{"id":17015,"date":"2021-12-02T12:04:58","date_gmt":"2021-12-02T11:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=17015"},"modified":"2022-01-10T11:01:49","modified_gmt":"2022-01-10T10:01:49","slug":"caminar-y-madurar-en-la-libertad-cristiana-carta-a-los-galatas-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/caminar-y-madurar-en-la-libertad-cristiana-carta-a-los-galatas-ii\/","title":{"rendered":"Caminar y madurar en la libertad cristiana. Carta a los G\u00e1latas (II)"},"content":{"rendered":"\n<p>San Pablo se opone a la <em>\u201chipocres\u00eda\u201d<\/em> (Gal 2, 13). En la Sagrada Escritura hay ejemplos donde se combate la hipocres\u00eda, como el del anciano Eleazar. Y, sobre todo, las apelaciones de Jes\u00fas hacia algunos fariseos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Amor a la verdad, sabidur\u00eda y fraternidad<\/strong>&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl hip\u00f3crita\u201d<\/em> \u2013se\u00f1ala Francisco\u2013 <em>\u201ces una persona que finge, adula y enga\u00f1a porque vive con una m\u00e1scara en el rostro y no tiene el valor de enfrentarse a la verdad. Por eso, no es capaz de amar de verdad \u2013un hip\u00f3crita no sabe amar\u2013, se limita a vivir del ego\u00edsmo y no tiene la fuerza de mostrar con transparencia su coraz\u00f3n\u201d<\/em> (<em>Audiencia general<\/em> 25-VIII-2021).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy tenemos tambi\u00e9n muchas situaciones en las que se puede dar la hipocres\u00eda, en el trabajo, en la pol\u00edtica y tambi\u00e9n en la Iglesia: <em>\u201cObrar en contra de la verdad significa poner en peligro la unidad de la Iglesia, por la que el mismo Se\u00f1or rez\u00f3\u201d<\/em> (<em>ib\u00edd<\/em>.). La hipocres\u00eda es uno de los peligros de aferrarse al formalismo de preferir la antigua Ley a la nueva Ley de Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo desea avisar a los G\u00e1latas de esos peligros en que pueden caer y llega a llamarles <em>\u201cinsensatos\u201d<\/em> (cfr. Ga 3, 1), es decir, faltos de sentido. Son insensatos, explica el Papa, porque se aferran a <em>\u201cuna religiosidad basada \u00fanicamente en la observancia escrupulosa de preceptos\u201d<\/em> (<em>Audiencia general<\/em>, 1-IX-2021), olvidando lo que nos justifica: la gratuidad de la redenci\u00f3n de Jes\u00fas y que la santidad viene del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, observa Francisco, san Pablo nos invita tambi\u00e9n a reflexionar: \u00bfc\u00f3mo vivimos la fe? \u00bfEs Cristo con su novedad el centro de nuestra vida o nos conformamos con los formalismos? Y nos exhorta el Papa: \u201c<em>Pidamos la sabidur\u00eda de darnos cuenta siempre de esta realidad y de expulsar a los fundamentalistas que nos proponen una vida de ascesis artificial, lejos de la resurrecci\u00f3n de Cristo. La ascesis es necesaria, pero la ascesis sabia, no artificial\u201d <\/em>(ib\u00edd.).<\/p>\n\n\n\n<p>La sabidur\u00eda cristiana se enra\u00edza en la <em>novedad<\/em> de la revelaci\u00f3n cristiana. Por el bautismo, somos hechos hijos de Dios. Una vez que <em>\u201cha llegado la fe\u201d<\/em> en Jesucristo (Ga 3, 25), se crea la condici\u00f3n radicalmente nueva que nos sumerge en la filiaci\u00f3n divina. La filiaci\u00f3n de la que habla Pablo ya no es aquella general que implica a todos los hombres y mujeres en cuanto hijos e hijas del \u00fanico Creador. El ap\u00f3stol afirma que la fe permite ser hijos de Dios <em>\u201cen Cristo\u201d<\/em> (v. 26).<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>He ah\u00ed la \u201cnovedad\u201d: <em>\u201cQuien acoge a Cristo en la fe, por el bautismo es <\/em>revestido<em> de \u00c9l y de la dignidad filial (cfr. v. 27)\u201d<\/em>. Y no se trata de un \u201crevestirse\u201d exterior. En la Carta a los Romanos, Pablo llegar\u00e1 a decir que, en el bautismo, morimos con Cristo y fuimos sepultados con \u00c9l para poder vivir con \u00c9l (cfr. 6, 3-14). <em>\u201cCuantos lo reciben\u201d \u2013<\/em>se\u00f1ala Francisco<em>\u2013 \u201cse transforman a fondo, en lo m\u00e1s \u00edntimo, y poseen una vida nueva, la que permite dirigirse a Dios e invocarlo con el nombre de \u2018Abb\u00e0\u2019, es decir, <\/em>pap\u00e1<em>\u201d<\/em> (<em>Audiencia general,<\/em> 8-IX-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, pues, de una identidad nueva, que supera las diferencias a nivel \u00e9tnico-religioso. Por eso, entre los cristianos, ya no hay jud\u00edo ni griego, esclavo ni libre, var\u00f3n y mujer (cfr. Ga 3, 28), sino, en efecto, solo <em>hermanos<\/em>. Y esto era entonces algo revolucionario y sigue si\u00e9ndolo. Los cristianos \u2013propone Francisco\u2013 hemos de rechazar, primero entre nosotros, las diferencias y discriminaciones, que tantas veces hacemos de modo inconsciente, para hacer concreta y evidente la llamada a la unidad de todo el g\u00e9nero humano (cfr. <em>Lumen gentium<\/em>, 1).