{"id":26221,"date":"2022-11-24T06:00:00","date_gmt":"2022-11-24T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=26221"},"modified":"2022-11-23T14:07:03","modified_gmt":"2022-11-23T13:07:03","slug":"el-caso-hans-kung","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-caso-hans-kung\/","title":{"rendered":"El caso Hans K\u00fcng"},"content":{"rendered":"\n<p>Joseph Ratzinger y Hans K\u00fcng coincidieron como peritos en el Concilio Vaticano II (1962-1965) y como colegas en la Universidad de Tubinga (1966-1968); y recorrieron despu\u00e9s caminos muy divergentes: Ratzinger hacia el papado y K\u00fcng hacia una sonada disidencia. <em>\u201cUna comparaci\u00f3n de nuestras respectivas trayectorias vitales [\u2026] podr\u00eda ofrecer an\u00e1lisis sumamente reveladores de la evoluci\u00f3n de la teolog\u00eda y la Iglesia cat\u00f3lica e incluso de la sociedad en general\u201d<\/em>, escribe K\u00fcng en el pr\u00f3logo de su segundo volumen de memorias, <em>Verdad comprometida<\/em>, al tiempo que expresa su decepci\u00f3n de que Ratzinger haya llegado a ser Papa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un coche y una misi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se suele recordar que, en Tubinga, Ratzinger circulaba en bicicleta y con boina negra, y K\u00fcng lo hac\u00eda con un Alfa Romeo rojo y atuendo deportivo. Una an\u00e9cdota no retrata una persona. Pero cambiar su viejo Volkswagen escarabajo, habitual entre los curas, por un Alfa Romeo \u201crojo\u201d (color llamativo entonces) algo dice. En oficios tan expuestos al p\u00fablico como sacerdote y profesor, estos detalles son muy significativos. Este, por lo menos, se\u00f1ala dos cosas. La primera que, al contrario de Ratzinger, K\u00fcng hab\u00eda decidido no pasar inadvertido. La segunda es su intenci\u00f3n de romper con los clich\u00e9s eclesi\u00e1sticos y acomodarse al mundo moderno y democr\u00e1tico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>K\u00fcng nunca simpatiz\u00f3 con la est\u00e9tica e ideas marxistas que entonces presionaban en la universidad y en la Iglesia. Pero am\u00f3 el mundo y el mundo le am\u00f3. Ning\u00fan otro te\u00f3logo o eclesi\u00e1stico ha recibido tanto apoyo en medios laicistas, y tal cantidad de doctorados <em>honoris causa<\/em>. Se premiaba su brillantez, pero tambi\u00e9n, o sobre todo, su cr\u00edtica a la Iglesia. El mundo moderno occidental no ama a la Iglesia cat\u00f3lica. A medida que pierde sus ra\u00edces cristianas, se siente inc\u00f3modo con ella y quiere que cambie con \u00e9l o desaparezca. K\u00fcng se impuso la tarea de superar lo inaceptable para poner el cristianismo a la altura de los tiempos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Formaci\u00f3n y c\u00e1tedra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hans K\u00fcng naci\u00f3 en Sursee, una peque\u00f1a poblaci\u00f3n del cant\u00f3n suizo de Lucerna, donde su padre era zapatero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tras los estudios secundarios, entr\u00f3 en el Colegio Germ\u00e1nico de Roma (1947-1954), y estudi\u00f3 filosof\u00eda y teolog\u00eda en la Universidad Gregoriana, con trabajos sobre Sartre y Barth: siete a\u00f1os que recordar\u00eda con aprecio. Los completar\u00eda en el Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds (1955-1957), con una tesis sobre la justificaci\u00f3n en Barth, que le dirigi\u00f3 Louis Bouyer y se public\u00f3 con carta laudatoria de Barth.