{"id":12452,"date":"2021-05-11T13:19:39","date_gmt":"2021-05-11T12:19:39","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=12452"},"modified":"2021-05-12T11:49:11","modified_gmt":"2021-05-12T10:49:11","slug":"catequistas-un-servicio-imprescindible-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/catequistas-un-servicio-imprescindible-en-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Catequistas: un servicio imprescindible en la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>La carta apost\u00f3lica del Papa Francisco en forma de motu proprio \u201cAntiquum ministerium\u201d (firmada el 10-V-2021, memoria de san Juan de \u00c1vila, te\u00f3logo y catequista cualificado) instituye el ministerio del catequista para toda la Iglesia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la tarea de los catequistas ha sido, desde las primeras comunidades cristianas, decisiva para la misi\u00f3n de la Iglesia. Aunque hoy la palabra \u201ccatequesis\u201d evoca principalmente la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os y de los j\u00f3venes, para los Padres de la Iglesia significaba la formaci\u00f3n de todos los cristianos en todas las edades y circunstancias de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora \u201cla Iglesia ha querido reconocer este servicio como una expresi\u00f3n concreta del carisma personal que ha favorecido grandemente el ejercicio de su misi\u00f3n evangelizadora\u201d (n. 2), teniendo en cuenta las circunstancias actuales: una renovada conciencia de la misi\u00f3n evangelizadora de toda la Iglesia (nueva evangelizaci\u00f3n), una cultura globalizada y la necesidad de una renovada metodolog\u00eda y creatividad, especialmente en la formaci\u00f3n de las nuevas generaciones (cf. n<em>.<\/em>5).<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la catequesis ha sido desempe\u00f1ada no solo por laicos, sino tambi\u00e9n por religiosos y religiosas (por ello quiz\u00e1 ser\u00eda preferible describirla como un servicio o tarea&nbsp;eclesial), este ministerio del catequista se concibe aqu\u00ed como algo t\u00edpica y predominantemente laical. As\u00ed se\u00f1ala el documento:&nbsp;\u201cRecibir un ministerio laical como el de catequista da mayor \u00e9nfasis al compromiso misionero propio de cada bautizado, que en todo caso debe llevarse a cabo de forma plenamente secular sin caer en ninguna expresi\u00f3n de clericalizaci\u00f3n\u201d (n. 7).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La tarea y misi\u00f3n de los catequistas<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea se instituye ahora el ministerio de los catequistas. Cabe recordar aqu\u00ed lo que Francisco se\u00f1alaba en una carta dirigida al cardenal Ladaria hace unos meses, a prop\u00f3sito de los ministerios no ordenados:&nbsp;\u201cEl compromiso de los fieles laicos, que \u2018son simplemente la inmensa mayor\u00eda del Pueblo de Dios\u2019 (Francisco,&nbsp;<em>Evangelii gaudium<\/em>, 102), ciertamente no puede ni debe agotarse en el ejercicio de los ministerios no ordenados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, y con referencia expl\u00edcita a la catequesis, sosten\u00eda que la instituci\u00f3n de estos ministerios puedecontribuir a \u201ciniciar un renovado compromiso en la catequesis y en la celebraci\u00f3n de la fe\u201d<strong>.&nbsp;<\/strong>Se trata de \u201chacer de Cristo el coraz\u00f3n del mundo\u201d, como pide la misi\u00f3n de la Iglesia, sin encerrarse en las l\u00f3gicas est\u00e9riles de los \u201cespacios de poder\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, tambi\u00e9n ahora la instituci\u00f3n del \u201cministerio del catequista\u201d no est\u00e1 destinada&nbsp;a cambiar la condici\u00f3n eclesial de quienes mayoritariamente lo ejercen: siguen siendo fieles laicos. Tampoco el ministerio del catequista o cualquier otro ministerio no ordenado debe considerarse como meta o plenitud de la vocaci\u00f3n laical. La vocaci\u00f3n laical se sit\u00faa en relaci\u00f3n con la santificaci\u00f3n de las realidades temporales de la vida ordinaria (cfr. el n. 6 del documento, con referencia al Concilio Vaticano II, constituci\u00f3n&nbsp;<em>Lumen gentium,<\/em>&nbsp;31).