{"id":15583,"date":"2020-09-17T09:16:00","date_gmt":"2020-09-17T08:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=15583"},"modified":"2022-01-10T10:49:02","modified_gmt":"2022-01-10T09:49:02","slug":"dostoyevski-en-la-teologia-del-siglo-xx-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/dostoyevski-en-la-teologia-del-siglo-xx-2\/","title":{"rendered":"Dostoyevski en la Teolog\u00eda del siglo XX"},"content":{"rendered":"\n<p>Su vida (1821-1881) puede ser considerada su principal novela, e inspiraci\u00f3n de todas las que escribi\u00f3. Naci\u00f3 y vivi\u00f3 su ni\u00f1ez en un hospital de pobres, del que su padre era director. De joven se dej\u00f3 llevar por el juego (herida que no cerr\u00f3) y conect\u00f3, como sus amigos, con las ideas modernas, ilustradas, positivistas, liberales y socialistas que llegaban desde Occidente (y que luego odiar\u00e1) y combat\u00edan con prepotencia el mundo tradicional y la religi\u00f3n tradicional, cristiana. Sorprendido por la polic\u00eda zarista en un grupo \u201crevolucionario\u201d (bastante inocente en realidad), fue condenado a muerte. Despu\u00e9s de nueve meses de c\u00e1rcel, le fue conmutada la pena por 4 a\u00f1os de trabajos forzados en Siberia, a los que siguieron 5 de servicio como soldado raso en Kazajst\u00e1n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Descubrir el pueblo ruso y la fe<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Diez a\u00f1os en contacto con lo m\u00e1s bajo, adem\u00e1s de la infancia. Pero entre aquellas gentes y en aquellos lugares apartados, descubri\u00f3 la inmensa piedad cristiana (poco ilustrada) del pueblo ruso. Tambi\u00e9n la conciencia del pecado y, en muchos casos, la incapacidad de superarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda de todo, pero tambi\u00e9n creyentes que aceptaban sus penas y eran misericordiosos con los dem\u00e1s y con el propio Dostoyevski, tan golpeado por la fortuna. Se convirti\u00f3. Pas\u00f3 a ser un partidario del pueblo y de su amor por la pasi\u00f3n de Cristo y su misericordia con los que sufren. Y se sentir\u00e1 enfrente de esas ideas occidentales que, con diversas f\u00f3rmulas, quieren construir una sociedad nueva, ilustrada y sin Dios. Piensa que esas ideas proceden del catolicismo occidental, que detesta (y no conoce). Adem\u00e1s, comparte la idea tradicional de que Rusia es el reducto cristiano, despu\u00e9s de que el Occidente cristiano se separara y cayera en la herej\u00eda y el Imperio Bizantino fuera destruido por el islam. Tiene la misi\u00f3n hist\u00f3rica de llevar el Evangelio a toda la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Cristo yacente<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>\u00c9l mismo, como epil\u00e9ptico, irascible y jugador compulsivo, y siempre perseguido por las deudas (porque sostiene a muchos familiares), conoce bien los agujeros de la libertad y sus abismos. Las mismas crisis epil\u00e9pticas son momentos de lucidez y liberaci\u00f3n de tanta carga.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1867, con 46 a\u00f1os, se casa (en segundas nupcias) con una chica encantadora, que le ha ayudado a escribir <em>El jugador<\/em>. Y pasan unos meses en Suiza, siempre pidiendo adelantos por sus obras y comidos por las deudas (ella empe\u00f1a varias veces su alianza y sus vestidos).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muere a los dos meses una hijita nacida all\u00ed. Y un d\u00eda en el museo de Basilea, se tropieza con el Cristo yacente de Holbein, puesto sobre una s\u00e1bana, con la piel cadav\u00e9rica, las huellas de todos los suplicios, los ojos desorbitados y el rostro desencajado. No se cansa de mirarlo (lo cuenta ella en su diario). Sabe que ese es el m\u00e9todo de Dios, hasta d\u00f3nde llega la derrota del bien por el pecado, y hasta d\u00f3nde llega el amor en la redenci\u00f3n por el sufrimiento. Es la fuerza y tambi\u00e9n el esc\u00e1ndalo de la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Desde 1867, obras y personajes<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Son los a\u00f1os m\u00e1s fecundos. Se suceden las obras con sus inolvidables personajes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo 1867, <em>Crimen y Castigo<\/em>, con el emancipado y \u201cmoderno\u201d Raskolnikov, el desgraciado borrach\u00edn Marmeladov y su hija Sonia, el alma buena, prostituida para sostener a la familia, y que redimir\u00e1 a Raskolnikov.