{"id":14884,"date":"2021-08-31T10:15:39","date_gmt":"2021-08-31T09:15:39","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=14884"},"modified":"2021-08-31T12:10:51","modified_gmt":"2021-08-31T11:10:51","slug":"el-profetismo-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/el-profetismo-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"El profetismo de la mujer"},"content":{"rendered":"<p>La novelista norteamericana Louisa May Alcott (1832-1888), que trabaj\u00f3 mucho por la abolici\u00f3n de la esclavitud y por la inclusi\u00f3n de las mujeres en los sufragios, narra con gran sensibilidad la vida de las cuatro hijas del matrimonio March (Meg, Jo, Beth y Amy), en la popular&nbsp;<em>Mujercitas (Little Women)<\/em>&nbsp;y en sus dos secuelas:&nbsp;<em>Buenas esposas (Good Wives)<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Los muchachos de Jo (Little Men).<\/em>&nbsp;Describe la amable y recia pedagog\u00eda de un hogar cristiano, que debe afrontar diversos sufrimientos y dificultades. Superando prejuicios clasistas, excesos del temperamento, enfermedades, separaciones por la guerra, as\u00ed como la penuria econ\u00f3mica, las j\u00f3venes llegan a convertirse en profesionales responsables y en esposas y madres cultivadas.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery (1874-1942) cre\u00f3 la encantadora figura de Anne Shirley, en la famosa novela&nbsp;<em>Ana de Tejas verdes<\/em>&nbsp;(<em>Anne of Green Gables<\/em>) y en los siete libros posteriores de la serie: la ni\u00f1a hu\u00e9rfana &#8211; adoptada por los due\u00f1os de la granja llamada&nbsp;<em>Tejas verdes<\/em>, hermano y hermana, solteros y mayores (Matthew y Marilla)- vivaracha, inteligente, original, impulsiva, cari\u00f1osa y tozuda. Cuenta la apasionante historia de esta mujer dotada de gran personalidad, que ilumina con su agudo ingenio y su ardiente amor las mentes y los corazones a su alrededor, y que lleg\u00f3 a formar una hermosa familia cristiana con muchos hijos y nietos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El genio de la mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En estas figuras literarias femeninas encontramos la plasmaci\u00f3n de lo que Juan Pablo II denominaba el \u201cgenio\u201d y el \u201cprofetismo\u201d de la mujer, que nace de su apertura constitutiva a la&nbsp;<em>maternidad:<\/em>&nbsp;es decir, de su vocaci\u00f3n a recibir, engendrar, cuidar y educar la vida humana incipiente, d\u00e9bil y necesitada (cf. carta apost\u00f3lica&nbsp;<em>Mulieris dignitatem<\/em>&nbsp;sobre la dignidad y la vocaci\u00f3n de la mujer<em>,&nbsp;<\/em>15-8-1988,&nbsp;nn. 29-30; v\u00e9ase tambi\u00e9n: Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe,&nbsp;<em>Carta sobre la colaboraci\u00f3n del hombre y de la mujer en la Iglesia y en el mundo<\/em>, 31-5-2004, III: Actualidad de los valores femeninos en la vida de la sociedad).<\/p>\n\n\n\n<p>De modo sint\u00e9tico podemos considerar que la\u00a0<em>identidad<\/em>\u00a0y la\u00a0<em>misi\u00f3n\u00a0<\/em>espec\u00edfica de la mujer incluye estos valores:\u00a0su capacidad e intuici\u00f3n peculiar para descubrir con prontitud y asombro el\u00a0<em>valor \u00fanico y sagrado\u00a0<\/em>de cada persona; su don peculiar para\u00a0<em>acoger<\/em>\u00a0responsable y afectuosamente la\u00a0<em>vida\u00a0<\/em>humana que se le conf\u00eda; su acierto para entender y vivir con gozo el verdadero\u00a0<em>orden<\/em>\u00a0<em>del amor<\/em>\u00a0y de la belleza;\u00a0su comprensi\u00f3n de la llamada originaria al\u00a0<em>servicio<\/em>\u00a0sacrificado y gratuito al pr\u00f3jimo;\u00a0su fortaleza y madurez interior, desarrollada mediante la\u00a0<em>perseverancia<\/em>\u00a0en el logro del bien en medio de las dificultades y penurias;\u00a0su entrega, ternura, cordialidad y sensibilidad, especialmente para\u00a0<em>acompa\u00f1ar y promover<\/em>\u00a0con