{"id":14582,"date":"2017-10-16T09:48:00","date_gmt":"2017-10-16T08:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=14582"},"modified":"2021-08-16T10:24:21","modified_gmt":"2021-08-16T09:24:21","slug":"los-cinco-pasos-del-misterio-en-la-tradicion-del-oratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/los-cinco-pasos-del-misterio-en-la-tradicion-del-oratorio\/","title":{"rendered":"Los cinco pasos del misterio. En la tradici\u00f3n del Oratorio"},"content":{"rendered":"<p>Un viernes por la noche, un amigo sacerdote que estaba en Roma, paseaba por el <em>Corso Vittorio Emmanuele<\/em> y al cruzar por delante de una iglesia se sorprendi\u00f3 al verla abierta a una hora inusual. Por la calle abundaban los grupos de j\u00f3venes que buscan los bares, arreglados para pasar la noche en cualquier lugar que les ofrezca diversi\u00f3n. Sin embargo, comprob\u00f3 con asombro que muchos de ellos no se acercaban a los locales de copas que abundaban por ese barrio, con el reclamo de su m\u00fasica y el ruido de sus conversaciones. Se dirig\u00edan al templo, que tambi\u00e9n abr\u00eda sus puertas a la ciudad, a un mundo controlado por los planificadores del bienestar, que se obstina en dar la espalda a Dios. Es la propuesta joven de una Iglesia joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos chicos y chicas que entraban en la iglesia no lo hac\u00edan con la sensaci\u00f3n de estar perdiendo el tiempo, o malgastando sus horas de ocio. Se les ve\u00eda decididos a rezar, convencidos de estar disfrutando realmente de la noche, en un lugar donde no se ofrecen consumiciones ni se escuchan las canciones de moda. All\u00ed se encontr\u00f3 con cientos de personas, sentadas en los bancos y en el suelo, que escuchaban en silencio y con atenci\u00f3n inusual las palabras de un sacerdote. Les hablaba de un texto de la Biblia, y sus palabras no eran el relato de una historia antigua, sino algo vivo, que formaba parte de la historia de quienes le escuchaban. All\u00ed desfilaban los anhelos de un coraz\u00f3n joven, sus esperanzas, sus angustias, sus ilusiones\u2026 y todos estos interrogantes encontraban respuesta en la vida de una persona: Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez en m\u00e1s parroquias se repiten encuentros como el narrado, adaptados a un p\u00fablico juvenil, que llaman la atenci\u00f3n por lo desacostumbrado de su hora, del lugar en el que se realizan, o de la metodolog\u00eda que emplean. Uno de ellos es el que desarrolla la Congregaci\u00f3n del Oratorio de San Felipe Neri, en la parroquia de <em>Santa Mar\u00eda in Vallicella<\/em> en Roma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Peregrinaci\u00f3n a las siete iglesias<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Una de las propuestas de san Felipe Neri consiste en la peregrinaci\u00f3n a algunos lugares santos de la ciudad de Roma. Desde la iglesia de <em>San Jer\u00f3nimo<\/em> se dirig\u00edan a <em>San Pedro<\/em> para rezar ante la tumba del primer Papa. A continuaci\u00f3n atend\u00edan a los enfermos de un hospital y luego acud\u00edan a <em>Santa Mar\u00eda la Mayor,<\/em> donde sol\u00edan detenerse tambi\u00e9n para tomar alimento y recobrar fuerzas antes de afrontar las siguientes etapas de su peregrinaje: la bas\u00edlica de <em>san Pablo<\/em> y las <em>catacumbas de san Sebasti\u00e1n<\/em>. Despu\u00e9s de celebrar la misa emprend\u00edan el camino de regreso visitando las bas\u00edlicas de <em>San Juan de Letr\u00e1n<\/em> y de la <em>Santa Cruz en Jerusal\u00e9n<\/em>. Al camino se a\u00f1adi\u00f3 la visita a <em>San Lorenzo<\/em>, para terminar con el rezo de la Salve de nuevo en la bas\u00edlica de <em>Santa Mar\u00eda la Mayor<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un recorrido romano que sus participantes comenzaron a llamar familiarmente \u201cvisitas\u201d, como se hace entre amigos que acuden a una casa para entablar conversaci\u00f3n o llevar alg\u00fan obsequio. La diferencia era que aqu\u00ed las casas que se visitaban correspond\u00edan a lugares vinculados a la memoria cristiana de la ciudad de Roma. Lo que empez\u00f3 en 1551 como una propuesta familiar de san Felipe Neri a su grupo de acompa\u00f1antes, fue adquiriendo popularidad, de modo que en pocos a\u00f1os los participantes en esta \u201cvisitas\u201d llegaba a millares de personas. En realidad se trataba de retomar la antigua tradici\u00f3n medieval de la peregrinaci\u00f3n a las tumbas de Pedro y Pablo, y se empleaban dos d\u00edas para ampliar el recorrido a \u201clas siete iglesias\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy esta peregrinaci\u00f3n sigue atrayendo a los fieles, en especial a los j\u00f3venes, pues se trata de un recorrido exigente, de 25 kil\u00f3metros y cerca de 12 horas de caminata. Se parte a las 7.30 de la tarde, despu\u00e9s de la misa en la iglesia de <em>Santa Mar\u00eda de Vallicella<\/em> y al amanecer se llega a <em>Santa Mar\u00eda<\/em> <em>la Mayor<\/em>. All\u00ed los peregrinos se dividen en grupos para facilitar el ambiente de convivencia y de oraci\u00f3n. En diversos momentos se detienen para reflexionar con la ayuda de las palabras del padre Maurizio, y para rezar