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera vemos c\u00f3mo el amor a la verdad que la fe cristiana propone se transforma en sabidur\u00eda promueve la fraternidad entre todas las personas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fe con obras, libertad y apertura a todas las culturas<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En la catequesis del 29 de septiembre el sucesor de Pedro explic\u00f3 el significado de la <em>justificaci\u00f3n<\/em> por la fe y la gracia, como consecuencia de la <em>\u201ciniciativa misericordiosa de Dios que otorga el perd\u00f3n\u201d <\/em>(<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica,<\/em> n. 1990). No somos nosotros los que nos salvamos por nuestros esfuerzos o m\u00e9ritos. Es Jes\u00fas quien nos \u201cjustifica\u201d. As\u00ed es: nos hace justos o santos (pues para la Escritura la justicia y la santidad de Dios se identifican).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de ah\u00ed no debemos concluir que para Pablo la Ley mosaica ya no tenga valor; de hecho, permanece como don irrevocable de Dios, es \u2014escribe el Ap\u00f3stol\u2014 <em>santa <\/em>(Rm 7, 12). Tambi\u00e9n para nuestra vida espiritual \u2013observa Francisco\u2013 es esencial cumplir los mandamientos, pero tampoco en esto podemos contar s\u00f3lo con nuestras fuerzas: es fundamental la <em>gracia<\/em> de Dios que recibimos de Cristo: <em>\u201cDe \u00c9l recibimos ese amor gratuito que nos permite, a la vez, amar de forma concreta\u201d<\/em> (<em>Audiencia general,<\/em> 29-IX-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo podemos comprender una afirmaci\u00f3n del ap\u00f3stol Santiago que podr\u00eda parecer lo contrario de lo que dice san Pablo: <em>\u201cYa veis como el hombre es justificado por las obras y no por la fe solamente [\u2026] Porque, as\u00ed como el cuerpo sin esp\u00edritu est\u00e1 muerto, as\u00ed tambi\u00e9n la fe sin obras est\u00e1 muerta\u201d<\/em> (St 2, 24.26).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto quiere decir que la justificaci\u00f3n, que la fe obra en nosotros, pide nuestra correspondencia con las obras. Por eso las ense\u00f1anzas de los dos ap\u00f3stoles son complementarias. Desde ah\u00ed, nosotros hemos de imitar el estilo de Dios, que es de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura: <em>\u201cLa fuerza de la gracia necesita combinarse con nuestras obras de misericordia, que estamos llamados a vivir para manifestar lo grande que es el amor de Dios\u201d<\/em> (ib\u00edd.).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad cristiana es un don que brota de la Cruz: <em>\u201cPrecisamente ah\u00ed donde Jes\u00fas se ha dejado clavar, se ha hecho esclavo, Dios ha puesto la fuente de la liberaci\u00f3n del hombre. Esto no deja de sorprendernos: que el lugar donde somos despojados de toda libertad, es decir la muerte, pueda convertirse en fuente de la libertad\u201d<\/em> (<em>Audiencia general,<\/em> 6-X-2021). Con plena libertad, Jes\u00fas se ha entregado a la muerte (cfr. Jn 10, 17-18) para obtenernos la vida verdadera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto,la libertad cristiana se funda en <em>la verdad de la fe, <\/em>queno es una teor\u00eda abstracta, sino la realidad de Cristo vivo, que ilumina el sentido de nuestra vida personal. Mucha gente que no ha estudiado, ni siquiera sabe leer y escribir, pero ha entendido bien el mensaje de Cristo, tiene esa sabidur\u00eda que les hace libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Este camino cristiano de la verdad y de la libertad, se\u00f1ala Francisco, es un camino esforzado y fatigoso, pero no imposible, porque en \u00e9l nos sostiene el amor que viene de la cruz, y ese amor nos revela la verdad, nos da la libertad y, con ella, la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles