{"id":17447,"date":"2021-12-20T06:07:00","date_gmt":"2021-12-20T05:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17447"},"modified":"2021-12-17T14:29:58","modified_gmt":"2021-12-17T13:29:58","slug":"dios-que-se-enternece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/dios-que-se-enternece\/","title":{"rendered":"Dios que se enternece"},"content":{"rendered":"<p>Ella es una enfermera que durante media vida no pudo cuidar a quien lo necesitaba. Una afecci\u00f3n degenerativa le fue consumiendo durante cuarenta a\u00f1os, hasta que apenas pod\u00eda caminar; para los 14 \u00faltimos necesitaba morfina, a diario, y depend\u00eda totalmente de m\u00e1quinas y aparatos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCamino en medio de ti, veo tu sufrimiento, el de tus hermanos y hermanas enfermos, dame todo\u201d. Tres d\u00edas despu\u00e9s de escucharlo en Lourdes, esta otra Bernadette se relaj\u00f3 al fin y un calor le invadi\u00f3. \u201cQuita tus aparatos\u201d: porque sor Bernadette Moriau, que todav\u00eda vive entre nosotros, se hab\u00eda curado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l estaba enfermo, pero lo que de verdad necesitaba era una conversi\u00f3n. Y Dios, graciosamente, le concedi\u00f3 el regalo de una fe limpia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella y \u00e9l son ejemplos de que hoy, en cada rinc\u00f3n del mundo, Dios act\u00faa y nos salva de nuestras miserias. Y, en ocasiones, lo hace de manera milagrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de quien deber\u00eda desesperarse resulta inexplicable a los ojos de quien vive creyendo tenerlo todo. El ciego que ni siquiera puede escuchar, que no reconoce el mal a su alrededor (ni dentro de s\u00ed mismo), quien pregunta mordaz: \u201c\u00bfNecesitamos milagros? \u00bfQu\u00e9 milagros? \u00bfQui\u00e9n sigue creyendo hoy en eso?\u201d. El contumaz que est\u00e1 incapacitado para ver, reconocer y amar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, quien ha dejado de tener fe en s\u00ed mismo puede creer en lo incre\u00edble, pues se reconoce tan limitado que no abarca nada; quien no tiene m\u00e1s remedio y se abandona, se admira y asombra. Esa fe existe desde que el hombre pudo trascender, all\u00e1 en el principio de los tiempos, aunque s\u00f3lo el cristianismo haya sido capaz de explicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los milagros (curaciones -completamente inexplicables o no-, los que vencen las leyes f\u00edsicas y de la naturaleza, espectaculares o de los que pasan desapercibidos, conversiones instant\u00e1neas) tienen un sentido que supera el propio hecho en s\u00ed, y que es doble: suponen una llamada a la fe y buscan librarnos de la esclavitud del pecado. Un milagro, como la verdad, nos hace libres: de la soberbia, de la increencia, de la enfermedad, de la muerte, pero, sobre todo, del mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Un milagro es el encuentro m\u00e1s personal que Dios nos tiene preparados. Supone la renuncia absoluta, el abandono total. Es la consecuencia de la fe m\u00e1s pura, de quien escucha y responde a una llamada por nuestro nombre. Ese tipo de fe es un faro en medio de la noche, iluminando una vida que en la hora m\u00e1s oscura s\u00f3lo puede ser rescatada por Alguien.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios mismo. <\/p>\n\n\n\n<p>Dios que se hace hombre: un misterio que escapar\u00e1 de nuestro entendimiento hasta el fin de los tiempos y que parti\u00f3 nuestra historia en dos. <\/p>\n\n\n\n<p>Dios que nos redime: un Salvador que, en palabras de San Pedro en el primer Pentecost\u00e9s, lo es a nuestros ojos por los \u201cmilagros, prodigios y signos\u201d que realiz\u00f3 (Hch 2, 22). <\/p>\n\n\n\n<p>Dios que muere y resucita: un sacramento de amor que convierte a Jesucristo en su propio testigo ante toda la humanidad. Milagros que acortan el camino entre Dios y los hombres. Como Sor Bernadette, que en el momento de su curaci\u00f3n sinti\u00f3 