{"id":25728,"date":"2022-10-24T06:00:00","date_gmt":"2022-10-24T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=25728"},"modified":"2022-10-24T12:39:20","modified_gmt":"2022-10-24T11:39:20","slug":"la-muerte-de-ivan-ilich-el-dolor-y-el-sentido-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-muerte-de-ivan-ilich-el-dolor-y-el-sentido-de-la-vida\/","title":{"rendered":"\u201cLa muerte de Iv\u00e1n Ilich\u201d. El dolor y el sentido de la vida"},"content":{"rendered":"\n<p>La novela de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Le%C3%B3n_Tolst%C3%B3i\">Tolstoi <\/a>es una reflexi\u00f3n sobre la vida, vista desde la perspectiva de la <a href=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/actualidad\/cultura\/para-que-llegue-la-buena-muerte\/\">muerte<\/a>. Iv\u00e1n Ilich es un hombre que a los 45 a\u00f1os tiene una brillante carrera como funcionario a sus espaldas y cumple rigurosamente con su deber. Es en cierta medida el ideal perfecto de ciudadano. Su \u00fanica pretensi\u00f3n es llevar una existencia \u201cf\u00e1cil, agradable, entretenida y siempre decente y aprobada por la sociedad\u201d. Y, sin embargo, al enfermar gravemente de una extra\u00f1a dolencia que los doctores no son capaces de diagnosticar, mucho menos curar, el protagonista empieza a descubrir que todo en su vida no hab\u00eda sido \u201ccomo habr\u00eda debido ser\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro comienza con la reacci\u00f3n de los colegas y amigos a la muerte de Iv\u00e1n, que se resume en la perspectiva para algunos de un ascenso y, sobre todo, en el desagrado que les causa tener que cumplir con los deberes sociales relativos a tal suceso. \u201cEl deceso de un conocido cercano no suscit\u00f3 en ninguno de ellos, como suele ser el caso, m\u00e1s que un sentimiento de alegr\u00eda, pues hab\u00eda sido otro quien hab\u00eda pasado a mejor vida. \u00b4Es \u00e9l quien ha muerto, no yo`, pensaron o sintieron todos\u201d. En cuanto a la mujer del difunto funcionario, solo muestra inter\u00e9s por la suma que pueda cobrar del Estado con tal ocasi\u00f3n. Es el panorama de una vida que ha pasado sin dejar huella ni siquiera en aquellos m\u00e1s cercanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasa as\u00ed Tolstoi a relatar la exitosa carrera de Iv\u00e1n Ilich desde sus tiempos en la Facultad de Jurisprudencia hasta ocupar el puesto de juez en una de las provincias rusas y el casamiento con una de las j\u00f3venes m\u00e1s atractivas y brillantes de su entorno, Praskovia Fi\u00f3dorovna. Iv\u00e1n Ilich hab\u00eda aprendido a realizar su trabajo conforme a su gran regla vital, es decir, de tal manera que no le privara de una vida \u201cf\u00e1cil y agradable\u201d: \u201cHab\u00eda que esforzarse por dejar al margen de todas esas actividades cualquier elemento vivo y palpitante, que tanto contribuyen a perturbar el correcto desenvolvimiento de las causas judiciales: no deb\u00edan entablarse relaciones m\u00e1s all\u00e1 de las meramente oficiales, y tales relaciones deb\u00edan restringirse exclusivamente al \u00e1mbito laboral, pues no hab\u00eda ning\u00fan otro motivo para establecerlas\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo, pronto se desencanta de la vida conyugal y resuelve reducirla a las satisfacciones que pod\u00eda ofrecerle: \u201cuna mesa puesta, un ama de casa, un lecho\u2014, y, sobre todo, ese respeto por las formas exteriores sancionadas por la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La enfermedad<\/h2>\n\n\n\n<p>Pese a que la enfermedad inicialmente no lleva a Iv\u00e1n a replantearse su vida pasada, si le hace percibir que hay algo falso en c\u00f3mo le tratan su mujer, sus amigos e incluso los m\u00e9dicos. Todos se esfuerzan por ignorar lo que \u00e9l ya no puede: que est\u00e1 al borde de la muerte. Todos, salvo uno de los criados, Guer\u00e1sim, que muestra verdadera compasi\u00f3n y afecto por su se\u00f1or. El encuentro con alguien que no vive solo para s\u00ed supone un punto de inflexi\u00f3n en la vida de Iv\u00e1n Ilich. Tolstoi describe este descubrimiento con gran belleza:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe daba cuenta de que cuantos le rodeaban rebajaban el acto terrible y espantoso de su muerte al nivel de una contrariedad pasajera y un tanto inadecuada (se comportaban con \u00e9l m\u00e1s o menos como se hace con una persona que, al entrar en un sal\u00f3n, difunde una oleada de mal olor), tomando en consideraci\u00f3n ese decoro al que \u00e9l se hab\u00eda plegado a lo largo de toda su vida. Ve\u00eda que nadie le compadec\u00eda porque no hab\u00eda nadie que quisiera comprender siquiera su situaci\u00f3n. Solo Guer\u00e1sim la comprend\u00eda y le compadec\u00eda. Por eso era la \u00fanica persona con la que se encontraba a gusto. (\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Guer\u00e1sim era el \u00fanico que no ment\u00eda; adem\u00e1s, seg\u00fan todas las apariencias, era el \u00fanico que comprend\u00eda lo que estaba sucediendo y no consideraba necesario disimularlo, solo se compadec\u00eda de su extenuado y consumido se\u00f1or. Hasta hab\u00eda llegado a dec\u00edrselo abiertamente, una vez que Iv\u00e1n Ilich le hab\u00eda ordenado retirarse:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Todos tenemos que morir. \u00bfPor qu\u00e9 no molestarse, pues, un poco por los dem\u00e1s?