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1958, Juan XIII convoc\u00f3 el Concilio Vaticano II, que empezar\u00eda en 1962. K\u00fcng ten\u00eda muchas ideas sobre lo que hab\u00eda que mejorar. Entretanto, despu\u00e9s de pasar por M\u00fcnster, consigui\u00f3 la c\u00e1tedra de Teolog\u00eda Fundamental en Tubinga, donde permanecer\u00eda casi toda su vida (1960-1996).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El concilio y el posconcilio de K\u00fcng<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se adelant\u00f3 escribiendo <em>El Concilio y la uni\u00f3n de los cristianos <\/em>(1960), que le produjo fama y cr\u00edticas. Para cuando comenz\u00f3 el Concilio (1962), ya hab\u00eda dado conferencias sobre el Concilio por media Europa, y public\u00f3 otro libro, <em>Estructuras de la Iglesia<\/em> (1962), con m\u00e1s fama y m\u00e1s cr\u00edticas. Fue llamado como perito por Juan XXIII y se movi\u00f3 entre los obispos y ante los medios de comunicaci\u00f3n, llegando a ser una de las caras m\u00e1s visibles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, quiz\u00e1 por aquellas reticencias, no entr\u00f3 en la comisi\u00f3n teol\u00f3gica central ni jug\u00f3 un papel relevante en la redacci\u00f3n. Enorme decepci\u00f3n, que le llev\u00f3 a impulsar su reforma desde fuera. As\u00ed se inici\u00f3 un itinerario cada vez m\u00e1s cr\u00edtico (y despectivo) con la \u201cestructura\u201d, que durar\u00eda toda su vida. Se convertir\u00eda en el mayor exponente del \u201cesp\u00edritu del Concilio\u201d para impulsar en paralelo la reforma que, en su opini\u00f3n, el Concilio real no hab\u00eda logrado articular. Tuvo una inmensa influencia por su talento para la narrativa de las ideas, y porque la cr\u00edtica interesaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el Concilio, el trabajo de K\u00fcng se desarrolla en dos fases, una interna, de reforma cr\u00edtica de la Iglesia y su mensaje; y la segunda, externa, de di\u00e1logo interreligioso con la propuesta subsiguiente de una \u00e9tica mundial. Entre las dos fases, est\u00e1 la retirada de la venia como te\u00f3logo cat\u00f3lico (1979).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La reforma de K\u00fcng<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Como despu\u00e9s muchos otros, K\u00fcng asumi\u00f3 el rol (algo barthiano) del profeta puro que se enfrenta valientemente a la corrupci\u00f3n interesada de los impuros. Pero mientras Barth atacaba la desviaci\u00f3n de los te\u00f3logos liberales, K\u00fcng encarn\u00f3 de nuevo los \u201cgravamina nationis germanicae\u201d: las quejas hist\u00f3ricas de la naci\u00f3n alemana (y de toda la historia) contra la autoridad de Roma. K\u00fcng duda de que Cristo quisiera fundar una Iglesia, y desde luego no la que existe. Le encantan las manifestaciones carism\u00e1ticas de la primera \u00e9poca, pero ve el desarrollo de la jerarqu\u00eda como ajeno y contrario a la voluntad de Cristo. Esto aparece en su libro <em>La Iglesia<\/em> (1967) y se desarrollar\u00e1 despu\u00e9s. Cabe objetar que el despliegue de la estructura fue tan obra del Esp\u00edritu como lo dem\u00e1s. As\u00ed lo entendieron los primeros. Los errores hist\u00f3ricos, consecuencia de una real \u201cencarnaci\u00f3n\u201d del \u201cCuerpo de Cristo\u201d, no desdicen esto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, va a revisar a fondo la figura de Cristo y desvestirla de los a\u00f1adidos \u201chel\u00e9nicos\u201d y \u201cbizantinos\u201d, expresados en el Credo. No le gusta la \u201cTrinidad\u201d ni sus \u201cpersonas\u201d y quiere volver al Cristo de los Evangelios, de la comunidad \u201cjudeocristiana\u201d, un