{"id":17533,"date":"2021-12-24T04:00:00","date_gmt":"2021-12-24T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17533"},"modified":"2021-12-23T12:35:36","modified_gmt":"2021-12-23T11:35:36","slug":"descifrando-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/descifrando-la-navidad\/","title":{"rendered":"Descifrando la Navidad"},"content":{"rendered":"<p>La ma\u00f1ana de Navidad amaneci\u00f3 algo fr\u00eda, aunque soleada. Don Enrique se abrig\u00f3, como de costumbre, m\u00e1s de la cuenta para bajar a por el peri\u00f3dico y el pan del desayuno: camiseta interior, camisa de micropana, jersey de lana, abrigo de pa\u00f1o grueso, guantes y bufanda. M\u00e1s que suficiente por muy invierno que sea, en la costa mediterr\u00e1nea. Cuando estaba ya a punto de salir de casa, la voz de Carmelina, su difunta esposa reson\u00f3 en su interior:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013La gorra, Enrique. \u00a1Que por la cabeza se te va todo el calor del cuerpo!<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que no ten\u00eda fr\u00edo y de que siempre regresaba a casa sudando, Don Enrique se encogi\u00f3 de hombros, regres\u00f3 al perchero del que colgaba su gorra inglesa de cuadros grises, se la cal\u00f3 y cerr\u00f3 tras de s\u00ed la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Enrique enviud\u00f3 el pasado verano. El dichoso coronavirus acab\u00f3 con la vida de Carmelina, enferma del coraz\u00f3n, tras 43 a\u00f1os de feliz convivencia. Seguir obedeciendo sus consejos era una forma de seguir sinti\u00e9ndola cerca, de honrar su memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ella era muy friolera, Enrique continuaba poniendo la calefacci\u00f3n un grado m\u00e1s alto que lo que su cuerpo le ped\u00eda y no osaba poner pie en el suelo sin sus pantuflas de borreguito. Esta obligaci\u00f3n le hab\u00eda acarreado m\u00e1s de un disgusto cuando, acuciado por sus problemas de pr\u00f3stata, en la oscuridad de la noche, las pantuflas desaparec\u00edan del habitual radio de acci\u00f3n. Hasta que no las encontraba con la punta de los dedos y se las calzaba, no se levantaba, por muy urgente que fuera la cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La ausencia de su mujer le hab\u00eda afectado mucho al car\u00e1cter. Sol\u00eda ser una persona afable y atenta, pero, desde que ocurri\u00f3 su desgracia, se hab\u00eda vuelto arisco y, a veces, hasta maleducado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el camino hacia el quiosco donde cada ma\u00f1ana compraba su peri\u00f3dico, Don Enrique iba pensando en el tost\u00f3n de la cena de anoche. Es verdad que estuvieron todos sus hijos y nietos, es verdad que la cena fue buena, pero \u00e9l no ten\u00eda ganas de celebrar nada aquel a\u00f1o y los chistes de sus yernos le parecieron menos graciosos que ning\u00fan otro. Para colmo, la peque\u00f1a Aitana le vomit\u00f3 en la chaqueta cuando su madre se la puso en brazos para hacer la foto con el abuelo y subirla a Facebook. \u00a1Ese olor a leche agria no se le iba de la pituitaria! Le quedaba el consuelo de que, pasada la Nochebuena, las fiestas navide\u00f1as van descendiendo en intensidad hasta que la gente parece recuperar la cordura a comienzos de enero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Hola Juan, buenos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, Don Enrique. \u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, s\u00ed, Feliz Navidad otra vez, ya me lo dijiste ayer. Venga, corta el rollo y dame el peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pero qu\u00e9 peri\u00f3dico, Don Enrique, no le record\u00e9 ayer que el d\u00eda de Navidad no hay prensa en papel. Tendr\u00e1 que leerlo por internet.