āQueremos afirmar una vez mĆ”s nuestro afectuoso seguimiento del Papa y en Ć©l nuestro apasionado amor a Cristo y a la Iglesiaā. Lo escribió hace unas semanas el presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación, Davide Prosperi, a todos los adherentes del movimiento italiano fundado por el sacerdote Luigi Giussani, que este sĆ”bado 15 de octubre serĆ” recibido en audiencia especial por el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro.
Se esperan mĆ”s de 50 mil personas de mĆ”s de 60 paĆses de todo el mundo, y el motivo principal es precisamente el centenario del nacimiento del carismĆ”tico sacerdote, teólogo y profesor que, a principios de los aƱos 70, impulsado tambiĆ©n por los acontecimientos sociales de aquellos aƱos, dio vida a este próspero movimiento juvenil dedicado a la evangelización, que luego se extendió por todo el mundo.
El entonces cardenal Joseph Ratzinger, durante la homilĆa de los funerales de don Giussani en 2005, pocas semanas antes de su elección como Papa, recordó cómo fue el EspĆritu Santo quien suscitó en la Iglesia, a travĆ©s de este sacerdote, un movimiento āque testimoniaba la belleza de ser cristiano en un momento en que se extendĆa la opinión de que el cristianismo era algo agotador y opresivo de vivirā.
Giussani, por tanto, consiguió despertar en los jóvenes āel amor a Cristo ‘Camino, Verdad y Vida’, repitiendo que sólo Ćl es el camino para la realización de los deseos mĆ”s profundos del corazón humanoā y que Cristo nos salva precisamente a travĆ©s de nuestra humanidad.
Una fase de ārenacimientoā
Sus hijos, sacudidos por muchas pruebas en los Ćŗltimos aƱos -la mĆ”s reciente, algunos malentendidos en la cĆŗpula directiva que llevaron a la dimisión anticipada del anterior presidente, el espaƱol JuliĆ”n Carrón-, se encuentran ahora en una fase de ārenacimientoā que debe llevar a superar algunos malentendidos precisamente en relación con el cambio de liderazgo al frente del Movimiento.
La Santa Sede ha intervenido para acompañar este proceso, que luego afecta a todos los Movimientos de antigua y nueva generación, que hoy deben atenerse a las directrices del Decreto sobre el ejercicio del gobierno en las asociaciones internacionales de fieles, privadas y públicas, emitido en junio de 2021 por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. BÔsicamente, este Decreto define una duración mÔxima de 5 años para los mandatos en el órgano central de gobierno, con posibilidad de renovación pero no superior a 10 años, excepto para los fundadores.
Construir el bien comĆŗn
Volviendo a la carta de Prosperi a los adherentes de CL (como se conoce comĆŗnmente a la Asociación), leemos: āAl Papa Francisco le confiamos, por tanto, como hijos, el deseo que desde lo mĆ”s profundo nos anima a ofrecer, a travĆ©s de la concreción de nuestra existencia, nuestra contribución de fe y la construcción del bien comĆŗn en beneficio de todos nuestros hermanos humanos, continuando a suplicar, en primer lugar para nosotros mismos, a Aquel que es el Ćŗnico que puede colmar la sed del corazón humano: JesĆŗs de Nazaretā.
El evento en la Plaza de San Pedro
El acto en la plaza de San Pedro se abrirÔ con el rezo de la oración de Laudes, la lectura de pasajes del Evangelio y la proyección de intervenciones audiovisuales de don Giussani, que se alternarÔn con los cantos interpretados por el coro Comunión y Liberación.
La llegada del Papa Francisco estĆ” prevista a las 11.30 horas; tras los saludos del Presidente de la Fraternidad de CL, se escucharĆ”n los testimonios de Rose Busingye (fundadora y guĆa de la organización benĆ©fica āMeeting Point Internationalā en Kampala, Uganda) y de Hassina Houari (antigua alumna del centro de ayuda al estudio de Portofranco, MilĆ”n).
El dĆa anterior, en el Auditorio de la Pontificia Universidad Urbaniana, se presentarĆ” el libro āIl cristianesimo come avvenimento. Saggi sul pensiero teologico di Luigi Giussaniā, la primera de tres colecciones de artĆculos sobre el pensamiento del Fundador de CL. IntervendrĆ”n el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto del Dicasterio para los Obispos; Mons. Giuseppe Baturi, Arzobispo de Cagliari y Secretario General de la Conferencia Episcopal Italiana; y Don Javier Prades, Rector de la Universidad San DĆ”maso de Madrid.
āSomos conscientes de nuestra nada y, al mismo tiempo, estamos llenos de una esperanza indomable en Aquel que todo lo puede, en el seguimiento de ese Ā“hermoso camino` del que don Giussani nunca dejó de darnos certezaā, concluye Prosperi en su carta a los adherentes, citando a todos en la plaza de San Pedro.

