{"id":12367,"date":"2021-05-17T00:00:00","date_gmt":"2021-05-16T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=12367"},"modified":"2022-01-10T10:48:17","modified_gmt":"2022-01-10T09:48:17","slug":"yo-y-tu-de-martin-buber-1923","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/yo-y-tu-de-martin-buber-1923\/","title":{"rendered":"Yo y t\u00fa, de Martin Buber (1923)"},"content":{"rendered":"\n<p>Martin Buber (1878-1965), pensador jud\u00edo austriaco, se sent\u00eda unido a una generaci\u00f3n de pensadores creyentes (Gabriel Marcel, Maritain, Haecker, Scheler, Ebner y otros) que desde distintos or\u00edgenes destacaban lo personal, ante al contexto ideol\u00f3gico de principios del siglo XX. Por un lado, frente a la tradici\u00f3n liberal ilustrada que, despu\u00e9s de construir desde grandes ideales de libertad, o las instituciones pol\u00edticas de Occidente, se ve\u00eda desgastada por el realismo pol\u00edticos y sin norte, al hundirse el optimismo por el progreso en la barbarie de la primera guerra mundial (1914-1918). Por otro lado, estaban las ut\u00f3picas teor\u00edas socialistas del XIX concret\u00e1ndose en poderosos estados policiales (nacismo y comunismo) con inmensas ganas de comerse el mundo.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos pensadores percib\u00edan en las dos corrientes, hijas de la modernidad, graves desviaciones antropol\u00f3gicas. En el liberalismo pol\u00edtico, lamentaban el olvido de la dimensi\u00f3n social de las personas en favor de las libertades individuales convertidas as\u00ed en ego\u00edstas. En los totalitarismos, les horroriza el sacrificio de la libertad y del valor de las personas en beneficio del sistema. Ante eso, defienden la plenitud del ser humano, al mismo tiempo personal y social: por eso pueden ser considerados personalistas. Martin Buber es el exponente m\u00e1s importante de lo que podr\u00eda llamarse \u201cpersonalismo dial\u00f3gico\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, todos coinciden en calificar esos errores como excesos de abstracci\u00f3n del racionalismo moderno. Y les parece necesario orientar la mirada hacia la existencia concreta, que es donde se aprecia el valor de cada persona. En ese sentido, no en el de Nietzsche o Heidegger, pueden ser considerados tambi\u00e9n \u201cexistencialistas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un poco de su vida y obra<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Mart\u00edn Buber naci\u00f3 en Viena (1878). Al separarse sus padres, su primera educaci\u00f3n dependi\u00f3 de su abuelo, Salom\u00f3n, toda una personalidad: pr\u00f3spero industrial, jefe de la comunidad jud\u00eda de Le\u00f3polis y estudioso de las tradiciones rab\u00ednicas. Desde los 14 a\u00f1os, lo educa su padre en Viena.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ley\u00f3 a Kant y Nietzsche, se alej\u00f3 de la pr\u00e1ctica jud\u00eda y estudi\u00f3 filosof\u00eda (1896). M\u00e1s tarde se interes\u00f3 por Kierkegaard, que le ayud\u00f3 a pensar la relaci\u00f3n con Dios, aunque no le gustara su individualismo. Desde 1898, se incorpor\u00f3 al movimiento sionista, donde mantuvo hasta el final una posici\u00f3n moderada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con eso renov\u00f3 sus amistades jud\u00edas, especialmente Rosenzweig, y recuper\u00f3 el inter\u00e9s por la tradici\u00f3n jud\u00eda y por la Biblia (hizo una traducci\u00f3n alemana). Se entusiasmaron por el hasidismo, corriente espiritual jud\u00eda amante de la sabidur\u00eda y a la que le gusta expresarse con par\u00e1bolas y cuentos. Tradujo bastantes cosas y lo cultiv\u00f3 durante toda su vida. Llegar\u00eda a ser el exponente m\u00e1s importante de esta tradici\u00f3n espiritual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1923 a 1933 fue Profesor de Filosof\u00eda de la Religi\u00f3n Jud\u00eda en Frankfurt e inici\u00f3 un amplio estudio sobre <em>El Reino de Dios<\/em>, del que solo publicar\u00eda la primera parte (1932). En 1938 se traslad\u00f3 a Palestina, donde ejerci\u00f3 como profesor de