{"id":21228,"date":"2022-07-28T06:00:00","date_gmt":"2022-07-28T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=21228"},"modified":"2022-12-31T13:26:28","modified_gmt":"2022-12-31T12:26:28","slug":"la-introduccion-al-cristianismo-de-joseph-ratzinger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-introduccion-al-cristianismo-de-joseph-ratzinger\/","title":{"rendered":"La Introducci\u00f3n al cristianismo,\u00a0de Joseph Ratzinger"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cEl traslado de Ratzinger de M\u00fcnster (en 1969) a la ciudad universitaria protestante de Tubinga, es una de las decisiones m\u00e1s enigm\u00e1ticas en la biograf\u00eda del posterior Papa\u201d,<\/em> escribe Seewald en su biograf\u00eda. Aunque en su libro <em>Mi vida<\/em> el mismo Ratzinger cuenta algunas razones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, le resultaba inc\u00f3moda la deriva de su colega de M\u00fcnster, Johan Baptista Metz, hacia una teolog\u00eda pol\u00edtica, muy pol\u00edtica. Por otro, le atra\u00eda la invitaci\u00f3n de Hans K\u00fcng a formar parte de un equipo renovador de la teolog\u00eda en Tubinga. Tambi\u00e9n le atra\u00eda, y mucho m\u00e1s a su hermana, acercarse a Baviera, su patria chica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ratzinger era entonces una figura emergente, despu\u00e9s de destacar en el Concilio como perito de confianza e inspirador de muchas intervenciones del Cardenal Frings, de Colonia. Aunque al principio le interesaba K\u00fcng, pronto comprob\u00f3 que sus horizontes no congeniaban. K\u00fcng llegaba a la universidad con un Alfa Romeo rojo, mientras Ratzinger en bicicleta con una boina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volver\u00edan a encontrarse en 1981, cuando Ratzinger, como prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, tuvo que afrontar el \u201ccaso K\u00fcng\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tubinga dif\u00edcil<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Estar\u00eda en Tubinga solo tres a\u00f1os complicados (1966-1969). <em>\u201cLa facultad ten\u00eda un cuerpo docente de alt\u00edsimo nivel, aunque inclinado a la pol\u00e9mica\u201d<\/em>. Adem\u00e1s, el ambiente intelectual de la facultad cambi\u00f3 por completo: <em>\u201cEl esquema existencialista se derrumb\u00f3 y fue sustituido por el marxista\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era una esperanza sin Dios, representada adem\u00e1s por Ernst Bloch, famoso profesor marxista de la facultad de Filosof\u00eda y autor de un famoso ensayo sobre <em>El principio esperanza<\/em>. En aquel ambiente, recuerda Ratzinger: <em>\u201cHe visto sin velos el rostro cruel de esa devoci\u00f3n atea\u201d<\/em>. Aquello era el famoso 68 ya en ebullici\u00f3n, y le toc\u00f3 de cerca: <em>\u201cEn el momento de mayor enfrentamiento, era Decano de mi facultad\u201d<\/em>, miembro de varios consejos y <em>\u201cde la Comisi\u00f3n encargada de elaborar un nuevo Estatuto para la universidad\u201d<\/em>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no solo hubo complicaciones. En el 67 le tocaba a K\u00fcng dar el curso de Dogm\u00e1tica, y Ratzinger se encontr\u00f3 con que <em>\u201cten\u00eda libertad para realizar un proyecto que acariciaba en silencio desde hac\u00eda diez a\u00f1os. Os\u00e9 experimentar con un curso que se dirig\u00eda a estudiantes de todas las facultades con el t\u00edtulo <\/em>Introducci\u00f3n al cristianismo<em>\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Por qu\u00e9 una <em>Introducci\u00f3n al cristianismo<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn 1967\u201d<\/em> -cuenta en el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n del a\u00f1o 2000- <em>\u201csegu\u00edan en plena efervescencia los impulsos del reciente posconcilio: el Concilio Vaticano II quer\u00eda justamente eso: dar de nuevo al cristianismo una fuerza capaz de configurar la historia [\u2026], se volv\u00eda a constatar que la fe de los cristianos abarca la vida entera\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De alguna manera las amalgamas de marxismo y cristianismo y su proyecci\u00f3n en la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n quer\u00edan realizar eso mismo, pero <em>\u201cla fe ced\u00eda a la pol\u00edtica el papel de fuerza salv\u00edfica\u201d<\/em>. Y en paralelo, estaba el agnosticismo occidental: <em>\u201c\u00bfNo se ha llegado a considerar que la cuesti\u00f3n de Dios [\u2026] no sirve pr\u00e1cticamente para nada?