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior, volvemos al principio. La importancia de la catequesis en la Iglesia y en el servicio que esta presta a los cristianos, a sus familias y a la entera sociedad. Pablo VI consider\u00f3 al Vaticano II como&nbsp;la gran catequesis de los tiempos modernos&nbsp;(cfr. Juan Pablo II, exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica&nbsp;<em>Catechesi tradendae<\/em>, 1979, n. 2). En la asamblea conciliar se subray\u00f3 la misi\u00f3n de los catequistas:&nbsp;\u201cEn nuestros d\u00edas, el oficio de los Catequistas tiene una importancia extraordinaria porque resultan escasos los cl\u00e9rigos para evangelizar tantas multitudes y para ejercer el ministerio pastoral\u201d (<em>Ad Gentes<\/em>, 17).<\/p>\n\n\n\n<p>En la estela del Concilio, la Iglesia redescubre ahora la trascendencia de la figura del catequista, que puede llegar a tomar la forma de una&nbsp;vocaci\u00f3n&nbsp;en la Iglesia, apoyada en la realidad de un carisma, y dentro del amplio marco de la vocaci\u00f3n laical. Con ello se pone de relieve la complementariedad, dentro de la comuni\u00f3n y de la familia eclesial, entre ministerios y carismas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, para su misi\u00f3n y especialmente en algunos continentes, la Iglesia se apoya diariamente en los muchos catequistas \u2013millones actualmente, seg\u00fan se dijo en la presentaci\u00f3n oficial del documento a la prensa\u2013 varones y mujeres, en esta tarea suya discreta y abnegada. As\u00ed ha sucedido a lo largo de la historia del cristianismo. \u201cTambi\u00e9n en nuestros d\u00edas, muchos catequistas capaces y constantes est\u00e1n al frente de comunidades en diversas regiones y desempe\u00f1an una misi\u00f3n insustituible en la transmisi\u00f3n y profundizaci\u00f3n de la fe. La larga lista de beatos, santos y m\u00e1rtires catequistas ha marcado la misi\u00f3n de la Iglesia, que merece ser conocida porque constituye una fuente fecunda no s\u00f3lo para la catequesis, sino para toda la historia de la espiritualidad cristiana\u201d (<em>Antiquum ministerium,<\/em>&nbsp;3).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora la Iglesia desea organizarlos m\u00e1s eficazmente para su misi\u00f3n (y este es un motivo m\u00e1s para la instituci\u00f3n de esta tarea) y establecer\u00e1 el rito lit\u00fargico correspondiente, comprometi\u00e9ndose a prepararlos y formarlos, no solo al principio de su misi\u00f3n, sino toda la vida, puesto que tambi\u00e9n ellos necesitan, como todo cristiano, una formaci\u00f3n permanente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La formaci\u00f3n catequ\u00e9tica&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Los contenidos de la catequesis se ordenan a la \u201ctransmisi\u00f3n de la fe\u201d. Esta, como se\u00f1ala el documento que nos ocupa,&nbsp;se desarrolla en sus diversas etapas: \u201cDesde el primer anuncio que introduce al&nbsp;<em>kerygma<\/em>, pasando por la ense\u00f1anza que hace tomar conciencia de la nueva vida en Cristo y prepara en particular a los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana, hasta la formaci\u00f3n permanente que permite a cada bautizado estar siempre dispuesto a \u2018dar respuesta a todo el que les pida dar raz\u00f3n de su esperanza\u2019 (<em>1 P&nbsp;<\/em>3,15)\u201d (n. 6). \u201cEl Catequista\u201d \u2013contin\u00faa\u2013 \u201ces al mismo tiempo testigo de la fe, maestro y mistagogo, acompa\u00f1ante y pedagogo que ense\u00f1a en nombre de la Iglesia. Una identidad que s\u00f3lo puede desarrollarse con coherencia y responsabilidad mediante la oraci\u00f3n, el estudio y la participaci\u00f3n directa en la vida de la comunidad\u201d (Ibid., cfr.&nbsp;<em>Directorio para la catequesis,&nbsp;<\/em>n. 113).