Filosof\u00eda Social de la Universidad Hebrea, de Jerusal\u00e9n, hasta que se retir\u00f3 en 1951. Era una personalidad muy respetada y partidaria de soluciones pac\u00edficas, lo que le cre\u00f3 algunas dificultades en Israel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00e1s importante es, sin duda, <em>Yo y t\u00fa<\/em> (<em>Ich und Du<\/em>, 1923), que despu\u00e9s acompa\u00f1ar\u00eda con otros escritos recogidos en <em>El principio dial\u00f3gico<\/em> (<em>Das dialogische Prinzip<\/em>, 1962). Adem\u00e1s, el ensayo <em>Qu\u00e9 es el hombre<\/em> (<em>Das Problem des Menschen<\/em>, 1942), que es su obra filos\u00f3fica m\u00e1s difundida. Tiene una interesante recopilaci\u00f3n de escritos sobre filosof\u00eda de la religi\u00f3n, <em>El eclipse de Dios<\/em> (<em>Eclipse of God<\/em>, 1952). Su pensamiento social se recoge en <em>Caminos de utop\u00eda<\/em> (<em>Pfade in Utopia,<\/em> 1950), donde critica las sucesivas utop\u00edas pol\u00edticas socialistas, y propone un nuevo modelo de comunidad que influy\u00f3 en los Kibutzs israel\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le considera el tercer gran pensador jud\u00edo despu\u00e9s de Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda (20 aC-45 dC) y Maim\u00f3nides (1138-1204). O el cuarto, si incluimos a Spinoza (1632-1677), que se alej\u00f3 de la fe jud\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El estilo de <em>Yo y T\u00fa<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><em>Yo y t\u00fa<\/em> no es un texto de filosof\u00eda convencional. Buber intenta formular experiencias que el vocabulario filos\u00f3fico convencional ha orillado. Quiere mostrar lo m\u00e1s profundo de la persona, y encuentra que se logra mejor acerc\u00e1ndose a la experiencia que alej\u00e1ndose con la abstracci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El vocabulario b\u00e1sico yo-t\u00fa alude, efectivamente a la experiencia de su uso, donde nos hacemos presentes y apelamos al otro. En esto, depende lejanamente de Feuerbach (que lo us\u00f3) y cercanamente de los <em>Fragmentos<\/em> de Ferdinand Ebner (1882-1931). Este autor, maestro de escuela, cat\u00f3lico con una fe recuperada y una vida breve, enfermiza y un tanto dif\u00edcil, estaba fascinado por el misterio de la palabra (y del Verbo) como manifestaci\u00f3n e instrumento del esp\u00edritu. Y se hab\u00eda fijado en la fuerza de los pronombres personales con los que las personas se sit\u00faan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El libro se divide tres partes. En la primera analiza el vocabulario b\u00e1sico y la relaci\u00f3n fundamental que es la interpersonal (Yo y T\u00fa). En la segunda, trata las relaciones con el \u201cello\u201d (con lo impersonal) y los distintos modos en que el \u201cello\u201d se constituye. Y en la tercera, habla de la relaci\u00f3n fundante y original (<em>Urbeziehung<\/em>) con el \u201cT\u00fa eterno\u201d (Dios); relaci\u00f3n intuida y presente en las dem\u00e1s relaciones. En 1957 le a\u00f1adi\u00f3 un ep\u00edlogo para responder a algunas dudas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El vocabulario de la relaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Comienza as\u00ed: <em>\u201cPara el ser humano el mundo es doble, seg\u00fan su propia doble actitud ante \u00e9l. La actitud del ser humano es doble seg\u00fan la duplicidad de las palabras b\u00e1sicas que \u00e9l puede pronunciar\u201d.<\/em> Hay dos actitudes distintas que se expresan en dos modos de referirse a la realidad. Sigue: <em>\u201cLas palabras b\u00e1sicas no son palabras aisladas, sino pares de palabras. Una palabra b\u00e1sica es el par Yo-T\u00fa. La otra palabra b\u00e1sica es el par Yo-Ello, donde, sin cambiar la palabra b\u00e1sica, en lugar de Ello, pueden entrar tambi\u00e9n las palabras \u00c9l o Ella\u201d.