\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La estructura del libro&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La <em>Iniciaci\u00f3n al cristianismo<\/em> tiene una clara estructura de tres partes, que se corresponden con las tres grandes cuestiones: Dios, Jesucristo, y el Esp\u00edritu Santo y la Iglesia. Y tambi\u00e9n con las tres partes del Credo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Asimiosmo tambi\u00e9n les antepone una amplia introducci\u00f3n, donde se explica lo que es creer, aceptar la fe. En el pr\u00f3logo, escrito en el a\u00f1o 1967, describ\u00eda as\u00ed la intenci\u00f3n del libro: <em>\u201cQuiere ayudar a una nueva comprensi\u00f3n de la fe como la realidad que posibilita ser aut\u00e9nticos seres humanos en el mundo de hoy\u201d<\/em>. Prescindiendo de <em>\u201cuna palabrer\u00eda que solo a duras penas puede ocultar un gran vac\u00edo espiritual\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A aquellos estudiantes hab\u00eda que transmitirles una expresi\u00f3n de la fe viva e interpelante. No cualquier cosa, sino que vieran en ella el camino para la plenitud de su vida. Esto exig\u00eda tener muy claro tanto el punto de partida, la situaci\u00f3n mental en la que estaban los alumnos, como el itinerario. Ese reto de 1967 es el m\u00e9rito del libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La situaci\u00f3n de la fe<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El punto de partida es que la fe resulta irrelevante para los occidentales que viven al margen. En otros tiempos, la fe se apoyaba mucho en el apego a la tradici\u00f3n, pero eso mismo la convierte en algo superado para los que hoy ponen su confianza en el progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Un te\u00f3logo recuerda hoy al payaso del cuento de Kierkegaard que acud\u00eda al pueblo para avisar del peligro del fuego. Se re\u00edan de \u00e9l y no esperaban que pudiera decir nada que valga la pena. Tendr\u00eda que cambiar de traje, como la teolog\u00eda. Pero adem\u00e1s de que no es f\u00e1cil, \u00bfacomodarse no ser\u00e1 perderse? Ese es <em>\u201cel inquietante poder de la incredulidad\u201d<\/em>, porque las objeciones tambi\u00e9n afectan al cristiano, hijo de su \u00e9poca: \u00bfy si no hay nada? Lo interesante es que el descre\u00eddo est\u00e1 en una situaci\u00f3n paralela: \u00bfy si la fe es verdadera? Dios es esencialmente invisible. Por eso, la fe es <em>\u201cuna opci\u00f3n por la que lo que no se ve [se considera] como lo aut\u00e9nticamente real\u201d<\/em>. Es una decisi\u00f3n y una \u201cvuelta\u201d o conversi\u00f3n. Pero es muy exigente, porque no es un vago creer que existe \u201calgo\u201d, sino que ha intervenido en la historia nuestra: \u201cese hombre de Palestina\u201d&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Recorre los itinerarios del pensamiento moderno y las sucesivas dificultades de la fe, desde el positivismo de las ciencias modernas al marxismo. Y concluye que creer hoy significa aceptar vivencialmente como fundamento del propio existir la revelaci\u00f3n cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, <em>\u201cla primera y la \u00faltima palabra del credo \u2013\u2018creo\u2019 y \u2018am\u00e9n\u2019- se entrelazan entre s\u00ed\u201d<\/em>. Y adem\u00e1s es un \u201ccreo en Ti\u201d, precisamente por lo que significan la encarnaci\u00f3n y la historia. Creo en el Logos \u2013 raz\u00f3n de todo- encarnado. Y eso significa que en \u00c9l (y no en m\u00ed) me sostengo. Esa fe tiene, adem\u00e1s, una