siguiente Francisco mostraba c\u00f3mo la fe cristiana, que san Pablo predica con el coraz\u00f3n inflamado por el amor de Cristo, no lleva a renunciar a las culturas o las tradiciones de los pueblos; sino a reconocer las semillas de verdad y de bien que en ellas se contienen, las abre al universalismo de la fe y las lleva a plenitud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que se llama <em>inculturaci\u00f3n<\/em> del Evangelio: <em>\u201cSer capaces de anunciar la Buena Noticia de Cristo Salvador respetando lo que de bueno y verdadero existe en las culturas\u201d,<\/em> aunque no sea f\u00e1cil, por la tentaci\u00f3n de imponer el propio modelo cultural (<em>Audiencia general,<\/em> 13-X-2021). Y su fundamento es la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, que se ha unido en cierto modo con todo hombre (cf. <em>Gaudium et spes<\/em>, n. 22).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, deduc\u00eda Francisco,el nombre <em>Iglesia cat\u00f3lica<\/em> no es una denominaci\u00f3n sociol\u00f3gica para distinguirnos de otros cristianos.<em>\u201cCat\u00f3lico es un adjetivo que significa universal: la catolicidad, la universalidad. Iglesia universal, es decir cat\u00f3lica, quiere decir que la Iglesia tiene en s\u00ed, en su naturaleza misma, la apertura a todos los pueblos y culturas de todo tiempo, porque Cristo ha nacido, muerto y resucitado por todos\u201d<\/em> (<em>Audiencia general,<\/em> ib<strong>\u00ed<\/strong>d.).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esto en nuestro momento actual de cultura tecnol\u00f3gica? Que la libertad que nos otorga la fe \u2013propon\u00eda\u2013 nos pide estar en constante camino, para \u201cinculturar\u201d el Evangelio tambi\u00e9n en nuestra cultura digital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed vemos c\u00f3mo la fe cristiana, que vive en las obras, se abre a las culturas con el mensaje del Evangelio, fomenta el di\u00e1logo entre ellas y saca lo mejor de cada una.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Servir y madurar bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Por el bautismo \u2013insisti\u00f3 despu\u00e9s el Papa\u2013 <em>\u201chemos pasado de la esclavitud del miedo y del pecado a la libertad de los hijos de Dios\u201d<\/em> (<em>Audiencia general<\/em>, 20-X-2021). Pero seg\u00fan san Pablo, esta libertad no es en absoluto <em>\u201cun pretexto para la carne\u201d<\/em> (Gal 5,13): una vida libertina, que sigue el instinto y los impulsos ego\u00edstas. Al contrario, la libertad de Jes\u00fas nos conduce a estar \u2013escribe el Ap\u00f3stol\u2013 al servicio los unos de los otros por amor.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, cabe notar que la libertad cristiana expresa el horizonte y la meta, el camino y el sentido mismo de la libertad humana: el servicio por amor; porque solo poseemos la vida si la perdemos (cfr. Mc, 8, 35). <em>\u201cEsto\u201d<\/em> \u2013apunta Francisco\u2013 <em>\u201ces Evangelio puro\u201d<\/em>. Este es <em>\u201cel test de la libertad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, explica el Papa,no hay libertad sin amor. Advierte de qu\u00e9 tipo de amor se trata: <em>\u201cNo con el amor intimista, con el amor de telenovela, no con la pasi\u00f3n que busca simplemente lo que nos va bien y nos gusta, sino con el amor que vemos en Cristo, la caridad: ese es el amor verdaderamente libre y liberador\u201d (cfr. Jn 13, 15). <\/em>Una libertad ego\u00edsta, sin fin ni referencias \u2013a\u00f1ade\u2013 ser\u00eda una libertad vac\u00eda. En cambio, la libertad verdadera, plena y concreta, siempre nos libera (cfr. 1 Co 10, 23-24).<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad tiene sentido cuando elegimos el verdadero bien para nosotros y para los dem\u00e1s. <em>\u201cSolo esta libertad es plena, concreta y nos mete en la vida real de cada d\u00eda. La verdadera libertad siempre nos libera\u201d<\/em> (cfr. 1 Co 10, 23-24). Es la libertad que conduce hacia los pobres, reconociendo en sus rostros el de Cristo (cfr. Ga 2, 10). No es, como a veces se dice, la libertad que \u201cacaba donde comienza la tuya\u201d, sino al contrario: la libertad que nos abre a los dem\u00e1s y a sus intereses, que crece cuando crece la libertad de los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, propone Francisco: <em>\u201cSobre todo en este