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Internet para ti y para tu pu\u00f1etera\u2026 me voy a callar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Vale, vale, Don Enrique, no se enfade. Ll\u00e9vese, si quiere, hoy, una revista. Aqu\u00ed tengo algunas muy buenas: mire esta de Historia, esta de ciencia, esta de famosos, esta\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Entre la amplia oferta de revistas del expositor, Don Enrique se fij\u00f3 en una en cuya portada aparec\u00eda una imagen de un jerogl\u00edfico egipcio. Siempre le hab\u00eda gustado la arqueolog\u00eda y le pareci\u00f3 la opci\u00f3n menos mala para sustituir su tradicional lectura matutina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Gracias, amigo, y \u00a1Feliz Navidad! \u2013le dese\u00f3 el vendedor de prensa mientras le devolv\u00eda el cambio\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Y dale con la Navidad! Que ya\u2026 que ya pas\u00f3. Ahora, si acaso, des\u00e9ame un pr\u00f3spero a\u00f1o nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Bueno, Don Enrique, hoy es Navidad; as\u00ed que todav\u00eda podemos decirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Vale, vale, \u00a1qu\u00e9 pesado eres! Ah\u00ed te quedas \u2013se despidi\u00f3 con cara de pocos amigos, la misma con la que entr\u00f3 en la cercana panader\u00eda\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad, vecino, uy qu\u00e9 mala cara trae hoy. \u00bfLe sent\u00f3 mal anoche el pavo? \u2013le espet\u00f3, jocosa Puri, la dependienta\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Qu\u00e9 man\u00eda con desear feliz Navidad despu\u00e9s de Nochebuena! \u2013contest\u00f3 el jubilado\u2013. Ya, ya ha sido Navidad, ya hemos comido jam\u00f3n y turr\u00f3n, ya hemos cantado villancicos ya hemos estado juntos los que quedamos vivos. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieres?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Bueno, se suele decir Feliz Navidad, yo no s\u00e9 muy bien por qu\u00e9. Mi jefe me dice que trate bien a los clientes en esta \u00e9poca, que es cuando m\u00e1s dinero gana de todo el a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Anda, dame pronto mi pan que si no se hace cola y entonces tu jefe te va a rega\u00f1ar por entretenerte con los clientes.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/teal-beaver-472417.hostingersite.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-1024x677.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17535\" width=\"311\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-1024x677.jpg 1024w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-700x463.jpg 700w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-300x198.jpg 300w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-768x508.jpg 768w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay-600x397.jpg 600w, https:\/\/staging.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Pixabay.jpg 1420w\" sizes=\"(max-width: 311px) 100vw, 311px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>De nuevo en casa, mientras desayunaba su caf\u00e9 y su tostada con aceite y ajo de todas las ma\u00f1anas, Don Enrique abri\u00f3 la revista por el reportaje de los jerogl\u00edficos. Result\u00f3 que no ten\u00eda nada que ver con la arqueolog\u00eda, sino que era una de esas revistas sobre parapsicolog\u00eda y misterios, y explicaba c\u00f3mo los antiguos egipcios descifraban las mentes. Parece ser que, seg\u00fan unos supuestos estudios de una universidad israel\u00ed, eran capaces de leer los pensamientos a trav\u00e9s de la musicalidad de las frases de sus interlocutores. Supuestamente, nuestro cerebro est\u00e1 preparado para emitir y recibir a trav\u00e9s del lenguaje oral, mucha m\u00e1s informaci\u00f3n de la que, en principio, somos conscientes. Cifrado, por debajo de las palabras, dependiendo de la entonaci\u00f3n del hablante, cada uno de nosotros es capaz de emitir una serie de ondas fuera del espectro audible, que contienen mucha m\u00e1s informaci\u00f3n de la que quisi\u00e9ramos compartir. Es decir, que el ser humano, en origen, no puede mentir, y que el lenguaje, tal y como lo conocemos hoy, ser\u00eda una forma de manipular la comunicaci\u00f3n, enmascar\u00e1ndola con sonidos fuertes para evitar que los dem\u00e1s conocieran qu\u00e9 pensamos en realidad. Los cient\u00edficos se planteaban que este fuera, de hecho, la gran ruptura de la humanidad que la tradici\u00f3n oral transmiti\u00f3 durante milenios y que luego cristalizar\u00eda en los relatos de Ad\u00e1n y Eva recogidos en el G\u00e9nesis. El primer pecado no ser\u00eda otro que la mentira, la incomunicaci\u00f3n del hombre con sus semejantes, la barrera que separ\u00f3 a la humanidad y rompi\u00f3 la armon\u00eda primordial en la que fuimos creados.