{"id":13376,"date":"2021-07-03T05:07:00","date_gmt":"2021-07-03T04:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=13376"},"modified":"2021-06-30T09:14:47","modified_gmt":"2021-06-30T08:14:47","slug":"uruguay-experiencias-de-supervivencia-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/uruguay-experiencias-de-supervivencia-de-la-fe\/","title":{"rendered":"Uruguay: Experiencias de supervivencia de la fe"},"content":{"rendered":"<p>Aquella ma\u00f1ana del 15 de septiembre de 2011, el diagn\u00f3stico de Benedicto XVI fue exacto. Mir\u00e1ndome a los ojos exclam\u00f3: <em>\u201cUruguay es un pa\u00eds laico\u2026 \u00a1Hay que sobrevivir!\u201d.<\/em> A la vuelta de diez a\u00f1os, con la extensi\u00f3n del secularismo, la advertencia del Papa em\u00e9rito parecer\u00eda que tiene, como la pandemia que estamos sufriendo, un alcance in\u00e9dito. \u00bfHabr\u00e1 alguna vacuna eficaz para contrarrestar la enfermedad?<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que, en Uruguay, el empe\u00f1o anticristiano y anti-Iglesia fue bien planteado y ha cosechado no pocos \u00e9xitos, como ya se vio. El resultado final es, hasta hoy, una extendida ignorancia religiosa, la destrucci\u00f3n de la instituci\u00f3n familiar y, como se\u00f1alaba Francisco en su Exhortaci\u00f3n program\u00e1tica, el olvido de Dios <em>\u201cha producido una creciente deformaci\u00f3n \u00e9tica, un debilitamiento del sentido del pecado personal y social y un progresivo aumento del relativismo, que ocasionan una desorientaci\u00f3n generalizada<\/em>\u201d (<em>Evangelii Gaudium<\/em>, n. 64)<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero, gracias a Dios, nunca todo es definitivamente negro. Despu\u00e9s de casi 48 de sacerdocio y como obispo durante los \u00faltimos diez, quiz\u00e1s puedo transmitir <strong>algunas experiencias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera es que <strong>el Esp\u00edritu Santo sigue actuando<\/strong>: promueve inquietudes de conversi\u00f3n a Dios, mueve a inesperados arrepentimientos, incita a comprometerse con Jesucristo y con la Iglesia, provoca ansias de santidad, impulsa movimientos de servicio al pr\u00f3jimo\u2026 Esta experiencia, repetida incontables veces, ense\u00f1a que el estilo que prefiere el Esp\u00edritu de Dios para actuar es el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>piedad popular<\/strong>. Francisco tiene mucha raz\u00f3n, cuando escribe que menospreciarla <em>\u201cser\u00eda desconocer la obra del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/em> Sus expresiones \u201c<em>tienen mucho que ense\u00f1arnos y, para quien sabe leerlas, son <\/em>un lugar teol\u00f3gico<em> al que debemos prestar atenci\u00f3n, particularmente a la hora de pensar la nueva evangelizaci\u00f3n\u201d<\/em> (EG, n. 126). En Minas, muy cerca de la ciudad, se encuentra el Santuario Nacional de la Virgen del Verd\u00fan. En la cumbre del cerro, desde que en 1901 se coloc\u00f3 una imagen de la Inmaculada, el 19 de abril, cuando se celebra su fiesta, llegan a venerarla no menos de 60 o 70 mil personas: familias enteras que siguen transmitiendo a sus hijos la fe en la intercesi\u00f3n de nuestra Madre\u2026&nbsp; Y son miles los peregrinos que la visitan durante todo el a\u00f1o (y necesitan atenci\u00f3n espiritual y faltan sacerdotes, \u00a1ay, Se\u00f1or!)<em>. \u201cNo conviene ignorar la tremenda importancia que tiene una cultura marcada por la fe\u201d, <\/em>insiste Francisco<em>, \u201cporque esa cultura evangelizada, m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites, tiene muchos m\u00e1s recursos que una mera suma de creyentes frente a los embates del secularismo actual<\/em><em>\u201d <\/em>(ib.)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"LA FIESTA DE LA VIRGEN DEL VERD\u00daN\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ZzAUA6g1KaI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>La supervivencia de la fe reclama el compromiso de todos, para que su luz se mantenga viva. Y requiere, hablando con precisi\u00f3n, que el sacerdocio ministerial est\u00e9 realmente al servicio del sacerdocio com\u00fan de los fieles laicos<strong>.