momento hist\u00f3rico, necesitamos redescubrir la dimensi\u00f3n comunitaria, no individualista, de la libertad: la pandemia nos ha ense\u00f1ado que nos necesitamos los unos a los otros, pero no basta saberlo, hay que elegirlo cada d\u00eda concretamente, decidir por esa senda\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es. La libertad cristiana no es un don recibido de una vez por todas, sino que requiere nuestra colaboraci\u00f3n para desplegarse de un modo din\u00e1mico. La libertad nace del amor de Dios y crece en la caridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario de lo que ense\u00f1a san Pablo \u2013se\u00f1alaba el Papa la semana siguiente\u2013, hoy <em>\u201cmuchos buscan la certeza religiosa antes que al Dios vivo y verdadero, centr\u00e1ndose en rituales y preceptos en lugar de abrazar al Dios del amor con todo su ser\u201d.<\/em> Es la tentaci\u00f3n de los nuevos fundamentalistas, que <em>\u201cbuscan la seguridad de Dios y no al Dios de la seguridad\u201d<\/em> (<em>Audiencia general<\/em>, 27-X-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero solamente el Esp\u00edritu Santo, que brota para nosotros de la cruz de Cristo, puede cambiar nuestro coraz\u00f3n y guiarlo, con la fuerza del amor, en el combate espiritual (cfr. Ga 5, 19-21). El ap\u00f3stol opone las \u201cobras de la carne\u201d (cfr. Ga 5, 19-21), consecuencia de un comportamiento cerrado en los instintos mundanos, a los \u201cfrutos del Esp\u00edritu\u201d (cfr. Ga 5, 22), que comienzan por el amor, la paz y la alegr\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad cristiana, como indica san Pablo a los G\u00e1latas, pide <em>caminar seg\u00fan el Esp\u00edritu Santo<\/em> (cfr. 5, 16.25). Esto \u2013explicaba el Papa en la pen\u00faltima de sus catequesis\u2013, significa dejarse guiar por \u00c9l,creer que Dios <em>\u201ces siempre m\u00e1s fuerte que nuestras resistencias y m\u00e1s grande que nuestros pecados\u201d<\/em> (<em>Audiencia general, <\/em>3-XI-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol usa el plural <em>nosotros <\/em>para proponer: <em>\u201ccaminemos seg\u00fan el Esp\u00edritu\u201d<\/em>(v. 25). <em>\u201cQu\u00e9 bonito es\u201d<\/em> \u2013se\u00f1ala Francisco a continuaci\u00f3n- <em>\u201ccuando nos encontramos con pastores que caminan con su pueblo y no se separan de \u00e9l\u201d<\/em> (ib\u00edd.), que lo acompa\u00f1an con mansedumbre y solidaridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Concluye el Papa sus catequesis con una exhortaci\u00f3n a no dejarnos vencer por el cansancio, fomentando una actitud de entusiasmo realista, sabedores de nuestras limitaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para los momentos de dificultad, dos consejos. Primero, en expresi\u00f3n de san Agust\u00edn, <em>\u201cdespertar a Cristo\u201d<\/em> que a veces parece dormir en nosotros como en la barca (cfr. <em>Discursos<\/em> 163, B 6): <em>\u201cDebemos despertar a Cristo en nuestro coraz\u00f3n y solo entonces podremos contemplar las cosas con su mirada, porque \u00c9l ve m\u00e1s all\u00e1 de la tormenta. A trav\u00e9s de su mirada serena podemos ver un panorama que, solos, ni siquiera logramos imaginar\u201d<\/em> (<em>Audiencia general<\/em> 10-XI-2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, no cansarnos de invocar al Esp\u00edritu Santo con la oraci\u00f3n <em>\u201cVen, Esp\u00edritu Santo\u201d,<\/em> como hicieron Mar\u00eda y los disc\u00edpulos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el servicio por amor hacer plena la libertad bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo. Y esa libertad se acompa\u00f1a de alegr\u00eda y madurez. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Pablo se opone a la \u201chipocres\u00eda\u201d (Gal 2, 13). 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Amor a la verdad, sabidur\u00eda y fraternidad&nbsp; \u201cEl hip\u00f3crita\u201d \u2013se\u00f1ala Francisco\u2013 \u201ces una persona que finge, adula y enga\u00f1a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":17017,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[59,537],"tags":[599,396,4],"class_list":["post-17015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-familia","tag-papa-francisco","tag-roma","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17015\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}