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta observaci\u00f3n es muy importante para entender lo que sigue. La expresi\u00f3n (o palabra b\u00e1sica) \u201cYo-t\u00fa\u201d representa una actitud ante la realidad, y la expresi\u00f3n \u201cYo-Ello\u201d, otra. <em>\u201cPor eso tambi\u00e9n el Yo del ser humano es doble. Pues el Yo de la palabra b\u00e1sica Yo-T\u00fa es distinto del de la palabra b\u00e1sica Yo-Ello\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Conviene advertir que la distinci\u00f3n entre las relaciones no es tanto por el tipo de objetos, como por la actitud del sujeto. En los dos modos de referirse a la realidad (frente a un t\u00fa o a un \u201cello\u201d) el sujeto toma actitudes distintas y, por eso, se constituye como sujeto de manera distinta:<em> \u201cLas palabras b\u00e1sicas\u201d<\/em> -dice el siguiente punto- <em>\u201cno expresan algo que estuviera fuera de ellas, sino que, pronunciadas, fundan un modo de existencia\u201d<\/em> del que las pronuncia: <em>\u201cLa Palabra b\u00e1sica Yo-T\u00fa s\u00f3lo se puede decir con todo el ser\u201d,<\/em> porque el sujeto se sit\u00faa como persona. En cambio,<em> \u201cla palabra b\u00e1sica Yo-Ello nunca puede ser dicha con todo el ser\u201d,<\/em> porque en esa relaci\u00f3n no pongo todo lo que soy como persona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n \u201cYo y T\u00fa\u201d es la relaci\u00f3n de un ser espiritual con otro. Adem\u00e1s, es la relaci\u00f3n primaria, la primera en el tiempo, la que lleva al ni\u00f1o a adquirir conciencia de s\u00ed mismo, a hablar, a constituirse como un \u201cyo\u201d frente a los dem\u00e1s, y a reconocer en los dem\u00e1s otros \u201cyo\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La relaci\u00f3n Yo-Ello<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Es la relaci\u00f3n con las cosas, pero tambi\u00e9n con las personas que no tratamos como personas.<em> \u201cTres son las esferas en las que se alcanza el mundo de la relaci\u00f3n. La primera: la vida con la naturaleza. All\u00ed la relaci\u00f3n oscila en la oscuridad y por debajo del nivel ling\u00fc\u00edstico. Las criaturas se mueven ante nosotros, pero no pueden llegar a nosotros, y nuestro decirles T\u00fa se queda en el umbral del lenguaje. La segunda: la vida con el ser humano. All\u00ed la relaci\u00f3n es clara y ling\u00fc\u00edstica. Podemos dar y aceptar el T\u00fa. La tercera: la vida con los seres espirituales. All\u00ed la relaci\u00f3n est\u00e1 envuelta en nubes [\u2026]. No percibimos ning\u00fan T\u00fa, y sin embargo nos sentimos interpelados\u201d.<\/em> Se refiere probablemente a los difuntos y quiz\u00e1 a los \u00e1ngeles. Y concluye: <em>\u201cEn cada una de las esferas avistamos la orla del T\u00fa eterno [\u2026], en todo percibimos un soplo que llega de \u00c9l, en cada T\u00fa dirigimos la palabra a lo eterno, en cada esfera a su manera\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que ordinariamente objetivamos el mundo. En ese sentido: <em>\u201cEn cuanto experiencia, el mundo pertenece a la palabra b\u00e1sica Yo-Ello\u201d.<\/em> Sin embargo, hay una actitud de contemplaci\u00f3n que percibe trascendencia y entonces apunta a una relaci\u00f3n del tipo<em> \u201cYo-T\u00fa\u201d,<\/em> aunque no llegue a alcanzarla del todo: <em>\u201cEl \u00e1rbol no es una impresi\u00f3n, ni un juego de mi representaci\u00f3n, ni una simple disposici\u00f3n an\u00edmica, sino que posee existencia corporal, y tiene que ver conmigo como yo con \u00e9l, aunque de forma distinta. No intent\u00e9is debilitar el sentido de la relaci\u00f3n: relaci\u00f3n es reciprocidad\u201d.<\/em> En mi relaci\u00f3n con el \u00e1rbol, no llega a haber propiamente reciprocidad, pero hay trascendencia, en primer lugar del ser del \u00e1rbol, que no depende de m\u00ed, pero tambi\u00e9n por su hermosura, su originalidad \u00fanica y, en el fondo, por su Creador.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El T\u00fa eterno<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Buber se extiende sobre la precariedad del T\u00fa humano, que nunca llega a estabilizarse del todo, porque las relaciones reales son m\u00e1s o menos transitorias y fugaces. Por eso, en toda relaci\u00f3n aut\u00e9ntica con los dem\u00e1s hombres, que son un t\u00fa finito y limitado, hay una \u201cnostalgia\u201d de Dios; <em>\u201cen cada t\u00fa, nos dirigimos al T\u00fa eterno\u201d<\/em>; <em>\u201cel sentido del t\u00fa&#8230; no puede saciarse hasta que encuentra al T\u00fa infinito\u201d.