hombre justo elevado <em>\u201ca la derecha de Dios\u201d<\/em> (Hch 7, 56, Hb 10, 12), animado por el Esp\u00edritu, entendido como fuerza de Dios. Tambi\u00e9n contesta la idea de una resurrecci\u00f3n en sentido literal. Hay que decir que esa comunidad \u201cjudeocristiana\u201d, adem\u00e1s de creer en la resurrecci\u00f3n f\u00edsica de Cristo, tambi\u00e9n cre\u00eda en \u00e9l como <em>\u201cimagen de la substancia divina\u201d<\/em> (Hb 1, 3), Verbo encarnado (Jn 1, 14), <em>\u201cde condici\u00f3n divina\u201d<\/em> (Flp 2, 6), <em>\u201cImagen del Dios invisible\u2026 en quien fueron creadas todas las cosas\u2026 y que existe con anterioridad a todo\u201d<\/em> (Col 1, 15-17). Pero esto va a la papelera. Quiere un Cristo cre\u00edble para el mundo. En su libro m\u00e1s famoso y difundido, <em>Ser cristiano <\/em>(1974), reconstruye el cristianismo desde la reinterpretaci\u00f3n de Cristo. Y, mucho m\u00e1s duro, en <em>El cristianismo, esencia e historia<\/em> (1994).<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, de paso, en esta renovaci\u00f3n cristiana se asumen todas las reivindicaciones t\u00edpicas del mundo moderno frente a la Iglesia: ordenaci\u00f3n de mujeres, dudas sobre el ministerio ordenado y el papel de los laicos, supresi\u00f3n del celibato y de la moral matrimonial, y, al final, la posibilidad de la eutanasia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El \u201cfundamento\u201d exeg\u00e9tico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>K\u00fcng dice apoyarse en la opini\u00f3n de \u201cla mayor\u00eda de los exegetas\u201d. Pero el problema de la ex\u00e9gesis \u201ccient\u00edfica\u201d es que apenas es \u201ccient\u00edfica\u201d, porque su base es muy estrecha. Casi no hay m\u00e1s datos para reconstruir los hechos que los textos del Nuevo Testamento. Por eso, depende de conjeturas; y \u00e9stas dependen de los propios prejuicios. Si no crees posible que Cristo sea realmente Hijo de Dios o que haya resucitado, tienes que explicarte c\u00f3mo han podido llegar a cre\u00e9rselo los primeros. Pero esa reconstrucci\u00f3n inventada es solo una explicaci\u00f3n de la fe sin fe. Mientras que la fe de la Iglesia, base de la teolog\u00eda, comparte la fe de los primeros, testimoniada en los textos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se entiende el esfuerzo de Joseph Ratzinger en su <em>Jes\u00fas de Nazaret<\/em>, obra deseada toda su vida, para hacer una ex\u00e9gesis creyente (no reinventada) de la figura de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Infalible<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Todo esto hac\u00eda mucho ruido en la Iglesia. En distintos momentos, la jerarqu\u00eda alemana y romana le pidi\u00f3 explicaciones que no quiso dar. En contraste con el descaro insultante de K\u00fcng, las objeciones de la autoridad eran notoriamente t\u00edmidas. El viejo Santo Oficio, convertido en Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, se ve\u00eda atenazado tanto por los excesos de su celo en intervenciones antes del Concilio, que no quer\u00eda repetir, como por la previsible tempestad medi\u00e1tica que desatar\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima intervenci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La gota que colm\u00f3 el vaso o, para ser m\u00e1s gr\u00e1ficos, el pastel que estall\u00f3 ante las caras de todos, fue el libro de K\u00fcng, <em>\u00bfInfalible? Una pregunta <\/em>(1970). Era una revisi\u00f3n hist\u00f3rica provocativa del Concilio Vaticano I con un ataque directo a la autoridad del