dimensi\u00f3n eclesial, porque se cree con la Iglesia y con sus expresiones, los credos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dios<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De entrada, profundiza en la palabra, para no trabajar solo con un nombre desgastado, sino advertir todo lo que implica, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con el mundo y la materia. Recorre la historia de la revelaci\u00f3n a Israel, donde Dios se muestra tan distinto a otros dioses, personal y \u00fanico, y se proh\u00edbe toda divinizaci\u00f3n del pan (de los bienes), del eros o del poder pol\u00edtico.&nbsp; Partiendo de la escena de la zarza ardiente del libro del \u00c9xodo, con la vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s, recorre los nombres b\u00edblicos de Dios (<em>El<\/em>, Elohim, <em>Yahv\u00e9h<\/em>) hasta el Dios de los Padres de Israel y el Dios de Jesucristo. Con la fuerza tremenda del Nombre que sugiere que solo Dios en verdad \u201ces\u201d. Y el eco del <em>\u201cYo soy\u201d<\/em> en el Nuevo Testamento y en el propio Jesucristo. Con ese parad\u00f3jico doble aspecto de la solemnidad absoluta del \u201csoy\u201d y, al mismo tiempo, la cercan\u00eda de un Dios para Israel, para todos los hombres. Y al final, Padre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed salta a la comparaci\u00f3n cl\u00e1sica del Dios de la fe con el Dios de los fil\u00f3sofos. La antig\u00fcedad cristiana supo sintetizar su conocimiento del Dios b\u00edblico con la reflexi\u00f3n de la filosof\u00eda cl\u00e1sica sobre el fundamento del universo. Y siempre, al mismo tiempo, Padre. En ese feliz encuentro se ilustr\u00f3 el papel tan importante que el pensamiento racional \u2013la teolog\u00eda- juega en la fe cristiana. En la reflexi\u00f3n moderna, las dos dimensiones siguen siendo importantes: Dios como fundamento y Logos del cosmos, y Padre, como horizonte de todas las personas. Y de esa necesidad de relaci\u00f3n parte un hermoso y amplio desarrollo de la Trinidad, que no es posible resumir aqu\u00ed sin rebajar mucho. Pero all\u00ed est\u00e1 la clave para el sentido y la realizaci\u00f3n del ser humano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Jesucristo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Esta segunda parte se divide, a su vez, en dos: la primera, el <em>Creo en Jesucristo, su \u00fanico Hijo, nuestro Se\u00f1or<\/em>; la segunda, sobre los enunciados del Credo sobre Jesucristo: <em>naci\u00f3 de Santa Mar\u00eda Virgen, padeci\u00f3\u2026, resucit\u00f3\u2026<\/em> El punto de partida es <em>\u201cel problema de confesar a Jes\u00fas hoy\u201d<\/em>, de confesar, al mismo tiempo al Logos y a su encarnaci\u00f3n, siendo siempre lo segundo m\u00e1s escandaloso: \u00bfc\u00f3mo puede girar toda la realidad del cosmos y de la humanidad sobre algo sucedido en un momento de la historia? Esto no se puede alcanzar plenamente ni desde la f\u00edsica ni desde la historia. Adem\u00e1s, la \u00e9poca moderna intenta separar a Jes\u00fas de Cristo, desmontando lo que se supone montado en la historia. Prescindir del Hijo permite quedarse solo con un Padre gen\u00e9rico, m\u00e1s aceptable en el terreno interreligioso.&nbsp; Y tambi\u00e9n quedarse con un modelo de Jesucristo aparentemente m\u00e1s cercano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas es el Cristo y ese t\u00edtulo de Mes\u00edas (confundido en su tiempo) se realiza sobre todo en la cruz. <em>\u201cJes\u00fas es Cristo, es Rey en cuanto crucificado\u201d<\/em>, con la realeza del don de s\u00ed, del amor. Y <em>\u201cas\u00ed convierte al amor en Logos, en verdad del ser humano\u201d<\/em>. Tema reforzado por la escena del juicio final, donde el Se\u00f1or pide a los suyos que lo vean en los hermanos (cfr. Mt 25). La identidad de Jes\u00fas con el Cristo de la Cruz es tambi\u00e9n la identidad del Logos con el amor. A continuaci\u00f3n, aborda largamente el misterio del Dios-hombre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Esp\u00edritu y la Iglesia&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La \u00faltima parte, mucho m\u00e1s corta, tambi\u00e9n se subdivide en dos. En primer lugar, aborda brevemente la unidad de los \u00faltimos art\u00edculos del Credo, alrededor de la confesi\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo y de la Iglesia que \u00c9l anima.