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La muerte<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo impactante de la novela de Tolstoi es que muestra que no es \u00fanicamente el protagonista el que vive despreocupado de los dem\u00e1s. Todos llevan una vida vac\u00eda y rechazan aquello que les pueda recordar la existencia del sufrimiento. Est\u00e1n ciegos y solo el dolor y la perspectiva de la propia muerte les pueden hacer descubrir, como a Iv\u00e1n, que su conducta \u201cno es en absoluto la que deber\u00eda haber sido\u201d. \u00bfPero c\u00f3mo deber\u00eda haber sido? Es la pregunta a la que finalmente llega Iv\u00e1n en su lecho de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El personaje de Guer\u00e1sim es la respuesta de Tolstoi a esta pregunta. El joven siervo no hace nada \u201cespecial\u201d por su se\u00f1or. La mayor\u00eda del tiempo simplemente le mantiene las piernas en alto, como este le ped\u00eda. Pero mientras los cuidados de Praskovia, la mujer de Iv\u00e1n, son fr\u00edos y carentes de inter\u00e9s por su marido y por eso le son antip\u00e1ticos, Guer\u00e1sim pone el coraz\u00f3n en lo que hace. Se compadece. Y el amor se hace notar, hiere el coraz\u00f3n ego\u00edsta de Iv\u00e1n y le hace recapacitar. <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 no molestarse, pues, un poco por los dem\u00e1s?<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de Iv\u00e1n Ilich, una vida perdida, es sin embargo enmendada en el \u00faltimo momento. Tambi\u00e9n gracias a su hijo peque\u00f1o, que quiz\u00e1s por su edad, es todav\u00eda capaz de compadecerse:<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo momento el hijo se desliz\u00f3 sin hacer ruido en la habitaci\u00f3n de su padre y se acerc\u00f3 al lecho. El moribundo segu\u00eda gritando desesperado y agitaba los brazos. Una de las manos fue a caer sobre la cabeza del muchacho. Y este se la cogi\u00f3, la apret\u00f3 contra sus labios y se ech\u00f3 a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese preciso instante Iv\u00e1n Ilich se precipit\u00f3 en el fondo del agujero, vio la luz y descubri\u00f3 que su vida no hab\u00eda sido como habr\u00eda debido ser, pero que a\u00fan estaba a tiempo de remediarlo. Se pregunt\u00f3 c\u00f3mo deber\u00eda haber sido, y a continuaci\u00f3n guard\u00f3 silencio y se qued\u00f3 escuchando. Entonces se dio cuenta de que alguien le estaba besando la mano. Abri\u00f3 los ojos y vio a su hijo. Y sinti\u00f3 pena de \u00e9l. Tambi\u00e9n se acerc\u00f3 su mujer. Iv\u00e1n Ilich la mir\u00f3. Con la boca abierta y las l\u00e1grimas cay\u00e9ndole por la nariz y las mejillas, lo contemplaba con expresi\u00f3n desesperada. Iv\u00e1n Ilich sinti\u00f3 pena tambi\u00e9n de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abS\u00ed, los estoy atormentando \u2014pens\u00f3\u2014. Les da pena, pero estar\u00e1n mejor cuando haya muerto.\u00bb Hizo intenci\u00f3n de pronunciar esas palabras, pero no tuvo fuerzas para articularlas. \u00abAdem\u00e1s, \u00bfpara qu\u00e9 hablar? Lo que hay que hacer es actuar\u00bb, pens\u00f3. Se\u00f1al\u00f3 al hijo con la mirada y le dijo a su mujer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ll\u00e9vatelo\u2026 Me da pena\u2026 Tambi\u00e9n de ti\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Quiso a\u00f1adir la palabra \u00abdisculpa\u00bb, pero en lugar de eso dijo \u00abculpa\u00bb, y, como ya no ten\u00eda fuerzas para corregirse, hizo un gesto con la mano, sabiendo que quien deb\u00eda entenderlo lo entender\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por una vez en su vida Iv\u00e1n act\u00faa pensando en los dem\u00e1s. Quiere evitar que sus familiares le vean morir. Y llega a pedir perd\u00f3n a su mujer, a la que tanto hab\u00eda mortificado durante su enfermedad. Este \u00faltimo acto, un acto libre de amor, verdaderamente redime la vida de Iv\u00e1n y le hace perder el miedo a la muerte. El sentido de la vida, como bien recuerda Guer\u00e1sim con su ejemplo, es m\u00e1s una realidad que acoger con el coraz\u00f3n que un problema que resolver con nuestra cabeza o con una existencia empe\u00f1ada en el propio bienestar. Y la experiencia del dolor, que tantas veces parece un obst\u00e1culo para la felicidad, es lo que nos capacita para vivir una vida dedicada a los dem\u00e1s. Como concluye Alexandre Havard su bello libro sobre el coraz\u00f3n, \u201cel hombre ha sido creado para ser amado, pero es en el sufrimiento donde este amor, de una manera misteriosa y parad\u00f3jica, se comunica m\u00e1s eficazmente\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Son los dem\u00e1s los que llenan de sentido la vida. Fi\u00e9monos de Tolstoi.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Alexandre Havard<\/em>, Coraz\u00f3n libre. Sobre la educaci\u00f3n de los sentimientos. Pamplona, EUNSA, 2019, p. 93.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La novela de Tolstoi es una reflexi\u00f3n sobre la vida, vista desde la perspectiva de la muerte. 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