{"id":17763,"date":"2022-01-09T06:00:00","date_gmt":"2022-01-09T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17763"},"modified":"2022-01-10T11:07:07","modified_gmt":"2022-01-10T10:07:07","slug":"desiertos-que-refrescan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/desiertos-que-refrescan\/","title":{"rendered":"Desiertos que refrescan"},"content":{"rendered":"<p>Puedes atravesar desiertos personales, matrimoniales, vocacionales, espirituales, institucionales, etc. All\u00ed las condiciones son espartanas, hace mucho fr\u00edo y mucho calor, hay poca compa\u00f1\u00eda, la alimentaci\u00f3n es precaria, el tiempo pasa lento, prima el silencio, hay polvo y bichos, son lugares inh\u00f3spitos, austeros y desagradables. Es l\u00f3gico quejarse y buscar consuelo, ya sea un becerro de oro, convertir piedras en pan o llorar por los puerros y cebollas que antes com\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a la vez, recuerda que vas de paso, que dejar\u00e1s atr\u00e1s algo que sobraba, que sabes que es un desierto porque has conocido otros parajes y puedes comparar. Que ahora est\u00e9s ah\u00ed no anula lo vivido antes ni lo niega, si acaso lo refuerza, lo afirma y lo contrasta. Que antes fuera distinto tambi\u00e9n reafirma que ahora est\u00e1s en ese paraje desolador. La sequedad emocional de esta temporada contrasta con la sabia conciencia que se\u00f1ala de forma connatural la verdad. El desierto es un lugar solitario donde \u00fanicamente Dios te encuentra al amanecer despu\u00e9s de haberte contemplado mientras dorm\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No le tengas miedo, asusta s\u00ed, y l\u00e1nzate a recorrerlo porque nos conviene aunque no lo entendamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1.- Amenaza con desestructurar tu vida. Parece que se ha terminado todo, que ya nada tiene sentido, que todo lo anterior era falso. Aparecer\u00e1n grandes desasosiegos y\/o sutiles planteamientos enga\u00f1osos: desilusi\u00f3n, cansancio, cuestionamiento existencial o enmienda a la totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Cuestiona. Atravesarlo supone discernir de nuevo. S\u00ed, otra vez. Qu\u00e9 es trigo y qu\u00e9 ciza\u00f1a, qu\u00e9 est\u00e1 recto y qu\u00e9 torcido, qu\u00e9 es luz y qu\u00e9 sombra, te preguntan los demonios y las fieras, si es este camino o el otro. Es una deliberaci\u00f3n l\u00facida en la que, al mismo tiempo, sabes y no sabes, ves y no ves.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Despierta al esp\u00edritu para que vuelvas a empezar, y a comenzar de verdad. Es el pre\u00e1mbulo de un nuevo camino espiritual, para retornar a lo esencial y hacer las cosas nuevas. No niega el pasado, sabes de d\u00f3nde vienes, incluso a veces huyendo del egipcio de turno. El sol te quema la piel que ten\u00edas y aparece una nueva. Tienes sed y ans\u00edas la luz; a diferencia de los cuadros depresivos, donde todo te da igual, aqu\u00ed quieres encontrar la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>4.- Muestra el norte. Para ver bien las estrellas, cuanta m\u00e1s oscuridad mejor. Parece -eso dicen los m\u00edsticos que nos iluminan con sus noches oscuras- que \u00c9l no exime de la fecunda negrura del ciego que recobra la vista. La falta de luz en la tierra te permite ver las estrellas del cielo, donde la Polar permanece a tu servicio. Si conf\u00edas a la noche tu tiempo y esperas, al final, siempre te sorprende regal\u00e1ndote un amanecer. Hay esperanza, frente a la desesperanza de la depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- Despeja y aturde a la vez. Genera confusi\u00f3n al principio: \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 pasando? Poco a poco te centra y permite no distraerse porque hay poco ruido all\u00ed, con tanto vac\u00edo alrededor. Te libera de pesos que no son necesarios para avanzar. En el silencio la palabra se escucha mejor. Sin tanto complemento el Verbo es m\u00e1s aut\u00e9ntico y sabes que est\u00e1 ah\u00ed, aunque no sientas casi nada espiritualmente, y en otras \u00e1reas de tu vida sigues tan vivo como siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>6.- Despereza. Cuando te encuentras tan vendido tienes dos opciones: o espabilas y sigues caminando para vivir, o te abandonas y mueres por la nada des\u00e9rtica. Este escenario te propone una vida plena seg\u00fan el esp\u00edritu, porque los apoyos materiales, estructurales, institucionales o de tareas son pocos, poco apetecibles y sacian poco. El desierto no te adormece como las alteraciones del estado del \u00e1nimo.<\/p>\n\n\n\n<p>7.- Desprende. Para poder avanzar por las arenas es necesario desprenderse de lo que no es imprescindible: ocupaciones, encargos, actividades, distracciones. Asusta porque parece que no quedar\u00e1 nada, pero quedar\u00e9is t\u00fa y Dios que, adem\u00e1s, en medio del despoblado, te dir\u00e1 con una media sonrisa \u201cdadles vosotros de comer\u201d, cuando lo \u00fanico que te queda son harapos, mucha hambre y mucha sed.<\/p>\n\n\n\n<p>8.- Adentra. Como el exterior del desierto no tiene mucho inter\u00e9s y es siempre igual, es necesario dejar de buscar fuera lo que tienes dentro. As\u00ed, te sit\u00faa en un escenario propicio para el encuentro contigo mismo, con la propia verdad, y ver que all\u00ed dentro ya te estaban esperando para la boda. Sin embargo, en la depresi\u00f3n no eres capaz de reflexionar.<\/p>\n\n\n\n<p>9.- Renombra. Con tantas piedras alrededor, al final ves tu nombre escrito en todas las piedrecitas blancas. Un nombre nuevo, tras el viaje del h\u00e9roe, que resulta que es el mismo nombre de antes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, haces historia, construyes tu historia, y sales del desierto despierto, vitalizado y con esa mirada -comprensiva, asombrada y apreciativa- sobre ti, los dem\u00e1s y la vida, que te permite disfrutar mucho m\u00e1s de cada gota de agua. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puedes atravesar desiertos personales, matrimoniales, vocacionales, espirituales, institucionales, etc. All\u00ed las condiciones son espartanas, hace mucho fr\u00edo y mucho calor, hay poca compa\u00f1\u00eda, la alimentaci\u00f3n es precaria, el tiempo pasa lento, prima el silencio, hay polvo y bichos, son lugares inh\u00f3spitos, austeros y desagradables. 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