{"id":17278,"date":"2022-01-05T06:19:00","date_gmt":"2022-01-05T05:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17278"},"modified":"2022-06-21T15:11:35","modified_gmt":"2022-06-21T14:11:35","slug":"la-bala-de-baltasar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/la-bala-de-baltasar\/","title":{"rendered":"La bala de Baltasar"},"content":{"rendered":"<p>Dej\u00e9 de cortarme el pelo cuando Andrea me expuls\u00f3 de casa. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, con el fr\u00edo de Pamplona en navidades, viviendo en uno de esos coches peque\u00f1os en los que debes elegir si tocar el techo con la cabeza o el volante con las rodillas, no ten\u00eda ya fuerzas para frenar la pornograf\u00eda y el alcohol, dos debilidades en las que, \u00a1lo s\u00e9!, mi alma se derrama como el agua de una cantimplora en el desierto; dos vicios que infectaron el amor que deb\u00eda a mi mujer y a mis hijos\u2026 Pero decid\u00ed darme un regalo de Reyes, algo que me ayudara a relanzar mi vida hacia otra dif\u00edcilmente peor, esto es, un buen rev\u00f3lver. Una Colt Cobra de 150 gramos, con tambor para 6 cartuchos; un artefacto comprensivo de mi situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Decid\u00ed estrenarlo en v\u00edsperas de la fiesta. Ese d\u00eda desayun\u00e9 en una cafeter\u00eda de pueblo, donde no me dio verg\u00fcenza afeitarme y cargar el m\u00f3vil; aparqu\u00e9 luego en una colina con vistas a un verde valle de Navarra para pasar la ma\u00f1ana vagando por internet; al mediod\u00eda me com\u00ed dos bocatas de jam\u00f3n, luego puse un cartucho en el rev\u00f3lver y lo guard\u00e9 en el bolsillo para tenerlo a mano cuando llegara la hora. Tante\u00e9 en la guantera buscando la botella, pero encontr\u00e9 un libro. Era un antiguo regalo de Andrea que nunca abr\u00ed\u2026 \u201c\u00bfser\u00eda vano intentar leerlo ahora y distraerme un poco del horror de la tarde?\u201d, lo intent\u00e9, sin embargo, como suele pasar con las lecturas que se comienzan temerariamente despu\u00e9s de comer, me fui quedando dormido&#8230;\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba sentado en un desierto oscuro, bajo un firmamento con miles de ojos amargos, la arena se colaba en los calcetines, en los bolsillos del pantal\u00f3n y me acord\u00e9, \u201c\u00a1el rev\u00f3lver!\u201d. No estaba. A cambio, ten\u00eda una bala, que apret\u00e9 en el pu\u00f1o con ardor. El viento me levant\u00f3, mi doble jersey se hizo insuficiente y empec\u00e9 a temblar. Me cruc\u00e9 de brazos y camin\u00e9 en c\u00edrculos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No podr\u00eda decir cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 hasta que escuch\u00e9 un gru\u00f1ido similar al de Chewbacca. El sonido se acercaba, una silueta, luego otra; encendieron una l\u00e1mpara y distingu\u00ed a tres jinetes de camellos cabalgando tranquilamente hacia m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Soy Baltasar\u2014dijo el tercero cuando llegaron. \u2014Te ofrezco un trueque por la bala que tienes en la mano.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Permanec\u00ed indiferente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Entiendo \u2014coment\u00f3 \u00e9l, baj\u00e1ndose del camello ceremoniosamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un africano alto y fornido, pero su t\u00fanica granate y el turbante dejaban espacio para una cara bondadosa, por eso me sorprendi\u00f3 cuando tom\u00f3 carrerilla y, \u00a1paf!, me dio una patada en el trasero tan espl\u00e9ndida que me bot\u00f3 al suelo. Me levant\u00e9 extra\u00f1ad\u00edsimo por estar sintiendo un dolor f\u00edsico en aquella zona, aun cuando no ten\u00eda siquiera una cama de la que poder caerme en la vida real. Baltasar tom\u00f3 carrerilla otra vez, pero entonces lo esquiv\u00e9; aunque en balde, pues con un giro r\u00e1pido me pate\u00f3 con la otra pierna y me derrib\u00f3 haci\u00e9ndome tragar ahora un poco de arena. Entonces salt\u00f3 para plancharme con su cuerpo, objetivo que consigui\u00f3 m\u00e1s que satisfactoriamente, me quit\u00f3 la bala y me dej\u00f3 a cambio una Colt Cobra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No lo hago por m\u00ed \u2014dijo, subi\u00e9ndose otra vez a su camello\u2014, es por el Ni\u00f1o. Le importas \u2014a\u00f1adi\u00f3 con una sonrisita, a la vez que se pon\u00edan en marcha. Avanzaron pocos metros y apagaron la l\u00e1mpara. Les bastaba la luz de una estrella m\u00e1s grande que los guiaba desde el horizonte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volv\u00ed a sentir fr\u00edo, pas\u00f3 el tiempo, entend\u00ed que iba a morir, pero entonces despert\u00e9. Era casi medianoche; pens\u00e9 en encender la calefacci\u00f3n, pero desist\u00ed, no ten\u00eda sentido. El pelo me cubr\u00eda la cara y el rev\u00f3lver se me hab\u00eda ca\u00eddo del bolsillo; lo recog\u00ed con temor a la reflexi\u00f3n, apunt\u00e9 a la sien y dispar\u00e9. \u201cClic\u201d. Dispar\u00e9 otra vez, mucho m\u00e1s alterado, y as\u00ed hasta 5 veces. Antes de intentarlo por sexta vez, vacil\u00e9. \u201cEsta bala es de Baltasar\u201d, me dije sorprendido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto fui consciente del hogar en que hab\u00eda ca\u00eddo: un coche lleno de polvo, restos de jam\u00f3n en el asiento, papeles y latas por doquier\u2026 \u201cYo aqu\u00ed comiendo las algarrobas de los cerdos, mientras que\u2026\u201d; guard\u00e9 el rev\u00f3lver en la guantera y me fij\u00e9 que el 6 de enero hab\u00eda llegado. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no me enfrento?, \u00a1cobarde!\u201d, me pregunt\u00e9 entre l\u00e1grimas. La noche se convirti\u00f3 en un largo debate: \u201c\u00bfC\u00f3mo reunir fuerzas para recuperar mi vida?\u201d; empezaba a clarear cuando resolv\u00ed un plan: agradecer a Baltasar, cortarme el pelo y, lo m\u00e1s importante, pedir perd\u00f3n y ayuda a mi mujer. Y cuando sali\u00f3 el sol detr\u00e1s de las colinas que cierran el valle, sonriendo, encend\u00ed el motor.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dej\u00e9 de cortarme el pelo cuando Andrea me expuls\u00f3 de casa. 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