la \u201cpresencia viva de Cristo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el principio de los tiempos hay milagros&#8230; y hoy, y ma\u00f1ana, los seguir\u00e1 habiendo, por todo el mundo. Se necesitan y se conceden si es lo que nos conviene. La Iglesia, sin embargo, para evitar ser acusada de inventar acontecimientos sobrenaturales, es extremadamente cautelosa para reconocerlos oficialmente. Pensemos en Lourdes, donde podr\u00edamos creer que la jerarqu\u00eda presume de milagros que se caen de las manos a millares&#8230; En realidad, la Oficina M\u00e9dica Internacional -que ha registrado e investigado miles de declaraciones de curaci\u00f3n reportadas por los enfermos- s\u00f3lo ha reconocido como milagrosos el 1% de los casos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en 2008 sor Bernadette sinti\u00f3 ese \u201cfuerte calor en su cuerpo y el deseo de levantarse\u201d no era la primera, ni mucho menos. La hermana Luigina Traverso sinti\u00f3 algo muy parecido con una enfermedad muy similar. El patr\u00f3n de una curaci\u00f3n \u201crepentina, instant\u00e1nea, completa, duradera y que no se puede explicar con los conocimientos cient\u00edficos actuales\u201d lo convierte en algo sensible y trascendente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la ciencia se revuelve y reclama su dominio, porque no puede ver m\u00e1s all\u00e1 ni lo inexplicable. Y ni cuando pide su espacio para \u2018comprobar\u2019 lo sucedido puede acallar el clamor que sale de un coraz\u00f3n curado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera la fe en la ciencia permite a los incr\u00e9dulos aceptar la evidencia de que la realidad no siempre se puede explicar, y que no es cuesti\u00f3n de rendirse sino de no apartarse de la fe en el Amor. San Agust\u00edn, tan pecador al principio como santo el resto de su vida, sentenci\u00f3: \u201cMilagro llamo a lo que, siendo arduo e ins\u00f3lito, parece rebasar las esperanzas posibles y la capacidad del que lo contempla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien necesita desesperadamente un milagro, y lo recibe, es el \u00faltimo en querer corroborar que se trata de un caso \u2018reconocible\u2019 por la ciencia. Lo necesitaban, lo han vivido, lo disfrutan. Ni la Iglesia ni la Ciencia lo podr\u00edan empa\u00f1ar. Porque \u201cel milagro es la huella visible de un cambio operado en el coraz\u00f3n del hombre. El milagro y la conversi\u00f3n, el milagro y la salvaci\u00f3n, el milagro y la santidad, son inseparables\u201d (K. Sokolowski).<\/p>\n\n\n\n<p>Nada es imposible para Dios, tal y como lo comprob\u00f3 sor Bernadette Moriau en su propia vida: \u201cEl Evangelio no es de hace dos mil a\u00f1os, el Evangelio sigue siendo todav\u00eda hoy, Jes\u00fas todav\u00eda puede sanar hoy\u201d. Y la clave de la Buena Noticia -ayer, hoy, siempre- es que el mismo Cristo se manifiesta a s\u00ed mismo como puro Amor. Y ante \u00c9l, la Ciencia se pliega; ante la Misericordia, las dudas se vencen. Dios no puede m\u00e1s que enternecerse ante la Fe desnuda e incondicional (Mc 1, 40-42). Y as\u00ed, se trata de vivir la fe que precede al milagro y el Amor del que procede<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ella es una enfermera que durante media vida no pudo cuidar a quien lo necesitaba. Una afecci\u00f3n degenerativa le fue consumiendo durante cuarenta a\u00f1os, hasta que apenas pod\u00eda caminar; para los 14 \u00faltimos necesitaba morfina, a diario, y depend\u00eda totalmente de m\u00e1quinas y aparatos. \u201cCamino en medio de ti, veo tu sufrimiento, el de tus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17450,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[47,48],"tags":[],"class_list":["post-17447","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-firmas","category-firmas-invitadas","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17447\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17450"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}