{"id":10944,"date":"2021-04-07T11:52:00","date_gmt":"2021-04-07T10:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/omnesmag.com\/?p=10944"},"modified":"2022-09-21T12:47:24","modified_gmt":"2022-09-21T11:47:24","slug":"11-de-abril-domingo-ii-de-pascua-domingo-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.omnesmag.com\/en\/11-de-abril-domingo-ii-de-pascua-domingo-de-la-misericordia\/","title":{"rendered":"Lecturas del domingo II de Pascua, domingo de la Misericordia"},"content":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas explica a los doce que L\u00e1zaro ha muerto y quiere irlo a ver, Tom\u00e1s dice a los otros disc\u00edpulos: <em>\u201cVamos nosotros tambi\u00e9n a morir con \u00e9l\u201d<\/em>. El amor por Jes\u00fas le impulsa, pero est\u00e1 demasiado seguro de su voluntad, no sabe que no es capaz sin la ayuda de Dios. Cuando Jes\u00fas es capturado, le entra el miedo y huye como todos. Y lo deja solo a su destino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la muerte y sepultura de Jes\u00fas, los dem\u00e1s se reencuentran en el cen\u00e1culo, con Mar\u00eda. Pero Tom\u00e1s no est\u00e1. Ha tenido una crisis m\u00e1s profunda y se ha alejado. Aturdido por los acontecimientos y por el colapso de su prop\u00f3sito de morir con Jes\u00fas. Aquella noche en el huerto de los olivos: <em>\u201cSoy yo\u201d<\/em>, dijo Jes\u00fas y se cayeron por tierra los soldados. Pod\u00eda vencer, y sin embargo se dej\u00f3 capturar. Todo est\u00e1 perdido. Se apodera de \u00e9l un sentido de derrota total, la impresi\u00f3n de haber perdido los ideales, la vida, a s\u00ed mismo. Solo cuenta salvar el pellejo. Pierde la fe en las palabras de Cristo. La resurrecci\u00f3n prometida despu\u00e9s de la muerte es una ilusi\u00f3n, aquello que cuenta son los hechos vistos: la tragedia del suplicio; y escuchados: el grito de la cruz. Todo se acab\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Jes\u00fas resucita el primer d\u00eda de la semana y se aparece a los ap\u00f3stoles en el cen\u00e1culo. Pero s\u00f3lo hab\u00eda diez, Tom\u00e1s no est\u00e1, qui\u00e9n sabe d\u00f3nde se habr\u00e1 ido. Jes\u00fas lo conf\u00eda a la premura de los dem\u00e1s. Lo buscan y lo encuentran, pero Tom\u00e1s tiene cabeza dura: le quema el fracaso de Jes\u00fas delante del pueblo, la propia fuga, el no haber estado ah\u00ed aquella tarde, la sensaci\u00f3n de haber sido dejado fuera. Se obceca y no quiere creer sin haber visto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesaria una intervenci\u00f3n tuya, Jes\u00fas, todav\u00eda una. Jes\u00fas escucha la oraci\u00f3n silenciosa de Mar\u00eda, el deseo de Pedro, el coraz\u00f3n de Juan. Va a ellos despu\u00e9s de ocho d\u00edas, a puerta cerrada. \u201cTom\u00e1s, ha llegado el momento de que cambie tambi\u00e9n tu mente y tu coraz\u00f3n. No seas incr\u00e9dulo, s\u00e9 creyente. Mete aqu\u00ed tu mano, para experimentar la verdad y la fuerza de mi carne resucitada. Es mi cuerpo entregado por vosotros y es mi sangre derramada por vosotros, de la que te alimentar\u00e1s en la Eucarist\u00eda. Es mi mano llagada, que t\u00fa mismo impondr\u00e1s en la cabeza de tantos para cancelar los pecados y curar a los enfermos del esp\u00edritu\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00e1s hace lo que Jes\u00fas le manda, por s\u00ed mismo y por nosotros. Hace aquello que todos querr\u00edamos hacer: tocar con la mano. Aquellas heridas de Jes\u00fas que con la resurrecci\u00f3n no han desaparecido, siempre est\u00e1n frescas, contempor\u00e1neas, vivas. Felices nosotros que lo encontramos, sin verlo, si lo vemos en los hermanos, en la Iglesia, su cuerpo. Tom\u00e1s toca a Jes\u00fas, que le fulgura con la fe m\u00e1s grande y m\u00e1s pura: <em>\u201c\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!<\/em>\u201d. Acto de fe, de dolor y de amor.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas explica a los doce que L\u00e1zaro ha muerto y quiere irlo a ver, Tom\u00e1s dice a los otros disc\u00edpulos: \u201cVamos nosotros tambi\u00e9n a morir con \u00e9l\u201d. El amor por Jes\u00fas le impulsa, pero est\u00e1 demasiado seguro de su voluntad, no sabe que no es capaz sin la ayuda de Dios. 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