Papa en la Iglesia. Muchos te\u00f3logos de primera fila le hicieron serias objeciones (Rahner, Congar, Von Balthasar, Ratzinger, Scheffczyk\u2026). Pero K\u00fcng se reafirm\u00f3: <em>Falible, un balance <\/em>(1973). Circul\u00f3 entonces el chiste de que unos cardenales hab\u00edan ido a ofrecer a Hans K\u00fcng que fuera Papa, pero \u00e9l se disculp\u00f3 argumentando que, si aceptaba, dejar\u00eda de ser infalible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La retirada de<em> la venia docendi <\/em>(1979)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Tras muchas dudas, ya con Juan Pablo II, se decidi\u00f3 retirarle la <em>venia docendi<\/em> que le habilitaba para ense\u00f1ar como te\u00f3logo cat\u00f3lico (15-XII-1979). Era lo m\u00ednimo. Contra lo que se suele repetir, todav\u00eda no estaba Ratzinger a la cabeza de la Congregaci\u00f3n. Mientras la jerarqu\u00eda alemana le transmit\u00eda, entre algodones, que quiz\u00e1 algunos aspectos no se acomodaban del todo a la doctrina, \u00e9l denunciaba un corrompido, necio, constante e inquisitorial abuso de poder de una jerarqu\u00eda ileg\u00edtima y sin fundamento en el Evangelio. Siempre fue pr\u00f3digo en descalificaciones \u201cprof\u00e9ticas\u201d con los contrarios: en todas sus obras, en sus memorias y especialmente en sus entrevistas. Gustaba a sus fans y a los medios, aunque incomodaba a sus colegas acad\u00e9micos.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto de aquella retirada fue simplemente que su Universidad traslad\u00f3 su c\u00e1tedra de la Facultad de teolog\u00eda a la de filosof\u00eda, con lo que no hac\u00eda falta venia; la prensa laicista mont\u00f3 un esc\u00e1ndalo, lleno de elogios para \u00e9l y denostaciones para la autoridad eclesi\u00e1stica; el mundo le colm\u00f3 de doctorados <em>honoris causa<\/em>; y as\u00ed alcanz\u00f3 una nueva fama mundial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nuevos intereses&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa retirada de la licencia eclesi\u00e1stica [\u2026] fue para m\u00ed una experiencia profundamente deprimente. Pero al mismo tiempo signific\u00f3 el comienzo de una nueva etapa de mi vida. Pude ocuparme de toda una serie de temas [\u2026]: la mujer y el cristianismo, teolog\u00eda y literatura, religi\u00f3n y m\u00fasica, religi\u00f3n y ciencia de la naturaleza, el di\u00e1logo de las religiones y las culturas, la contribuci\u00f3n de las religiones a la paz mundial y la necesidad de una \u00e9tica com\u00fan a toda la humanidad, de una \u00e9tica mundial\u201d<\/em> (<em>Humanidad vivida<\/em>, pr\u00f3logo; es el tercer y \u00faltimo volumen de memorias).<\/p>\n\n\n\n<p>Dirigi\u00f3, efectivamente, su atenci\u00f3n hacia las religiones y escribi\u00f3 gruesos vol\u00famenes bastante interesantes, como <em>El juda\u00edsmo, pasado presente y futuro <\/em>(1991), <em>El Islam. Historia, presencia y futuro <\/em>(2004), con su buena narrativa (aunque con alguna puya cuando se terciaba). Tambi\u00e9n mantuvo una inteligente defensa de Dios ante el mundo moderno y las ciencias: <em>El principio de todas las cosas. Ciencia y religi\u00f3n <\/em>(2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el di\u00e1logo interreligioso, se embarc\u00f3 despu\u00e9s en un proyecto de \u00e9tica mundial, buscando unos m\u00ednimos \u00e9ticos comunes. Cre\u00f3 la <em>Fundaci\u00f3n por una \u00c9tica Mundial<\/em> (<em>Stiftung Weltethos<\/em>) que dirigi\u00f3 muy activamente (1995-2013), involucrando muchas celebridades y organismos internacionales. El proyecto no