<\/em> En cada t\u00fa busco un anhelo de plenitud (de afecto y comprensi\u00f3n) que s\u00f3lo el T\u00fa eterno puede colmar. Por eso, T\u00fa es el nombre adecuado de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, el T\u00fa eterno es el que funda las dem\u00e1s relaciones, imperfectas y parciales. En el primer p\u00e1rrafo de la tercera parte, se lee:<em> \u201cLas l\u00edneas de las relaciones, prolongadas, se encuentran en el T\u00fa eterno. Cada T\u00fa singular es una mirada hacia el T\u00fa eterno. A trav\u00e9s de cada T\u00fa singular la palabra b\u00e1sica se dirige hacia el T\u00fa eterno. De esta acci\u00f3n mediadora del T\u00fa de todos los seres procede el cumplimiento de las relaciones entre ellos, o en caso contrario el no cumplimiento. El T\u00fa innato se realiza en cada relaci\u00f3n, pero no se plenifica en ninguna. \u00danicamente se plenifica en la relaci\u00f3n inmediata con el T\u00fa que por su esencia no puede convertirse en ello\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pensamiento de Buber, que era jud\u00edo practicante, se aprecia el eco de la doctrina de la creaci\u00f3n: <em>\u201cLa designaci\u00f3n de Dios como persona es imprescindible para todo aquel que como yo con el t\u00e9rmino \u2018Dios\u2019 [\u2026] designa a Aquel que [\u2026] por medio de actos creacionales, reveladores, salv\u00edficos, se nos aparece a nosotros los seres humanos en una relaci\u00f3n inmediata y de este modo nos posibilita entrar en relaci\u00f3n con \u00c9l, en una relaci\u00f3n inmediata\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Influencia en la teolog\u00eda<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Cualquier pensador de tradici\u00f3n judeocristiana al que llega el pensamiento de Buber queda cautivado por el mensaje. No es una tem\u00e1tica muy extensa. Ah\u00ed est\u00e1 la cuesti\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otros asuntos han acaparado el inter\u00e9s de la antropolog\u00eda: el conocimiento o la libertad pol\u00edtica. Estos han tenido inmensos desarrollos a partir del emblem\u00e1tico \u201c<em>pienso luego existo\u201d<\/em> de Descartes. Con \u00e9l, inadvertidamente, se pon\u00eda el punto de partida en la teor\u00eda del conocimiento, que es un tipo de relaci\u00f3n particular del ser humano con el mundo. Desde entonces, la filosof\u00eda se orientar\u00eda hacia el idealismo (<em>res cogitans<\/em>), mientras las ciencias se dedicaban a la materia (<em>res extensa<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9rito de Buber ha sido llamar la atenci\u00f3n sobre la dimensi\u00f3n constitutiva del ser humano, que es la relaci\u00f3n con el otro. Adem\u00e1s, sostenida por la relaci\u00f3n con Dios. No es de extra\u00f1ar que tuviera una acogida teol\u00f3gica temprana y casi universal. Desde Guardini a Von Balthasar o Ratzinger o Juan Pablo II. Adem\u00e1s se unir\u00eda a la distinci\u00f3n que hace Maritain entre persona e individuo, y a su recuperaci\u00f3n de la idea de persona divina en santo Tom\u00e1s de Aquino, como \u201crelaci\u00f3n subsistente\u201d.\u00a0 Y se reforzar\u00eda con la idea de Iglesia como \u201ccomuni\u00f3n de personas\u201d. As\u00ed cuaj\u00f3 un \u201cpersonalismo teol\u00f3gico\u201d que es clave en la doctrina trinitaria, en la eclesiolog\u00eda, en la antropolog\u00eda cristiana, en la renovaci\u00f3n de la moral fundamental (Steinb\u00fcchel, aunque depende m\u00e1s de Ebner).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martin Buber (1878-1965), pensador jud\u00edo austriaco, se sent\u00eda unido a una generaci\u00f3n de pensadores creyentes (Gabriel Marcel, Maritain, Haecker, Scheler, Ebner y otros) que desde distintos or\u00edgenes destacaban lo personal, ante al contexto ideol\u00f3gico de principios del siglo XX. 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