{"id":14895,"date":"2021-09-20T08:38:38","date_gmt":"2021-09-20T07:38:38","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=14895"},"modified":"2021-09-20T08:38:40","modified_gmt":"2021-09-20T07:38:40","slug":"flannery-oconnor-1925-1964-una-escritora-inquietante-para-el-lector-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/flannery-oconnor-1925-1964-una-escritora-inquietante-para-el-lector-de-hoy\/","title":{"rendered":"Flannery O\u2019Connor (1925-1964) Una escritora inquietante para el lector de hoy"},"content":{"rendered":"\n<p>Flannery O\u2019Connor (1925-1964), escritora cat\u00f3lica del sur de los Estados Unidos, es considerada como una de las autoras m\u00e1s importantes del siglo XX. Personalmente nunca conect\u00e9 con sus relatos tremendistas. Sin embargo, me impresiona su capacidad de llegar hoy en d\u00eda a nuevos lectores. Transcribo lo que me escribe Teresa Kamel desde Los \u00c1ngeles:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHace varios a\u00f1os, pas\u00e9 la ma\u00f1ana de mi cumplea\u00f1os ahogada en agon\u00eda existencial. Acostada en la cama, lament\u00e9 silenciosamente los a\u00f1os que dejaba atr\u00e1s, deseando una manera de regresar y recuperar la identidad de la ni\u00f1a de ayer. Tem\u00eda a los a\u00f1os que me esperaban y al peso de sus exigencias y promesas inciertas. Ten\u00eda cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00ed acompa\u00f1ada cuando encontr\u00e9 durante mis a\u00f1os universitarios los escritos de Flannery O\u2019Connor. En su obra vi cristalizado de manera palpable y profunda mi temor infantil al paso del tiempo. Para O\u2019Connor, cat\u00f3lica devota hasta su muerte, la conversi\u00f3n espiritual no es un proceso, sino una bofetada, y la hora de la verdad viene aunque una no est\u00e9 lista. Sus personajes llegan a encontrarse no solo con su propia banalidad y pobreza interior, sino tambi\u00e9n con la oportunidad de aceptar hasta sus fallos m\u00e1s pat\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema de la realizaci\u00f3n espiritual deja una huella marcada en <em>Un hombre bueno es dif\u00edcil de encontrar<\/em> (1955). Se trata de uno de los relatos m\u00e1s conocidos de O\u2019Connor. Comienza de una manera sencilla: una abuela va de viaje en coche de Georgia a Florida con su hijo Bailey, su nuera y sus tres nietos. La historia es c\u00f3mica, burl\u00e1ndose de las preocupaciones superficiales de la abuela (cuando hablaba de esta historia, Flannery se referir\u00eda a ella como <em>\u201cla anciana tonta\u201d<\/em>). Sin embargo, la recepci\u00f3n del relato fue escandalosa por la abrupta violencia que sigue: un grupo de presos encuentra a la familia y los mata uno a uno. La abuela es la \u00faltima en morir. Despu\u00e9s de matarla, su asesino, el l\u00edder de los presos \u2014conocido como <em>\u201cthe Misfit\u201d<\/em> [el Desequilibrado]\u2014 dice a sus compa\u00f1eros que <em>\u201chabr\u00eda sido una buena mujer si hubiera tenido a alguien cerca que le disparara cada minuto de su vida\u201d<\/em>. No es sorprendente que esta frase concentrara el disgusto de cr\u00edticos y lectores.<\/p>\n\n\n\n<p>El final de este cuento tambi\u00e9n me caus\u00f3 cierta angustia cuando lo le\u00ed por primera vez. \u00bfC\u00f3mo una vida puede acabar de una manera tan abrupta, con tan poca compasi\u00f3n y sin preparaci\u00f3n alguna? En realidad, O\u2019Connor sab\u00eda la respuesta mejor que nadie. A los veinticinco a\u00f1os fue diagnosticada de <em>lupus eritematoso<\/em>, la misma enfermedad autoinmune que hab\u00eda matado a su padre en 1941. Aunque el pron\u00f3stico inicial era prometedor, los s\u00edntomas de su enfermedad comenzaron a causar efecto r\u00e1pidamente, limitando su movilidad y sus