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, se detiene algo m\u00e1s en dos puntos \u201cdif\u00edciles\u201d para los que le o\u00edan entonces y para los que le pueden leer hoy: la santidad de la Iglesia y la resurrecci\u00f3n de la carne. \u00bfC\u00f3mo se puede afirmar contra la evidencia hist\u00f3rica que la Iglesia es santa? Lo resuelve de una manera original. La Iglesia precisamente porque es salvadora, se junta con lo que es pecado, como Jesucristo mismo. No es un ente luminoso y trascendente. Est\u00e1 encarnada para salvar. <em>\u201cEn la Iglesia, la santidad empieza soportando y acaba soportando\u201d<\/em>. Quien solo mira la organizaci\u00f3n y no los sacramentos no la entiende. Los verdaderos creyentes viven siempre de los sacramentos, mientras la organizaci\u00f3n cambia mejor o peor en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la resurrecci\u00f3n final de los muertos, es una exigencia de la totalidad que es el ser humano con su dimensi\u00f3n corporal. Y conviene desprenderse de algunos aspectos de la dualidad antigua griega cuerpo\/alma, porque la concepci\u00f3n de la fe cristiana del ser humano es unitaria. Y su plenitud no consiste en una simple pervivencia del alma, liberada del cuerpo, sino en una \u201cinmortalidad dial\u00f3gica\u201d, una vida y una resurrecci\u00f3n fundada en el amor de Dios por cada persona. El amor de Dios es lo que sustenta la personalidad humana y la resurrecci\u00f3n es un acto salvador del amor de Dios que la lleva a su plenitud. Esto lo desarrollar\u00e1 m\u00e1s tarde en su <em>Escatolog\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Qu\u00e9 ha cambiado desde entonces<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Volvemos a las puntualizaciones del pr\u00f3logo, que el entonces cardenal Ratzinger a\u00f1adi\u00f3 en 2000. Sobre todo despu\u00e9s de 1989, al caer el comunismo, <em>\u201ctodos esos proyectos [\u2026]&nbsp; tuvieron que retirarse en el momento en que quebr\u00f3 la fe en la pol\u00edtica como poder de salvaci\u00f3n\u201d<\/em>. Entonces <em>\u201cen la plomiza soledad de un mundo hu\u00e9rfano de Dios, en su aburrimiento interior, ha surgido la b\u00fasqueda de la m\u00edstica\u201d<\/em>. En experiencias, suced\u00e1neos orientales, etc. Y tambi\u00e9n apariciones. Mientras la gente <em>\u201cpasa ampliamente de las iglesias cristianas tradicionales. La instituci\u00f3n molesta y el dogma tambi\u00e9n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la novedad con respecto a los a\u00f1os sesenta. En parte oportunidad, en parte confusi\u00f3n. Y exige de nuevo, pero de otra manera, mostrar las caracter\u00edsticas del Dios cristiano, que obra en la historia, con un Hijo que se hace hombre, frente a la tendencia sincretista. Y a la difuminaci\u00f3n de la idea de Dios, cada vez m\u00e1s impersonal, para que resulte aceptable no solo a otras religiones, sino incluso a los que no quiere creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el centro no ha cambiado: es siempre mostrar a Cristo, el Hijo, como objeto de nuestra fe (creo en Ti), con esa doble dimensi\u00f3n de Logos, raz\u00f3n de todo, y de amor por nosotros, manifestado y entregado en la cruz. Necesitamos esa doble dimensi\u00f3n para encontrar el sentido de la vida nuestra salvaci\u00f3n. Y desde entonces es una clave de la teolog\u00eda de Joseph Ratzinger. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl traslado de Ratzinger de M\u00fcnster (en 1969) a la ciudad universitaria protestante de Tubinga, es una de las decisiones m\u00e1s enigm\u00e1ticas en la biograf\u00eda del posterior Papa\u201d, escribe Seewald en su biograf\u00eda. 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