{"id":10946,"date":"2021-04-14T11:53:00","date_gmt":"2021-04-14T10:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=10946"},"modified":"2022-09-21T12:53:10","modified_gmt":"2022-09-21T11:53:10","slug":"18-de-abril-domingo-iii-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/18-de-abril-domingo-iii-de-pascua\/","title":{"rendered":"Lecturas domingo III de Pascua"},"content":{"rendered":"<p>Los dos disc\u00edpulos de Ema\u00fas hab\u00edan experimentado el modo delicado de Jes\u00fas de meterse en su conversaci\u00f3n, y la luminosidad de sus explicaciones: lo que ocurri\u00f3 a Jes\u00fas de Nazaret estaba en las Escrituras. No es muerte y derrota, sino vida y victoria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a la meta, que aparece r\u00e1pido cuando se va en buena compa\u00f1\u00eda y las conversaciones est\u00e1n abiertas a un futuro de esperanza, le invitan a quedarse con ellos porque se hac\u00eda tarde. Jes\u00fas permanece, parte el pan, lo distribuye y desaparece. Entonces entienden que est\u00e1 resucitado y vivo, y la tarde ya no es tarde, y sus pies ya no est\u00e1n cansados: vuelan a dar la buena noticia a Pedro y a los otros. Se encuentran con los hermanos y las hermanas en la fe, no hay hora tard\u00eda que valga, y les comunican su experiencia de vida y de salvaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Justo en ese momento, vuelven a ver a Jes\u00fas: en la fraternidad de la Iglesia y en la comuni\u00f3n siempre est\u00e1 presente \u00c9l. La primera palabra que dice es <em>\u201cpaz\u201d<\/em>. Lleva la paz, y la paz es uno de los signos de su presencia. Como pas\u00f3 en la tempestad del lago, se llenan de miedo y piensan ver a un fantasma. Un esp\u00edritu humano sin cuerpo da miedo, porque no hemos tenido experiencia de eso, y porque nos sugiere la muerte. Jes\u00fas, casi sorprendido por la sorpresa de ellos, pregunta: <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 os asust\u00e1is, y por qu\u00e9 admit\u00eds esos pensamientos en vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies. Soy yo mismo. Palpadme y comprended que un esp\u00edritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo<\/em>. <em>Y dicho esto, les mostr\u00f3 las manos y los pies\u201d<\/em>. Primero vieron, luego tocaron. Es tan importante el cuerpo del Se\u00f1or, que Jes\u00fas se deja tocar sin temor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, Jes\u00fas ve que <em>\u201cno acababan de creer por la alegr\u00eda\u201d<\/em>, quiz\u00e1 porque no estamos acostumbrados a pensar que una alegr\u00eda as\u00ed de grande pueda ser verdadera: que nuestro maestro, que hab\u00eda muerto, haya vuelto a la vida. Que la muerte haya sido vencida para siempre, que el futuro sea el reino de la vida: si tenemos tanta alegr\u00eda estamos so\u00f1ando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, conociendo el gran poder de comuni\u00f3n y la fuerza de realidad que tiene comer juntos, les pide comida, le dan un pez asado y lo come delante de ellos. Despu\u00e9s repite el discurso que hizo a los de Ema\u00fas, a\u00f1adiendo citas de los Salmos. As\u00ed es de importante la Escritura, que es citada por tres veces en pocas frases: <em>\u201cEs necesario que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, en los Profetas y en los Salmos\u201d<\/em>, <em>\u201cabri\u00f3 el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras\u201d<\/em>, <em>\u201cles dice: As\u00ed est\u00e1 escrito\u201d<\/em>. La Escritura y sus profec\u00edas, su experiencia viva y la palabra de Jes\u00fas, los convierten en testigos de la conversi\u00f3n y del perd\u00f3n de los pecados en todo el mundo. Y a nosotros con ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dos disc\u00edpulos de Ema\u00fas hab\u00edan experimentado el modo delicado de Jes\u00fas de meterse en su conversaci\u00f3n, y la luminosidad de sus explicaciones: lo que ocurri\u00f3 a Jes\u00fas de Nazaret estaba en las Escrituras. 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