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1870, <em>El idiota<\/em>, con el c\u00e1ndido y desconcertante pr\u00edncipe Mischkin, epil\u00e9ptico y bueno hasta el sacrificio. En 1871, los <em>Demonios<\/em> o <em>Los endemoniados<\/em>, verdadera profec\u00eda de la construcci\u00f3n de una sociedad sin Dios. En 1875, <em>El adolescente<\/em>, menos conocida, donde un chico conoce la lucha entre el bien y el mal en la vida de su padre. En 1879, la obra cumbre, <em>Los hermanos Karamazov<\/em>, con una fant\u00e1stica galer\u00eda de personajes: el padre, Fiodor, burgu\u00e9s, vulgar y carnal, y sus tres hijos: el liberado y moderno (y ateo) Iv\u00e1n; Dimitri (Mitia) que, de entrada, se parece a su padre; y Aliosha (Alexis) que quiere ser monje; y su maestro espiritual, el venerable monje Z\u00f3sima, y el cuarto y no reconocido hijo bastardo (Smerdiakov), con todas las semillas del mal&#8230;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todos los personajes llevan dentro o se tropiezan fuera con el drama del mal. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Impacto teol\u00f3gico<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Desde finales del XIX se recibi\u00f3 la obra de Dostoyevski. Y dej\u00f3 pasmados a tantos te\u00f3logos de primera fila. Entre los protestantes, destaca Karl Barth. Entre los ortodoxos, el grupo de intelectuales cristianos emigrados a Par\u00eds con la revoluci\u00f3n rusa: los pensadores Berdiaev y Chestov. Los te\u00f3logos: Boulgakov, Florovsky, y especialmente Evdokimov, que estudiar\u00e1 profundamente el mal en su obra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, la teolog\u00eda ortodoxa tradicional no conect\u00f3 con \u00e9l. Entre los cat\u00f3licos, muchos, pero vale la pena centrarse en los maestros: Guardini, De Lubac y Charles Moeller.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Romano Guardini y los personajes<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Guardini se fij\u00f3 muy pronto en la obra de Dostoyevski, al iniciar sus cursos sobre la <em>Weltanschauung<\/em> cristiana en Berl\u00edn. Y en 1930, aprovech\u00f3 unas conferencias para ordenar sus ideas: <em>El universo religioso de Dostoyevski <\/em>(Emec\u00e9, Buenos Aires 1954). Est\u00e1 centrado en los personajes y manifiesta un dominio envidiable del conjunto de la obra. Con sus palabras: <em>\u201cLos siete cap\u00edtulos que componen este libro tratan del elemento religioso y su problem\u00e1tica en la obra de Dostoyevski considerados a trav\u00e9s de sus cinco grandes creaciones: <\/em>Crimen y castigo<em>, <\/em>El idiota<em>, <\/em>Demonios<em>, <\/em>Un adolescente<em>, y <\/em>Los hermanos Karamazov<em> [\u2026]. En \u00faltima instancia todos los personajes de Dostoievsky est\u00e1n determinados por fuerzas y elementos de orden religioso\u201d<\/em> (11). <em>\u201cEs un creador de personalidades humanas de una grandeza tal que solo es posible irla midiendo poco a poco\u201d<\/em> (256).<\/p>\n\n\n\n<p>Estudia primero el pueblo, con su sencilla piedad (y un tanto de paganismo) y especialmente con esas mujerucas llenas de compasi\u00f3n. <em>\u201cPara Dostoievsky, lo mismo que para todos los grandes rom\u00e1nticos, la palabra \u2018pueblo\u2019 despierta resonancias de veneraci\u00f3n\u201d<\/em> (17). En contraste con la \u201csociedad\u201d occidental, que ha perdido sus ra\u00edces en la naturaleza, en la tradici\u00f3n y en el cristianismo. El pueblo es la unidad natural y no el individuo. Venera a sus santos, a sus monjes, a sus iconos y lleva sin quejarse una vida dura. El cap\u00edtulo 2 sigue esa mansedumbre y dos Sonias, fant\u00e1sticas figuras femeninas; la primera, la mujer del \u201cperegrino ruso\u201d Makar (de <em>El adolescente<\/em>). La segunda, de <em>Crimen y castigo<\/em>, quiz\u00e1 el personaje m\u00e1s conmovedor de todos. En el cap\u00edtulo 3, se estudian los religiosos, el peregrino Makar, y el <em>staretz<\/em> Z\u00f3sima (de <em>Los hermanos Karamozov<\/em>), hombre bueno y sabio que sabe dirigir almas.