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella sarta de cuentos pseudocient\u00edficos, junto al hecho de haber trasnochado, llevaron al anciano a sumirse en un sopor del que solo despert\u00f3 tras sonar el tel\u00e9fono.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Mmm. Diga \u2013contest\u00f3 somnoliento\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pap\u00e1, Feliz Navidad \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? (como me diga que no se queda con los ni\u00f1os, le va a ir a poner la lavadora y a plancharle quien yo s\u00e9).<\/p>\n\n\n\n<p>La sensaci\u00f3n por la respuesta fue de lo m\u00e1s extra\u00f1a. Junto a la voz de su hija pregunt\u00e1ndole por c\u00f3mo estaba, Don Enrique no oy\u00f3, sino que \u201csinti\u00f3\u201d otra frase superpuesta en la que le amenazaba con no hacerle la colada si no se hac\u00eda cargo de sus nietos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, hija. S\u00ed, yo me quedo con los ni\u00f1os, \u00a1pero no te pongas as\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo que no me ponga as\u00ed, papa? Si he sido de lo m\u00e1s amable. \u00bfY c\u00f3mo sabes que te llamo para pedirte que te quedes de canguro? (menos mal que ha dicho que s\u00ed, porque la opci\u00f3n de mi suegra me repatea).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pero \u00bfqu\u00e9 dices de tu suegra si es un encanto? Anda, tr\u00e1elos que tengo ya ganas de verlos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Claro que es un encanto, pap\u00e1. \u00bfA qu\u00e9 viene eso? \u00bfQui\u00e9n ha dicho lo contrario? (\u00bfyo no he dicho nada de mi suegra verdad? Anoche tom\u00e9 m\u00e1s vino de la cuenta y a m\u00ed se me suelta la lengua\u2026) \u00bfTe quedas con los ni\u00f1os entonces? \u00bfSeguro que est\u00e1s bien? Te noto raro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Venga, venga, s\u00ed, que estoy bien. Os espero.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos colgaron el tel\u00e9fono con la sensaci\u00f3n de haber vivido una de las llamadas m\u00e1s extra\u00f1as de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>A la media hora apareci\u00f3 su hija Carmeli con sus dos v\u00e1stagos, Pablito, de 10 a\u00f1os, y Aitana, de dos. El mayor se lanz\u00f3 enseguida a su cuello:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Hola abuelito! (me encanta venir a tu casa porque nos dejas comer todo lo que mi madre nos proh\u00edbe y te robo las monedas que se te caen del pantal\u00f3n y se quedan debajo del coj\u00edn de tu sill\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Hola Pablo, me parece fenomenal \u2013lo recibe, el abuelo, cari\u00f1oso y extra\u00f1ado por el ataque de sinceridad\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Lo siento, pap\u00e1 \u2013se disculpa Carmeli\u2013, es un compromiso con los del trabajo de mi marido y la ni\u00f1era nos ha llamado esta ma\u00f1ana para decirnos que sus padres han dado positivo y no pod\u00eda venir. (Mejor, porque as\u00ed me ahorro un dinerito y, la verdad, me quedo m\u00e1s tranquila con \u00e9l que con la ni\u00f1ata esa. Por cierto, qu\u00e9 olor a ajo. \u00bfC\u00f3mo se lo digo sin ofenderle?).