el Rosario. Tambi\u00e9n se comparten testimonios, como el de Luisa, que despu\u00e9s de terminar sus estudios de Ingenier\u00eda descubri\u00f3 la llamada a la vida religiosa y habla con agradecimiento de su experiencia de entrega a Dios. O de Gianfranco, casado desde hace unos a\u00f1os, que cuenta c\u00f3mo ha notado la ayuda de la gracia para sobrellevar las contrariedades diarias que surgen en su matrimonio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El contraste con los otros j\u00f3venes que andan por la misma ciudad en busca de para\u00edsos artificiales es fuerte, y hace crecer el entusiasmo misionero de los peregrinos, que al llegar cerca de la estaci\u00f3n <em>Termini<\/em> a las 7 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, rompen a cantar la Salve con la fatiga marcada en los rostros y la alegr\u00eda de haber completado su peregrinaci\u00f3n a la vista de la bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor. Como explica uno de los participantes, es <em>\u201cuna experiencia agotadora, pero muy hermosa\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los cinco pasos del misterio<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En continuidad con la tradici\u00f3n oratoriana de la predicaci\u00f3n, la iglesia de <em>Santa Maria in Vallicella<\/em> ofrece un modo de oraci\u00f3n comunitaria en torno a unos sermones o pl\u00e1ticas muy bien preparados. Sacerdotes con traje talar que siguen el estilo de san Felipe Neri de valorar positivamente las tendencias culturales de su \u00e9poca, y de acudir a las fuentes de la Sagrada Escritura y de la Tradici\u00f3n. No son amigos de abstracciones, sino que les gusta emplear argumentos hist\u00f3ricos: se profundiza en los sucesos y vicisitudes de la Iglesia en otras \u00e9pocas, para afrontar tambi\u00e9n aspectos actuales de la vida civil y social a la luz de la fe. Entre otros asuntos, se han tratado \u00faltimamente temas como la inmigraci\u00f3n en Europa o las leyes sobre la familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de estas iniciativas es la que el padre Maurizio Bottalleva adelante con \u00e9xito desde hace 7 a\u00f1os, y&nbsp; busca introducir a los fieles en el centro del misterio cristiano a trav\u00e9s de encuentros mensuales que se presentan como <em>Los cinco pasos al Misterio<\/em>. El misterio del que se habla no es ning\u00fan enigma, sino algo que se nos presenta y que nos interpela, como la vida misma. Los propios enunciados de los cinco pasos resultan elocuentes: el desierto, el consuelo, la sed, la noche y la muerte. Con ellos se llega al centro del misterio, que se muestra a quienes deciden escuchar la palabra de Jesucristo y llevar una vida conforme a su voluntad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos pasos se pretende mostrar que creer en Dios y en su Iglesia es razonable. Lo mismo procuraba hacer san Felipe Neri en los albores de la edad moderna, cuando muchos consideraban superada la perspectiva creyente al oponerla al conocimiento racional. Sin embargo, como tanto ha recordado el Papa em\u00e9rito Benedicto XVI, la fe y la raz\u00f3n no se oponen, y el conocimiento del creyente no empeque\u00f1ece nuestro horizonte vital sino que lo agranda, lo ampl\u00eda y lo ensancha para alcanzar un conocimiento que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera experiencia sensible. En estos encuentros se quiere llegar tambi\u00e9n a aquellos que no tienen fe porque carecen de formaci\u00f3n religiosa, o porque han perdido la fe que dejaron de practicar. Dentro de un clima de oraci\u00f3n, los encuentros se desarrollan con un esquema flexible pero ordenado: se inicia con una predicaci\u00f3n de media hora, en la que se expone el tema. A continuaci\u00f3n se dedica otra media hora a contestar las preguntas que se hacen de modo an\u00f3nimo a trav\u00e9s de unos papeles que se recogen tras la exposici\u00f3n. El encuentro se da por terminado, pero tras una breve pausa, aquellos que lo desean pueden permanecer otra media hora de di\u00e1logo fraterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ve, la rica tradici\u00f3n de la Iglesia sigue ofreciendo respuestas a los distintos retos que nos plantea la sociedad hoy. El m\u00e9todo oratoriano nos introduce en un clima de amistad sincera y de oraci\u00f3n sencilla y profunda al mismo tiempo. Como ha dicho el Papa Francisco en su mensaje con motivo del quinto centenario del nacimiento de san Felipe Neri, su espiritualidad sigue siendo un modelo de la misi\u00f3n permanente de la Iglesia en el mundo, en especial su capacidad de ser una persona que reza y que hace rezar. Su profunda convicci\u00f3n, dice el Papa en ese mensaje, era que el camino de la santidad se funda en la gracia de un encuentro (con el Se\u00f1or), accesible a cualquier persona, de cualquier estado y condici\u00f3n, que lo acoja con el asombro de los ni\u00f1os. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un viernes por la noche, un amigo sacerdote que estaba en Roma, paseaba por el Corso Vittorio Emmanuele y al cruzar por delante de una iglesia se sorprendi\u00f3 al verla abierta a una hora inusual. 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