<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo 4 \u00edntegro est\u00e1 centrado en Alioscha, el joven hermano menor de los Karamazov. Quiere ser monje y parece un \u00e1ngel. Aunque su hermano Iv\u00e1n, en una memorable conversaci\u00f3n, le advierte que \u00e9l tambi\u00e9n es un Karamazov y que en su sangre habr\u00e1 tempestades. Y las hay, porque su candidez es probada. Admira a Z\u00f3sima, pero, al final, no est\u00e1 a su altura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo 5, con el t\u00edtulo de <em>Rebeld\u00eda<\/em>, estudia la sorprendente y larga <em>Leyenda del Gran Inquisidor<\/em>, hombre supuestamente de Dios, que prescinde y suplanta a Dios: es un error dejar a la gente una libertad con la que puede pecar (en eso Dios se equivoca); basta mantenerlos satisfechos. Tambi\u00e9n los modernos quieren suplantar a Dios y ser m\u00e1s razonables, prescindiendo de la locura del pecado y de la cruz. Entre ellos Iv\u00e1n Karamazov, tambi\u00e9n tratado aqu\u00ed. Esto conecta con el cap\u00edtulo 6, dedicado a la \u201cimpiedad\u201d, principalmente en <em>Los endemoniados<\/em>, y la contraposici\u00f3n entre el increyente sin m\u00e1s (Kirilov) y el que, en el fondo, odia a Dios y los que se lo recuerdan (Stavrogrin). Finalmente (cap. 7), se estudia la figura cr\u00edstica del pr\u00edncipe Mischkin, abocada al fracaso. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El drama del humanismo ateo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Esta obra famos\u00edsima de De Lubac fue concebida durante la segunda guerra mundial, ante el desastre ocasionado por las culturas ateas (nazismo y comunismo) y el ate\u00edsmo prepotente (y a veces insolente) de radicales y positivistas en la pol\u00edtica y la cultura. La tesis del libro, inspirada o por lo menos ilustrada en Dostoyevski, es: <em>\u201cNo es verdad que el hombre [\u2026] no pueda organizar la tierra sin Dios. Lo cierto es que sin Dios, no puede, a fin de cuentas, m\u00e1s que organizarla contra el hombre\u201d<\/em> (Encuentro, Madrid 1990, 11).<\/p>\n\n\n\n<p>Se divide en tres partes. En la primera contrapone Nietzsche con Kierkegaard. Los dos existencialistas y (como Dostoyevski) enojados por la falsedad burguesa, pero Kierkegaard encuentra su autenticidad en someterse a Dios y Nietzsche en prescindir de \u00c9l. Kierkegaard sabe que necesita ser perdonado. Y Nietzsche asume la libertad de vivir por la propia cuenta, porque Dios es un l\u00edmite y, adem\u00e1s, una ficci\u00f3n. Estamos solos. La segunda parte explica a Comte y su pretensi\u00f3n positivista (hasta el rid\u00edculo).<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera parte lleva el significativo t\u00edtulo <em>Dostoyevski profeta<\/em>. Lo compara, primero, con Nietzsche. Despu\u00e9s, viene un maravilloso cap\u00edtulo (III,2), que es <em>La quiebra del ate\u00edsmo<\/em>. Los tremendos agujeros del proyecto ateo, con tres sugerentes puntos: <em>El hombre Dios<\/em>, que es el proyecto de sustituir a Dios. <em>La torre de Babel<\/em>, una construcci\u00f3n <em>\u201cno para subir al cielo, sino para bajarlo a la tierra\u201d<\/em> (229): hay dos f\u00f3rmulas, el realismo del <em>Gran Inquisidor <\/em>(todos quietos) y el romanticismo de los socialismos ut\u00f3picos, que se vuelven criminales (demon\u00edacos) en cuando se intentan (<em>Los endemoniados<\/em>). El tercer punto es <em>El palacio de Cristal<\/em>; <em>\u201ceste palacio es el universo de la raz\u00f3n, tal como lo han concluido la ciencia y la filosof\u00eda modernas\u201d<\/em> (238). Quieren ser solo naturales y no pueden, porque la naturaleza est\u00e1 herida y creada y destinada a Dios.