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Buenos d\u00edas, hija, no me ofende. Estoy solo en casa y no molesto a nadie con mi ajito restregado en el pan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ah\u2026 Justo eso te iba a decir, que qu\u00e9 bien huele tu casa a dieta mediterr\u00e1nea. (jol\u00edn \u00bflo he dicho en voz alta? No vuelvo a probar el vino de anoche). Volveremos pronto. Aitana tiene su potito en el bolso (es un asco de comida industrial, lo s\u00e9, yo no me lo comer\u00eda; pero de d\u00f3nde saco tiempo para hacerle a la ni\u00f1a un guiso casero).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Vete, vete tranquila \u2013se despidi\u00f3, terminando de meter dentro de casa el carrito en el que ven\u00eda dormida la peque\u00f1a Aitana\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ver sobre la mesa la revista esot\u00e9rica, comenz\u00f3 a atar cabos entre el origen de esas voces y la supuesta capacidad humana para descifrar lo que otros piensan; y decidi\u00f3 seguir poni\u00e9ndolo a prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Bueno Pablito. \u00bfQu\u00e9 quieres que hagamos hoy? \u00bfQuieres salir a dar un paseo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Claro, abuelo, lo que t\u00fa digas \u2013le complaci\u00f3 el nieto audiblemente, aunque la frase llevaba c\u00f3digo cifrado: (vaya tost\u00f3n salir con el abuelo y la hermana a ver los patos, a m\u00ed lo que me apetece es tumbarme en el sof\u00e1 a ver los dibujos)\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la m\u00e1s que sincera respuesta del nieto, Don Enrique abri\u00f3 enormemente los ojos y esboz\u00f3 una sonrisa al confirmar que todav\u00eda pose\u00eda aquel don primitivo del que hablaba el reportaje para \u201cescuchar\u201d la verdad que los dem\u00e1s ocultan. As\u00ed que, ni corto ni perezoso, decidi\u00f3 salir a la calle a seguir investigando hasta d\u00f3nde era capaz de adivinar pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pues venga, Pablo, no te quites el abrigo que nos vamos, y no te preocupes que ser\u00e1 solo un rato y te compensar\u00e9 compr\u00e1ndote chuches.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No hace falta, abuelo, que ya com\u00ed anoche muchas (si me hago el poco interesado me compran las chucher\u00edas m\u00e1s caras. Siempre funciona).<\/p>\n\n\n\n<p>El anciano reprimi\u00f3 como pudo la risa al escuchar la respuesta cifrada de su nieto mientras tomaba el carrito con la peque\u00f1a y cerraba tras de s\u00ed la puerta de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar al portal, se cruz\u00f3 con Paco, el vecino del cuarto, que lo salud\u00f3 cordialmente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad, Enrique (voy a ser simp\u00e1tico con este y con sus nietos para ver si se le olvida que le debo a\u00fan la loter\u00eda que compramos a medias y que no ha tocado). Vaya dos ni\u00f1os guapos que llevas. \u00a1Qu\u00e9 bien acompa\u00f1ado vas!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ay Paco, Paco. Yo pensaba que eras despistado, pero me parece a m\u00ed que lo que eres es un poco agarrado y pelota \u2013le contest\u00f3 mientras le pellizcaba el moflete del estupefacto rostro ante aquella respuesta\u2013. A ver cu\u00e1ndo me pagas los 10 euros que me debes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablito miraba extra\u00f1ado a su abuelo, que sali\u00f3 a la calle con una sonrisa nada habitual en \u00e9l \u00faltimamente, mientras buscaba con la mirada a gente con quien charlar. De camino al parque, la vendedora de casta\u00f1as, lo salud\u00f3 desde lejos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad, amigo. (A ver si el viejo este con los nietos me compra algo, que no he tenido ni un cliente en toda la ma\u00f1ana).<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que Don Enrique respondi\u00f3 par\u00e1ndose enfrente, mir\u00e1ndola de arriba abajo y diciendo: \u00ab\u00bfviejo yo? \u00a1Vieja usted y viejas las casta\u00f1as que vende!