fuerzas. Muri\u00f3 catorce a\u00f1os despu\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>O\u2019Connor sab\u00eda que su vocaci\u00f3n era la escritura y su encuentro con una muerte inminente le dio un sentido de urgencia para completar su misi\u00f3n. <em>Un hombre bueno es dif\u00edcil de encontrar<\/em> sugiere que la conciencia de su vocaci\u00f3n no le deja lugar para la vanidad. Su protagonista manifiesta una preocupaci\u00f3n por valores que no le ayudar\u00e1n en sus \u00faltimos momentos. La abuela se prepara para el viaje con un sombrero que aseguraba que <em>\u201cen caso de accidente, cualquiera que la viera muerta en la carretera sabr\u00eda al instante que era una dama\u201d.<\/em> Insiste en dar una vuelta para visitar una mansi\u00f3n que conoc\u00eda de ni\u00f1a; miente a sus nietos para suscitar su inter\u00e9s al decirles que hay un panel secreto en la casa y Bailey se ve obligado a cambiar de ruta para calmar el alboroto que la abuela ha causado en sus nietos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estos episodios no carecen de humor e iron\u00eda, sirven como motivo de su muerte. El desv\u00edo en el que tanto insiste les lleva a encontrarse con sus asesinos despu\u00e9s de un accidente. El sombrero quedar\u00e1 roto y arrojado en el suelo, donde ella misma yacer\u00e1 muerta. Que las intenciones de la abuela nunca fueran mal\u00e9volas no tiene importancia: sus manipulaciones y prioridades desordenadas impiden que la familia llegue a su destino, llev\u00e1ndolos a la muerte. Sin embargo, el desarrollo espiritual de la protagonista no aparece hasta su di\u00e1logo con el Desequilibrado acerca del bien y el mal: <em>\u201cSi rezaras, Cristo te ayudar\u00eda\u201d,<\/em> llega a decirle. Despu\u00e9s del asesinato de su familia, la abuela experimenta un cambio radical. Al ver al Desequilibrado con la camisa de su hijo, lo toca exclamando:<em> \u201c\u00a1Si eres uno de mis ni\u00f1os! \u00a1Eres uno de mis hijos!\u201d.<\/em> Este retrocede<em> \u201ccomo si le hubiera mordido una serpiente\u201d<\/em> y le dispara a la abuela en el pecho. Es un final estremecedor, muy propio de Flannery O\u2019Connor.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque su prosa es elegante y poderosa, su contenido es violento, morboso e inquietante. La belleza es un medio que O\u2019Connor utiliza para ir m\u00e1s all\u00e1 de la vanidad y del pecado, para que, al encontrarse con uno mismo, pueda encontrarse tambi\u00e9n con Dios. La muerte de la abuela es, en toda su violencia, un acto de redenci\u00f3n. Por primera vez en el cuento, la abuela acepta la oportunidad de amar a otro. Reconoce su identidad de madre, dispuesta a querer al hombre que tiene su vida en las manos. Para O\u2019Connor es el momento de gracia al que estamos llamados. La vida, la obra y el tiempo llegan en el momento en que los aceptamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed la poderosa descripci\u00f3n de Teresa Kamel acerc\u00e1ndonos a Flannery O\u2019Connor a partir de su relato <em>Un hombre bueno es dif\u00edcil de encontrar<\/em>. La lectura de este y de sus dem\u00e1s relatos es muy recomendable para quienes deseen ser vapuleados en lo m\u00e1s \u00edntimo. Aunque quiz\u00e1 no sea adecuada para personas m\u00e1s sensibles, O\u2019Connor puede hacer reaccionar a algunos j\u00f3venes de hoy. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Flannery O\u2019Connor (1925-1964), escritora cat\u00f3lica del sur de los Estados Unidos, es considerada como una de las autoras m\u00e1s importantes del siglo XX. Personalmente nunca conect\u00e9 con sus relatos tremendistas. Sin embargo, me impresiona su capacidad de llegar hoy en d\u00eda a nuevos lectores. 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