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sabidur\u00eda griega y paradoja cristiana<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Es un libro genial del sacerdote y profesor de Lovaina Charles Moeller, famoso por sus 8 vol\u00famenes de <em>Literatura del siglo XX y cristianismo<\/em>. Se le ocurri\u00f3 comparar c\u00f3mo tratan las grandes cuestiones existenciales el mundo cl\u00e1sico, griego y romano, y el cristiano. Y eligi\u00f3 grandes obras literarias para ilustrarlo. Primero, el pecado. En realidad desconocido en la literatura cl\u00e1sica, donde los protagonistas son sorprendidos por las batallas que los dioses dan en ellos (las pasiones). En contraste, los an\u00e1lisis de Shakespeare y Dostoyevski identifican la libertad y sus ca\u00eddas y l\u00edmites. Estudia en Dostoyevski las diferencias entre el pecado de debilidad (Marmeladov) y <em>\u201cel pecado contra la luz\u201d<\/em> (Ivan K., Stavrogin).<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda parte, <em>El problema del sufrimiento<\/em>. Los cl\u00e1sicos solo sab\u00edan responder manteniendo el tipo con la m\u00e1xima dignidad posible. Los cristianos han sido introducidos en su sentido por la cruz de Cristo, escandalosa para la raz\u00f3n. Por eso estudia <em>La elevaci\u00f3n por el sufrimiento en Shakespeare y en Dostoyevski<\/em>: <em>\u201clos esponsales con el dolor\u201d, \u201cel sufrimiento redentor\u201d <\/em>y<em> \u201cla alegr\u00eda de la cruz\u201d<\/em>. Es el mundo del justo doliente, de los <em>\u201chumillados y ofendidos\u201d<\/em>, de la victoria escandalosa del mal sobre el bien. Pero es <em>\u201cCristo crucificado el que explica la paradoja del justo doliente, un Dios que se humilla y desciende al hombre\u201d<\/em> (183).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La belleza que salvar\u00e1 al mundo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Una consideraci\u00f3n de Dostoyevski acabar\u00e1 teniendo adem\u00e1s un inmenso impacto teol\u00f3gico. Es la pregunta que se le dirige al pr\u00edncipe Mischkin: <em>\u201c\u00bfEs cierto, Pr\u00edncipe, que dijiste alguna vez que la belleza salvar\u00e1 el mundo?\u201d<\/em>. No contesta con palabras, pero contesta con su vida. La belleza que salva es la del amor que llega al sacrificio redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Blondel hab\u00eda advertido que, en la cultura moderna, el camino del conocimiento cosmol\u00f3gico se ha cegado para llegar a Dios, y tambi\u00e9n el camino moral, por el estudio de libertad humana (el bien moral). Queda el camino de la belleza. Von Balthasar lo plantea tambi\u00e9n en <em>Solo el amor es digno de fe<\/em>. Y lo intenta en toda su obra, que quiere mostrar hasta qu\u00e9 punto la <em>k\u00e9nosis<\/em> de Cristo, por amor, es la verdadera belleza y verdadero signo de Dios en este mundo, prolongado en el ejercicio de la caridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En su discurso del premio Nobel (1972), Solzhenitsyn, con las tragedias del siglo XX a cuestas, record\u00f3: <em>\u201cSolo la belleza salvar\u00e1 el mundo\u201d<\/em>. <em>\u201cLa antigua trinidad de Verdad, Bondad y Belleza no es simplemente una f\u00f3rmula vac\u00eda y deste\u00f1ida como pensamos en los d\u00edas de nuestra pretenciosa y materialista juventud. Si las copas de estos tres \u00e1rboles convergen como lo afirmaban los escol\u00e1sticos, si los sistemas demasiado obvios, demasiado directos de Verdad y Bondad quedan aplastados, cortados, impedidos para abrirse paso, entonces, quiz\u00e1s, los fant\u00e1sticos, impredecibles, inesperados reto\u00f1os de la belleza emerger\u00e1n y ascender\u00e1n hacia el mismo lugar [\u2026]. Entonces, la observaci\u00f3n de Dostoyevski, \u2018La belleza salvar\u00e1 al mundo\u2019, no ser\u00e1 una frase soltada sin m\u00e1s sino una profec\u00eda. Despu\u00e9s de todo, a \u00e9l le fue dado ver m\u00e1s all\u00e1, siendo, como fue, un hombre portentosamente iluminado\u201d. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su vida (1821-1881) puede ser considerada su principal novela, e inspiraci\u00f3n de todas las que escribi\u00f3. Naci\u00f3 y vivi\u00f3 su ni\u00f1ez en un hospital de pobres, del que su padre era director. 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