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No todo catequista habr\u00e1 de ser instituido mediante este ministerio, sino solamente aquellos que re\u00fanan las condiciones para ser llamados a ello por el obispo. Se trata de un servicio \u201cestable\u201d en la Iglesia local, que habr\u00e1 de ajustarse a los itinerarios que se establezcan por parte de las conferencias episcopales.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera se concretan las condiciones de los futuros catequistas instituidos: \u201cEs conveniente que al ministerio instituido de Catequista sean llamados hombres y mujeres de profunda fe y madurez humana, que participen activamente en la vida de la comunidad cristiana, que puedan ser acogedores, generosos y vivan en comuni\u00f3n fraterna, que reciban la debida formaci\u00f3n b\u00edblica, teol\u00f3gica, pastoral y pedag\u00f3gica para ser comunicadores atentos de la verdad de la fe, y que hayan adquirido ya una experiencia previa de catequesis\u201d (n. 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Para todo ello el catequista necesita una formaci\u00f3n espec\u00edfica, la formaci\u00f3n catequ\u00e9tica o teol\u00f3gico-pedag\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien \u2013cabr\u00eda a\u00f1adir\u2013, como se comprueba&nbsp;en nuestro tiempo, esta formaci\u00f3n catequ\u00e9tica es necesaria, en modos diversos, en la Iglesia entera. No solo para los catequistas, sino para todos los fieles cat\u00f3licos, sea cual fuera su condici\u00f3n y vocaci\u00f3n, su ministerio y su carisma. Se trata de una formaci\u00f3n espec\u00edfica, dentro de la formaci\u00f3n teol\u00f3gico-pastoral. Una teolog\u00eda en formato pedag\u00f3gico, podr\u00edamos decir, que requiere un cierto conocimiento de las ciencias humanas (antropolog\u00eda, pedagog\u00eda, psicolog\u00eda, sociolog\u00eda, etc.), vistas y valoradas a la luz de la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto afecta tambi\u00e9n a la ense\u00f1anza escolar de la religi\u00f3n. Si bien esta tarea no es \u201ccatequesis\u201d en el sentido moderno de la palabra, todo educador cristiano necesita situarse en esta amplia perspectiva catequ\u00e9tica, que hoy se inscribe en el marco de la antropolog\u00eda cristiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La renovaci\u00f3n de la catequesis, recuerda el documento, ha venido acompa\u00f1ada de importantes documentos de referencia, como son la exhortaci\u00f3n&nbsp;<em>Catechesi tradendae&nbsp;<\/em>(1979), el&nbsp;<em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>&nbsp;(1997) y el&nbsp;<em>Directorio para la catequesis<\/em>&nbsp;(tercera edici\u00f3n de marzo de 2020). Todo ello es \u201cexpresi\u00f3n del valor central de la obra catequ\u00edstica que pone en primer plano la instrucci\u00f3n y la formaci\u00f3n permanente de los creyentes\u201d (<em>Antiquum ministerium,<\/em>4).<\/p>\n\n\n\n<p>El ministerio del catequista se concibe, en suma, como una concreci\u00f3n de la\u00a0<em>vocaci\u00f3n<\/em>\u00a0laical, con base en el bautismo y de ninguna manera como una\u00a0<em>clericalizaci\u00f3n<\/em>\u00a0de los fieles laicos. Es un servicio eclesial que viene a consolidar una tarea largamente ejercitada y examinada como tal. Y que requiere, especialmente en nuestro tiempo, una\u00a0<em>formaci\u00f3n<\/em> cualificada.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La carta apost\u00f3lica del Papa Francisco en forma de motu proprio \u201cAntiquum ministerium\u201d (firmada el 10-V-2021, memoria de san Juan de \u00c1vila, te\u00f3logo y catequista cualificado) instituye el ministerio del catequista para toda la Iglesia.\u00a0 En efecto, la tarea de los catequistas ha sido, desde las primeras comunidades cristianas, decisiva para la misi\u00f3n de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":12453,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pmpro_default_level":"","footnotes":""},"categories":[36,51],"tags":[605,590,396],"class_list":["post-12452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-vaticano","tag-catequesis","tag-educacion","tag-papa-francisco","pmpro-has-access"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12452\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}