<\/strong> No es f\u00e1cil romper una inercia de siglos, sintetizada en un concepto que est\u00e1 frecuentemente en labios del mismo Papa: el <strong>clericalismo<\/strong>. Es, sobre todo, una labor de educaci\u00f3n de los que se preparan para al sacerdocio; una labor de largo aliento, tan trabajosa como imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de fondo de la \u201cnueva evangelizaci\u00f3n\u201d a la que convoca Francisco, la hab\u00eda explicado Juan Pablo II a la Asamblea del CELAM, en 1983, y la detall\u00f3 especialmente en Uruguay en 1988: ella deb\u00eda ser <em>\u201cnueva en su ardor, en sus m\u00e9todos, en su expresi\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSentir <strong>ardor apost\u00f3lico<\/strong> significa tener hambre de contagiar a otros la alegr\u00eda de la fe\u201d,<\/em> dijo en su \u00faltima predicaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds. <em>\u201cEl ardor apost\u00f3lico no es fanatismo, sino coherencia de vida cristiana. Sin juzgar las intenciones ajenas debemos llamar bien al bien y mal al mal. Es de sobra sabido que desfigurando la verdad no se solucionan los problemas. Es la apertura a la verdad de Cristo la que trae la paz a las almas. \u00a1No teng\u00e1is miedo a las dificultades ni a las incomprensiones tantas veces inevitables que produce en el mundo el esfuerzo por ser fieles al Se\u00f1or!<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cNueva en sus m\u00e9todos\u201d<\/strong>.<em>\u201cSe trata de un apostolado que est\u00e1 al alcance de todos los cristianos en su entorno familiar, laboral y social\u201d,<\/em> explicaba Juan Pablo II. <em>Es un apostolado que tiene como principio imprescindible el buen ejemplo en la conducta diaria \u2013a pesar de las propias limitaciones personales\u2013 y que debe continuarse con la palabra, cada uno de acuerdo con su situaci\u00f3n en la vida privada y en la vida p\u00fablica<\/em>\u201d. Y Francisco: <em>\u201cSe trata de llevar el Evangelio a las personas que cada uno trata, tanto a los m\u00e1s cercanos como a los desconocidos. Es la predicaci\u00f3n informal que se puede realizar en medio de una conversaci\u00f3n y tambi\u00e9n es la que realiza un misionero cuando visita un hogar. Ser disc\u00edpulo es tener la disposici\u00f3n permanente de llevar a otros el amor de Jes\u00fas y eso se produce espont\u00e1neamente en cualquier lugar: en la calle, en la plaza, en el trabajo, en un camino\u201d <\/em>(EG, n. 127).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir <strong>\u201cnueva en su expresi\u00f3n<\/strong>\u201d? Explicaba Juan Pablo II en Salto: \u201c<em>Cada hombre y cada mujer cristianos ha de adquirir un s\u00f3lido conocimiento de las verdades de Cristo \u2013adecuado a su propia formaci\u00f3n cultural e intelectual\u2013, siguiendo las ense\u00f1anzas de la Iglesia. Cada uno ha de pedir al Esp\u00edritu Santo que le permita llevar el \u2018alegre anuncio\u2019, la \u2018Buena Nueva\u2019, a todos los ambientes en que se desarrolla su existencia. Esa&nbsp;profunda formaci\u00f3n cristiana&nbsp;le permitir\u00e1 verter \u2018el vino nuevo\u2019 de que nos habla el Evangelio, en \u2018odres nuevos\u2019 (Mt&nbsp;9, 17):&nbsp;anunciar la Buena Nueva con un lenguaje que todos puedan entender\u201d. <\/em>Francisco insiste: \u201c<em>todos estamos llamados a crecer como evangelizadores. Procuramos al mismo tiempo <strong>una mejor formaci\u00f3n<\/strong>, una profundizaci\u00f3n de nuestro amor y un testimonio m\u00e1s claro del Evangelio. En ese sentido, todos tenemos que dejar que los dem\u00e1s nos evangelicen constantemente; pero eso no significa que debamos postergar la misi\u00f3n evangelizadora, sino que encontremos el modo de comunicar a Jes\u00fas que corresponda a la situaci\u00f3n en que nos hallemos\u201d <\/em>(EG, n.121).