje natural. Porque vivimos en una sociedad donde la meta es, por encima de todo, la comodidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las Navidades que se avecinan, seg\u00fan el estudio de una conocida cadena de supermercados, dos tercios de los hogares espa\u00f1oles destinar\u00e1n hasta 200 euros a la compra de juguetes (pensemos que el n\u00famero promedio de hijos en Espa\u00f1a es 1,19).\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las fiestas de Navidad y Reyes Magos se produce, cada a\u00f1o, lo que los especialistas denominan \u201cs\u00edndrome del ni\u00f1o hiperregalado\u201d. Un peque\u00f1o que recibe demasiados juguetes acaba por no apreciar ninguno de ellos, sintiendo insatisfacci\u00f3n, hast\u00edo y frustraci\u00f3n. Ocurre con frecuencia cuando todos en el entorno del ni\u00f1o (abuelos, t\u00edos\u2026)\u00a0 quieren obsequiarle y no hay nadie -idealmente deber\u00edan ser los padres- que ponga un poco de orden en tanto desprop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras veces, y esto es a\u00fan m\u00e1s problem\u00e1tico, el exceso de regalos procede del sentimiento de culpa de algunos padres, que de esta manera tratan de compensar la falta de atenci\u00f3n que ofrecen a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como alternativa, est\u00e1 la conocida -y aconsejable- \u201cregla de los cuatro regalos\u201d. La norma tiene diversas variantes, pero en definitiva se trata de limitar el n\u00famero de presentes y de darles una orientaci\u00f3n que se aleje del capricho. As\u00ed, se propone que los obsequios sean: alguna prenda u objeto pr\u00e1ctico que el ni\u00f1o necesite (unos zapatos, una mochila\u2026); un juguete educativo o un libro; un regalo que el peque\u00f1o verdaderamente desee; y,\u00a0 finalmente, un juego que permita la relaci\u00f3n con otros ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto si empleamos esta f\u00f3rmula como si no, hay que tener presente que en educaci\u00f3n casi nada se logra por casualidad. Si queremos educar a nuestros hijos en la moderaci\u00f3n, deberemos ir modulando previamente sus expectativas, por ejemplo sent\u00e1ndonos con ellos para escribir la carta a los Reyes y llevando sus deseos hacia el terreno de lo razonable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manifestar claramente a los ni\u00f1os que \u201ceste a\u00f1o los Reyes Magos traer\u00e1n algunos regalos menos\u201d o que \u201cesta Navidad haremos m\u00e1s planes en casa porque no podemos gastar tanto\u201d, no es algo que debiera avergonzarnos sino, por el contrario, una gran lecci\u00f3n que les ayudar\u00e1 a apreciar el valor de las cosas y a distinguir lo que realmente es importante en estas fiestas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Agradecimiento y aprecio de las cosas sencillas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La satisfacci\u00f3n continua de todo capricho embota la cabeza y atrofia la sensibilidad. \u00bfC\u00f3mo valorar entonces los bienes cotidianos de la vida -la naturaleza, la familia, disponer de un hogar\u2026- ? Chesterton, gran maestro de la paradoja y amante de las tradiciones navide\u00f1as, dijo \u201csiendo ni\u00f1os \u00e9ramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. \u00bfPor qu\u00e9 no agradec\u00edamos a Dios que llenara nuestros calcetines con nuestros pies?\u201d O dicho en clave contempor\u00e1nea: a los ni\u00f1os de hoy, que ans\u00edan que les regalen un smartphone o una videoconsola, \u00bfno deber\u00edamos ense\u00f1arles primero a dar las gracias por tener una familia, un techo, comida y ropa con la que vestirse?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hablemos en positivo, porque los beneficios de educar a los hijos en la moderaci\u00f3n, el agradecimiento y la austeridad, son muchos: una persona agradecida es, indudablemente, m\u00e1s feliz. Y un ni\u00f1o que aprende a renunciar (libremente, no por obligaci\u00f3n) a las cosas que quiz\u00e1s resultan imprescindibles para sus iguales es m\u00e1s due\u00f1o de su destino y podr\u00e1 arrostrar las dificultades con mayor probabilidad de \u00e9xito. Trabajemos con nuestros hijos en esta l\u00ednea y los convertiremos en aut\u00e9nticos l\u00edderes de sus vidas y de la sociedad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Adolescentes: el arte de razonar sin imponer<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los hijos se adentran en la adolescencia comienzan cuestionarlo todo; por supuesto tambi\u00e9n a sus padres, a quienes continuamente piden explicaciones. A la hora de educar el sentido de la moderaci\u00f3n, tendremos que acudir a argumentos m\u00e1s elaborados que en el caso de los ni\u00f1os peque\u00f1os. Hay que ser conscientes de que los chicos a esta edad est\u00e1n sometidos a una fuerte