cari\u00f1o, paciencia y exigencia a las personas concretas en su\u00a0<em>formaci\u00f3n<\/em>\u00a0espiritual y tambi\u00e9n en sus\u00a0<em>sufrimientos;<\/em> su comprensi\u00f3n clarividente del\u00a0<em>lenguaje<\/em>\u00a0filial, esponsalicio y generativo del\u00a0<em>cuerpo humano<\/em>\u00a0en su masculinidad y feminidad, con sus diversas implicaciones adecuadas en las actitudes y en las relaciones humanas;\u00a0su vivencia de la importancia del\u00a0<em>compromiso<\/em>\u00a0y de la\u00a0<em>fidelidad,\u00a0<\/em>experimentada y afirmada como exigencia profundamente acorde en el trato entre las personas;\u00a0su sabia perspicacia y diligente esmero para guardar en el coraz\u00f3n la\u00a0<em>memoria agradecida<\/em>\u00a0de la historia familiar y de los dones recibidos;\u00a0y, en fin, su delicado\u00a0<em>sentido religioso,<\/em>\u00a0con una pronta orientaci\u00f3n a la relaci\u00f3n -\u00edntima y confiada (de t\u00fa a T\u00fa), obediente y generosa- con el Dios revelado, que le permite captar en las vicisitudes y acciones de la existencia temporal la perspectiva o el horizonte trascendente de la\u00a0<em>vida eterna<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Gracias, mujer!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Juan Pablo II conclu\u00eda su&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/letters\/1995\/documents\/hf_jp-ii_let_29061995_women.html\">Carta a las mujeres<\/a>&nbsp;<\/em>(29-6-1995), con un sentido canto de agradecimiento al don de la mujer para el mundo y para cada hombre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTe doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegr\u00eda y los dolores de parto en una experiencia \u00fanica, la cual te hace sonrisa de Dios para el ni\u00f1o que viene a la luz y te hace gu\u00eda de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre mediante una relaci\u00f3n de rec\u00edproca entrega, al servicio de la comuni\u00f3n y de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al n\u00facleo familiar y tambi\u00e9n al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuici\u00f3n, generosidad y constancia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los \u00e1mbitos de la vida social, econ\u00f3mica, cultural, art\u00edstica y pol\u00edtica, mediante la indispensable aportaci\u00f3n que das a la elaboraci\u00f3n de una cultura capaz de conciliar raz\u00f3n y sentimiento, a una concepci\u00f3n de la vida siempre abierta al sentido del \u00abmisterio\u00bb, a la edificaci\u00f3n de estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas m\u00e1s ricas de humanidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la m\u00e1s grande de las mujeres, la Madre de Cristo, el Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta \u00abesponsal\u00bb, que expresa maravillosamente la comuni\u00f3n que \u00c9l quiere establecer con su criatura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy gracias, mujer, \u00a1por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuici\u00f3n propia de tu feminidad enriqueces la comprensi\u00f3n del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas\u201d.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La novelista norteamericana Louisa May Alcott (1832-1888), que trabaj\u00f3 mucho por la abolici\u00f3n de la esclavitud y por la inclusi\u00f3n de las mujeres en los sufragios, narra con gran sensibilidad la vida de las cuatro hijas del matrimonio March (Meg, Jo, Beth y Amy), en la popular&nbsp;Mujercitas (Little Women)&nbsp;y en sus dos secuelas:&nbsp;Buenas esposas (Good [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":14900,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[551,548],"tags":[599],"class_list":["post-14884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia","category-foco","tag-familia","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}