carece de inter\u00e9s, como destac\u00f3 Benedicto XVI en la larga entrevista que mantuvieron en Castelgandolfo (24-IX-2005), donde, de com\u00fan acuerdo, se centraron en esto y no en las dificultades doctrinales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos empezado por Barth, y es dif\u00edcil evitar darse cuenta de que hemos pasado de la fe cristiana a la \u00e9tica. Es precisamente lo que Barth criticaba a la teolog\u00eda liberal protestante y Kierkegaard a la sociedad burguesa. Pero es inevitable si convertimos a Cristo solo en un hombre bueno elegido y encumbrado por Dios. Sin duda, K\u00fcng aprecia a ese Cristo \u201cevang\u00e9lico\u201d y quiere asumirlo y proponerlo como modelo, pero si no es realmente Hijo de Dios, no se nos ha abierto Dios y se acaba la \u201cteo\u201d-log\u00eda. Apenas podemos hablar de Dios, como sucede en el juda\u00edsmo y en el islam. A K\u00fcng le gusta el \u00faltimo t\u00edtulo de Dios en el islam: el desconocido o innombrable. Por contra: <em>\u201cA Dios nadie le ha visto nunca, el Hijo Unig\u00e9nito que est\u00e1 en el seno del Padre nos lo ha revelado\u201d <\/em>(Jn 1, 18). As\u00ed podemos vivir en \u00c9l. Pero tampoco le gustaba a K\u00fcng el tema de la inhabitaci\u00f3n y divinizaci\u00f3n: le parec\u00eda que ning\u00fan hombre moderno pod\u00eda desear tal cosa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfK\u00fcng hereje?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Aparte de que el asunto necesita ser repensado, hoy es pr\u00e1cticamente imposible declarar a nadie hereje. K\u00fcng no lo es: no ha habido condena ni expulsi\u00f3n formal, ni siquiera suspensi\u00f3n <em>a divinis<\/em>. K\u00fcng ha comparado muchas veces el Magisterio y la curia romana con la Gestapo, pero el hecho es que hoy la Iglesia no tiene poder. Es mucho m\u00e1s v\u00edctima que verdugo; y quiz\u00e1 es mejor, porque as\u00ed se parece m\u00e1s a Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, K\u00fcng representa una opci\u00f3n heterodoxa muy extendida en la Iglesia cat\u00f3lica del siglo XX. \u00c9l mismo estaba seguro de no decir lo que la Iglesia dice sobre s\u00ed misma y sobre Jesucristo (y sobre la moral) por parecerle impresentable. As\u00ed logr\u00f3 el aprecio del mundo y el reconocimiento entusiasta del sector m\u00e1s progresista de la Iglesia, dominante entonces, aunque en los \u00faltimos decenios ha declinado mucho m\u00e1s r\u00e1pido que la Iglesia misma (no puede uno aserrar sus fundamentos). Al final va quedando claro que la teolog\u00eda cat\u00f3lica no puede seguir a K\u00fcng y que (el pobre) Ratzinger es mejor camino. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joseph Ratzinger y Hans K\u00fcng coincidieron como peritos en el Concilio Vaticano II (1962-1965) y como colegas en la Universidad de Tubinga (1966-1968); y recorrieron despu\u00e9s caminos muy divergentes: Ratzinger hacia el papado y K\u00fcng hacia una sonada disidencia. \u201cUna comparaci\u00f3n de nuestras respectivas trayectorias vitales [\u2026] podr\u00eda ofrecer an\u00e1lisis sumamente reveladores de la evoluci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":26222,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[537,53],"tags":[1006,675,496],"class_list":["post-26221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","category-teologia-siglo-xx","tag-hans-kung","tag-joseph-ratzinger","tag-teologia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26221"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26221\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}