\u00bb, tras lo que continu\u00f3 como si nada, su camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Al pasar por delante de la parroquia, vio a Andr\u00e9s, el joven cura a quien no hab\u00eda vuelto a ver desde el entierro de su mujer. As\u00ed que se acerc\u00f3 para seguir poniendo a prueba sus nuevos poderes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad, Don Enrique \u2013salud\u00f3 el p\u00e1rroco\u2013<\/p>\n\n\n\n<p>Extra\u00f1ado por no haber o\u00eddo nada m\u00e1s que esas cuatro palabras, el anciano contest\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad\u2026 \u00bfy qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Feliz Navidad y nada m\u00e1s, \u00bfle parece poco?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Bueno ver\u00e1, la gente dice <meta charset=\"utf-8\"><em>Feliz Navidad,<\/em> pero en realidad lo dicen por decir. Unos quieren solo ser simp\u00e1ticos, otros aprovecharse del tir\u00f3n comercial de la Navidad, de los buenos sentimientos\u2026 \u00bfUsted qu\u00e9 gana felicit\u00e1ndome, porque, adem\u00e1s, la Nochebuena ya pas\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Jajaja. Es verdad que la Navidad se usa mucho para vender humo, y por eso a muchos les resulta una fiesta vac\u00eda, pero su sentido es muy profundo. Yo, cuando digo <meta charset=\"utf-8\"><em>Feliz Navidad<\/em>, quiero decir <meta charset=\"utf-8\"><em>Feliz Navidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al decir por segunda vez esas palabras, Don Enrique sinti\u00f3 una gran emoci\u00f3n, como un agradable escalofr\u00edo que le recorri\u00f3 la espina dorsal y un hormigueo que le hac\u00eda cosquillas en las sienes. Un mont\u00f3n de ideas de la mente del sacerdote inundaron entonces su coraz\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>(Decir <em>Feliz Navidad,<\/em> Don Enrique, es desear todo lo mejor. Ya. Ya s\u00e9 que es duro aprender a vivir sin quien lo ha sido todo en nuestra vida, ya s\u00e9 que la mente se rebela contra Dios a quien culpamos de llevarse a la gente que queremos. Pero Navidad es la respuesta a ese malhumor, pues Dios no solo no es cruel por permitir la muerte, sino que ha decidido venir \u00c9l mismo en persona a vencerla para librarnos de ella. Haci\u00e9ndose ni\u00f1o en Navidad, est\u00e1 poni\u00e9ndose \u00c9l en lugar nuestro, asumiendo nuestro dolor, nuestro sufrimiento\u2026 Y abri\u00e9ndonos el cielo para poder volver a encontrarnos todos, un d\u00eda, con \u00c9l que es todo amor y con todos nuestros seres queridos. Y por eso no lo decimos solo de cara a la Nochebuena, sino desde hoy y hasta bien entrado enero porque la Navidad es tan grande, que hay que celebrarla durante semanas y felicitarnos por ello. Yo s\u00e9 que es dif\u00edcil decir todo esto aqu\u00ed, en mitad de la calle y en solo dos palabras, Don Enrique, pero c\u00f3mo quisiera que usted entendiera todo lo que significa decir <meta charset=\"utf-8\"><em>Feliz Navidad,<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p>Don Enrique recibi\u00f3, abrumado por su profundidad, el mensaje del cura. Es verdad \u2013reflexion\u00f3\u2013 que la muerte de su mujer le hab\u00eda amargado la existencia y que pensaba que Dios, en caso de existir, ser\u00eda un monstruo por hab\u00e9rsela llevado. Y es verdad que, si la Navidad es solo la fiesta de consumir y de estar todos juntos, pierde la gracia cuando no se tiene dinero o salud o cuando falta gente a quien queremos. Pero si se mira en su aut\u00e9ntico sentido, si somos sinceros cuando la celebramos, es motivo para estar alegres de verdad, no un d\u00eda, sino muchos.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n hab\u00eda despertado a la peque\u00f1a Aitana que se desperezaba dentro del buzo en el que iba embutida. Al percatarse de que estaba junto al abuelo y ver la decoraci\u00f3n navide\u00f1a del exterior del templo, le ofreci\u00f3 la mejor de las sonrisas y, con su media lengua, le solt\u00f3 un cari\u00f1oso \u201cFel\u00ed Navid\u00e1\u201d en el que el abuelo descifr\u00f3 que dec\u00eda sin decir: (me gusta mirarte y escucharte, me gusta estar contigo y que me cuentes cuentos y que me lleves a ver los patos. Echo de menos a la abuelita, pero estando contigo se me olvida que ella no est\u00e1. \u00a1Te quiero m\u00e1s abuelillo!).