
El 15 de noviembre de hace dos años, el padre Enrique Salvo se convirtió en rector de la catedral de San Patricio de Nueva York.
Omnes tuvo la oportunidad de sentarse con el rector Salvo, que amablemente dedicó un momento de su jornada a hablar de lo que ha sido su rectorado durante los dos Ćŗltimos aƱos y a compartir las alegrĆas de ser rector.
Bonitas sorpresas
El padre Salvo compartió algunas sorpresas sobre ser el rector de la catedral de San Patricio. Para empezar, Ā«…ser rector es sorprendente en sĆ mismo… y ha sido una aventura, una aventura realmente gozosaĀ».Ā
La catedral de San Patricio acoge cada aƱo a seis millones de personas de todo el mundo, algo de lo que Ć©l era muy consciente. Y debido a la multitud de personas que asisten ahora a las Misas en lĆnea y a sus devotos de YouTube, que esperan con impaciencia su canal semanal o a veces quincenal, y al aumento de feligreses virtuales que lo sintonizan, el padre Salvo dice: Ā«Fue hermoso y sorprendente darse cuenta de que el papel de rector de la catedral de San Patricio… permitirĆa atender a tanta gente en todo el mundoĀ». AdemĆ”s, piensa en los beneficios de la proyección exterior. Por ejemplo, todos los domingos, a menos que haya una breve pausa, el padre Salvo ofrece contenidos educativos, inspiradores y motivadores en el canal de YouTube de San Patricio, que tambiĆ©n tiene una versión en espaƱol. No es de extraƱar que el canal estĆ© ganando adeptos y creciendo.
AdemÔs, dijo que reconoce la bendición de ver a tantas figuras católicas importantes y conocidas en el mundo católico que pasan por la catedral de San Patricio, por lo que aspira a conseguir mÔs entrevistas con algunos de ellos. «Estamos intentando aprovecharlo, en el buen sentido, para poder acogerlos y entrevistarlos» en su próxima serie «Conversaciones desde la catedral de San Patricio», en la que participarÔn el padre Salvo y destacados oradores católicos hablando de diversas cosas. EstÔ centrado en llevar a la gente a Cristo y es sabio a la hora de capitalizar los beneficios de los medios sociales cuando se trata de evangelizar.
Por ejemplo, cuando la hermana Briege McKenna y el padre Pablo EscrivĆ” De RomanĆ hablaron en la catedral de San Patricio, obtuvo mĆ”s de 75.000 espectadores, de lo que ellos son conscientes. La Misa y la charla del padre Mike Schmitz fueron un enorme Ć©xito. Ā«Uno de nuestros principales trabajos como sacerdotes, como servidores de la Iglesia y como discĆpulos es predicar y evangelizar, y quĆ© manera tan poderosa de evangelizar a tanta genteĀ», dijo el padre Salvo.
La Iglesia estĆ” viva
El padre Salvo compartió lo que mÔs le gusta de ser rector: «En este hermoso y espiritualmente poderoso lugar que es la catedral de San Patricio, tener la oportunidad de formar parte, e incluso innovar tantas maneras de llevar la fe a la gente». Reconoce que puede llegar a ser «ajetreado y abrumador, pero nunca hay un momento aburrido; cada semana estÔ llena de al menos una gran celebración».
TambiĆ©n habló de lo que Ć©l llama una consecuencia que le encanta, que no es necesariamente especĆfica de su trabajo, pero Ā«una cosa hermosa que me encanta es poder ver a la Iglesia en general, y ver lo viva que estĆ” realmenteĀ».
Dijo que nunca ha adoptado una postura negativa del estado de la Iglesia, pero entiende que Ā«tenemos que ser realistas de que nunca es todo lo buena que puede ser en lo que se refiere a asistencia y entusiasmo por la fe… pero ahora mismo, soy lo contrario; siempre he sido positivo, pero ahora aĆŗn mĆ”s positivo sobre la realidad de lo verdaderamente viva que estĆ” la feĀ».
El padre Salvo comparte sus sentimientos con los demĆ”s y es consciente de que puede que no sea asĆ en todas partes y que no todas las parroquias estĆ©n tan concurridas; sin embargo, Ā«mi realidad aquĆ en la catedral de San Patricio es que, aparte de los seis millones de personas que cruzan las puertas y sintonizan con todo lo que producimos, hay gente de todas las clases sociales, de todos los grupos de edad, de todas las razas y nacionalidades, de todo tipo de circunstanciasĀ». Y la mayorĆa de estas personas, seƱaló, vienen Ā«sinceramente a rezar, a adorar a Dios, a recibir los sacramentos y a participar en las celebraciones de la IglesiaĀ».
Doy gracias a Dios por el privilegio
Cualquiera que haya estado alguna vez en la catedral de San Patricio sabe que es un espectĆ”culo digno de contemplar. El Padre Salvo habló de cómo los visitantes estĆ”n Ā«asombradosĀ» por la majestuosa catedral y Ā«estĆ”n emocionados de estar aquĆĀ». Dijo: Ā«Vienen a traer sus problemas y sus asuntos al SeƱor…Ā». Uno no puede desanimarse despuĆ©s de ver todo eso, Ā«desde la mayor de las celebraciones del aƱo hasta el dĆa medio de testimonio la gente que atraviesa las puertas es inspirador de ver…Ā». Reconoce con alegrĆa que Ā«para la mayorĆa de la gente, sigue habiendo fe, y la importancia de la feĀ», que no es exclusiva de Misas o eventos especiales; es Ā«todos los dĆas del aƱoĀ».
También habló de la ventaja de ser rector de lo que dice es «un lugar tan especial, que es la catedral de San Patricio, y es un privilegio y por el que doy gracias a Dios». Dice: «Mi conclusión es que la Iglesia estÔ muy viva, lo que debe inspirarnos para seguir adelante». Ve las cosas desde un prisma positivo y alentador. Dijo que si seguimos viendo las malas noticias, las cifras desalentadoras eso «nos desinfla».
Esta es la primera parte de mi entrevista con el rector Enrique Salvo. Pronto publicaremos la segunda y la tercera parte.