presi\u00f3n del entorno que les empuja al consumo (ropa, dispositivos tecnol\u00f3gicos, videojuegos\u2026). Pero no es menos cierto que ya cuentan con la suficiente madurez intelectual para atender a razonamientos m\u00e1s complejos. Recordemos -todos hemos pasado por esta etapa- que lo que m\u00e1s detesta un adolescente es que le sigan tratando como a un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces los padres tienen la sensaci\u00f3n de librar una \u201cguerra de desgaste\u201d con sus hijos, en la que solo vence quien resiste en pie sin ceder terreno: cualquier indicaci\u00f3n se convierte en objeto de pol\u00e9mica. En parte es algo natural, pero lo que no debemos perder de vista es que, por mucho que el adolescente se oponga una y otra vez a las decisiones de sus padres, cuando hacemos el esfuerzo de exponer nuestros puntos de vista empleando el di\u00e1logo y no la imposici\u00f3n, esas razones no caen en saco roto y, poco a poco, van calando en la educaci\u00f3n del hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una buena estrategia es buscar modos de conectar con los valores dominantes en los chicos de estas edades -porque el <em>mainstream <\/em>tambi\u00e9n tiene cosas buenas-. Es un hecho que las nuevas generaciones son mucho m\u00e1s conscientes de la necesidad de cuidar el planeta, y que esa preocupaci\u00f3n tiene <a href=\"https:\/\/es.weforum.org\/agenda\/2022\/03\/la-generacion-z-esta-preocupada-por-la-sostenibilidad-y-esta-empezando-a-hacer-que-los-demas-sientan-lo-mismo\/\"><strong>un peso muy significativo<\/strong><\/a> en sus h\u00e1bitos de consumo. Reutilizar, reparar los objetos que se estropean, comprar en tiendas de segunda mano, utilizar aplicaciones de econom\u00eda circular\u2026 son en buena medida comportamientos m\u00e1s naturales para muchos j\u00f3venes actuales que para sus padres. Y, en definitiva, la sostenibilidad a todos los niveles -personal, social, medioambiental\u2026- no es sino una consecuencia de la virtud de la templanza (o, en un lenguaje m\u00e1s actual, del autocontrol y la moderaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conciencia de que hay muchas personas, en nuestro entorno o en otros lugares, que carecen incluso de los medios materiales m\u00e1s b\u00e1sicos es sin duda un revulsivo que habitualmente remover\u00e1 la conciencia de nuestros hijos de estas edades. Porque, incluso en el caso de que la crisis econ\u00f3mica no nos afecte, \u00bfno es una indecencia el consumo desenfrenado cuando hay tantos que no tienen lo necesario para vivir? En este sentido,<strong> <\/strong><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Pontifex_es\/status\/1603004377312002048\"><strong>la reciente propuesta del Papa Francisco<\/strong><\/a> para que reduzcamos una parte del gasto durante las fiestas de Navidad y lo destinamos a ayudar a las familias de Ucrania, puede ser una manera id\u00f3nea de hacer aflorar los ideales nobles que todo adolescente guarda en su interior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El arma secreta de los padres<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hace falta recordar que, en el planteamiento educativo que hemos tratado de exponer en estas l\u00edneas, los padres tienen el gran reto de enfrentarse a la abrumadora maquinaria publicitaria del mercado, con sus algoritmos, su estrategia omnicanal y sus cientos de cabezas pensantes. El fracaso estar\u00eda asegurado si no fuera porque disponemos de un arma infalible, cuyo buen resultado ha sido atestiguado por los educadores de todos los tiempos: el ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay mecanismo m\u00e1s eficaz para educar a los hijos que la propia conducta de sus padres. Es, de hecho, el presupuesto indispensable para que funcionen cada uno de los consejos que hemos ido exponiendo a lo largo de este art\u00edculo. Si esta Navidad, nuestros hijos ven c\u00f3mo renunciamos a nuestra comodidad para hacer la vida m\u00e1s agradable a los dem\u00e1s; si comprueban que tambi\u00e9n nosotros somos moderados a la hora elegir nuestros regalos; si, en definitiva, se dan cuenta de que mam\u00e1 y pap\u00e1, son coherentes con lo que predican y no ceden a sus propios caprichos de adultos\u2026 entonces tenemos la mitad de la batalla ganada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se aproxima una hermosa celebraci\u00f3n: la memoria de un acontecimiento que cambi\u00f3 para siempre el destino de la humanidad. No privemos a nuestros hijos de experimentar la alegr\u00eda aut\u00e9ntica de ver nacer al Ni\u00f1o en cada una de nuestras familias. Ojal\u00e1 tengamos presente que \u00c9l es el verdadero regalo que da sentido a esta entra\u00f1able fiesta.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C. S. 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