<\/p>\n\n\n\n<p>Dar a conocer a Jesucristo trae tambi\u00e9n consigo la <strong>preocupaci\u00f3n por las necesidades materiales de las personas y de la sociedad<\/strong>: esta conducta \u201c<em>acompa\u00f1a siempre a la evangelizaci\u00f3n\u201d, <\/em>continuaba Juan Pablo II. <em>\u201cLa Iglesia ha entendido as\u00ed la evangelizaci\u00f3n a lo largo de la historia y, por eso, junto con la proclamaci\u00f3n de la Buena Nueva, se emprend\u00edan iniciativas que buscaban satisfacer tales necesidades. Como bien se\u00f1alaba mi predecesor Pablo VI, de feliz memoria, \u2018evangelizar para la Iglesia es llevar la Buena Nueva a todos los estratos de la humanidad, es, con su influjo, transformar desde dentro, hacer nueva la humanidad misma: \u2018Mira que hago un mundo nuevo\u2019 (Ap&nbsp;21, 5)\u2019 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19751208_evangelii-nuntiandi.html\"><em>Evangelii Nuntiandi<\/em><\/a><em>, 18).&nbsp;<\/em>Francisco dedica todo el cap\u00edtulo cuarto de <em>Evangelii gaudium<\/em> a explicar <em>\u201cla dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n, precisamente porque, si esta dimensi\u00f3n no est\u00e1 debidamente explicitada, siempre se corre el riesgo de desfigurar el sentido aut\u00e9ntico e integral que tiene la misi\u00f3n evangelizadora\u201d<\/em>. Y es imposible sintetizar la perseverante insistencia del Papa, que, de mil modos y por medio de iniciativas ejemplares, la explica en sus m\u00faltiples aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;\u201c\u00a1Hay que sobrevivir!<\/em>\u201d, me dijo aquella ma\u00f1ana Benedicto XVI. De a ratos, como a todo el mundo, me viene alg\u00fan baj\u00f3n, como ganas de \u201chacer la plancha\u201d\u2026 Creo innecesario, por conocidas y compartidas, enumerar sus causas. Pero trato de no olvidar y de poner en pr\u00e1ctica <strong>dos verdades esenciales<\/strong>: <em>\u201cSin momentos detenidos de adoraci\u00f3n, de encuentro orante con la Palabra, de di\u00e1logo sincero con el Se\u00f1or, las tareas f\u00e1cilmente se vac\u00edan de sentido, nos debilitamos por el cansancio y las dificultades, y el fervor se apaga. La Iglesia necesita imperiosamente el pulm\u00f3n de la oraci\u00f3n<\/em>\u201d (EG, n. 262). La segunda verdad es un hecho que me provoca el mismo sentimiento que al Papa Francisco: <em>\u201cMe alegra enormemente que se multipliquen en todas las instituciones eclesiales los grupos de oraci\u00f3n, de intercesi\u00f3n, de lectura orante de la Palabra, las adoraciones perpetuas de la Eucarist\u00eda\u201d<\/em> (EG, n. 262). Es verdad, en Uruguay como en tantos lugares del mundo, aqu\u00ed y all\u00e1 nacen iniciativas de oraci\u00f3n, de peregrinaciones, de recurso a la Virgen, de adoraci\u00f3n perpetua de la Eucarist\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las dificultades que enfrenta la Iglesia en Uruguay, aunque con sus acentos propios, como ya se vio en anteriores servicios, no son diferentes de las que se encuentran hoy en esas y otras latitudes. En todos los casos, el aliciente para sobrevivir es formidable: es \u201c<strong><em>la lucha por el alma de este mundo\u201d,<\/em><\/strong> como escribi\u00f3 san Juan Pablo II al invitarnos a cruzar el umbral de la esperanza. Es el mismo esp\u00edritu que alienta a Francisco: en efecto, <em>\u201c\u00a1cu\u00e1ntas veces so\u00f1amos con planes apost\u00f3licos expansionistas, meticulosos y bien dibujados, propios de generales derrotados! As\u00ed negamos nuestra historia de Iglesia, <strong>que es gloriosa por ser historia de sacrificios, de esperanza, de lucha cotidiana, de vida deshilachada en el servicio, de constancia en el trabajo que cansa, porque todo trabajo es \u2018sudor de nuestra frente\u2019\u201d<\/strong> <\/em>(EG n. 96).<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella ma\u00f1ana del 15 de septiembre de 2011, el diagn\u00f3stico de Benedicto XVI fue exacto. Mir\u00e1ndome a los ojos exclam\u00f3: \u201cUruguay es un pa\u00eds laico\u2026 \u00a1Hay que sobrevivir!\u201d. 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