El inicio del curso escolar en Francia estÔ marcado por la puesta en marcha del programa de educación sexual conocido como EVARS («Educar en la vida afectiva y relacional y en la sexualidad»), obligatorio en todas las escuelas públicas y privadas, desde el preescolar hasta el instituto. Según el Centro Europeo para el Derecho y la Justicia (ECLJ), esta iniciativa vulnera los derechos fundamentales de los padres como primeros responsables de la educación de sus hijos.
El ECLJ ha anunciado que presentarĆ” el caso ante el ComitĆ© de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, que vela por el cumplimiento del pacto internacional que obliga a los Estados a respetar āla libertad de los padres [ā¦] de garantizar la educación religiosa y moral de sus hijos conforme a sus propias conviccionesā.
Contenidos del programa
El programa EVARS, segĆŗn denuncian asociaciones como Juristes pour lāEnfance, no se limita a una introducción a la vida emocional y relacional, sino que āpromueve la sexualidad temprana, anima a los niƱos a cuestionar su identidad de gĆ©nero y convierte el consentimiento y el deseo en los Ćŗnicos principios morales de referenciaā. AdemĆ”s, destacan que no existe posibilidad de exención para las familias ni obligación de informar previamente a los padres sobre el contenido o los materiales utilizados en las clases.
El nuevo programa «obliga a los niños a hablar de su intimidad, a abordar cuestiones de la pubertad y la sexualidad mucho antes de que se enfrenten a ellas, y les enseña todos los estereotipos feministas proaborto contra los hombres, el matrimonio, el embarazo, etc».
Los contenidos requieren «la adquisición de conceptos y estÔ sujeto a evaluación. Sin embargo, la evaluación implica respuestas correctas o incorrectas. Por lo tanto, el carÔcter normativo de este programa es innegable: busca normalizar las relaciones sexuales tempranas en todas sus formas».
QuƩ es el ECLJ
El Centro Europeo para el Derecho y la Justicia (ECLJ), organización internacional no gubernamental con estatus consultivo especial ante la ONU desde 2007, se dedica a la promoción y protección de los derechos humanos. De inspiración cristiana, basa su labor en ālos valores espirituales y morales que constituyen el patrimonio comĆŗn de los pueblos europeos y la verdadera fuente de la libertad individual, la libertad polĆtica y el Estado de derechoā. Su actividad combina la defensa jurĆdica, la educación y el litigio, con especial Ć©nfasis en la protección de la libertad religiosa y la dignidad de la persona ante tribunales y organismos internacionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Consejo de Europa o el Parlamento Europeo.
El Consejo de Estado francĆ©s ya rechazó en el pasado la petición de anular este programa, por lo que el ECLJ y otras asociaciones consideran que la vĆa internacional es ahora la mĆ”s efectiva. La organización tiene previsto presentar su solicitud en la ONU en el plazo de un mes, con el objetivo de que el sistema educativo francĆ©s revise sus polĆticas en esta materia.