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Muy bien, peque\u00f1a, parece que t\u00fa s\u00ed lo has entendido \u2013contest\u00f3 el joven p\u00e1rroco\u00ad haci\u00e9ndole caranto\u00f1as a la peque\u00f1a\u2013. \u00a1Feliz Navidad! \u00bfVe qu\u00e9 dos palabras m\u00e1s bonitas abuelo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Dos palabras, s\u00ed \u2013replic\u00f3 el anciano\u2013, pero vaya dos palabras m\u00e1s densas. Gracias por explic\u00e1rmelas un poco mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Gracias a usted, si casi no he dicho nada\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>De regreso a casa tras el paseo, Don Enrique dio de comer a sus nietos y los mand\u00f3 a dormir la siesta en el sof\u00e1. Mientras miraba el informativo en la televisi\u00f3n, y segu\u00eda reflexionando sobre las palabras del cura, dio una cabezada y, al momento, son\u00f3 el tel\u00e9fono:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Mmm. Diga \u2013contest\u00f3 el anciano somnoliento\u2013<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pap\u00e1, buenos d\u00edas \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ehh bien, aqu\u00ed que me he quedado un poco traspuesto. Pero \u00bfc\u00f3mo que buenos d\u00edas, ser\u00e1n buenas tardes?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013No pap\u00e1, son las 11 de la ma\u00f1ana, \u00bfes que no has dormido bien por la cena? Bueno, da igual, te llamo para ver si te puedes quedar con los ni\u00f1os que tengo una comida con los del trabajo de mi marido\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Don Enrique mir\u00f3 al sof\u00e1 y estaba vac\u00edo, no hab\u00eda rastro de la visita de sus nietos, y sobre la mesa estaban los restos del desayuno que se hab\u00eda estado tomando mientras le\u00eda la revista. Su hija lo estaba llamando ahora para pedirle que se quedara con los ni\u00f1os porque, en realidad, nunca hab\u00edan estado all\u00ed. Comprendi\u00f3 que sus \u00faltimas horas, su capacidad de descifrar las mentes, su conversaci\u00f3n con el vecino, con la de las casta\u00f1as, con el cura\u2026 todo eso hab\u00eda sido solo un divertido sue\u00f1o, aunque muy revelador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, hija, s\u00ed, tr\u00e1elos que tengo ganas de verlos. Y aqu\u00ed estar\u00e1n mejor que con ninguna ni\u00f1era \u00bfverdad? \u00a1Y mejor que con tu suegra! jajaja<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Eh\u2026 Claro pap\u00e1, como contigo, con nadie. Gracias, en un rato estoy por ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013De nada, hija, de nada. \u00a1Y Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Eso, pap\u00e1\u2026 \u2013respondi\u00f3 extra\u00f1ada la hija\u2013 \u00a1Feliz Navidad!<\/p>\n\n\n\n<p>Al colgar el tel\u00e9fono, Don Enrique se levant\u00f3 y, sin ponerse las pantuflas, fue hasta el panel de la calefacci\u00f3n y lo baj\u00f3 un grado. Tom\u00f3 luego el retrato de su esposa cuyo marco presid\u00eda el aparador, lo bes\u00f3 y le susurr\u00f3 cari\u00f1osamente: \u00a1Feliz Navidad Carmelina!<\/p>\n\n\n\n<p>Al instante, en su interior reson\u00f3 la respuesta de su esposa: \u201cFeliz Navidad tambi\u00e9n a ti, Enrique. (\u00a1pero que sepas que vas a pasar fr\u00edo!)\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ma\u00f1ana de Navidad amaneci\u00f3 algo fr\u00eda, aunque soleada. Don Enrique se abrig\u00f3, como de costumbre, m\u00e1s de la cuenta para bajar a por el peri\u00f3dico y el pan del desayuno: camiseta interior, camisa de micropana, jersey de lana, abrigo de pa\u00f1o grueso, guantes y bufanda. M\u00e1s que suficiente por muy invierno que sea, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":17534,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-17533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17533\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}